domingo, 23 de agosto de 2009

Sólo FONCODES salvará al Perú.

Por Federico Salazar
El gobierno continúa el plan de desarrollar “núcleos ejecutores” para obras públicas de menor monto. Ha autorizado a Foncodes a ejecutar estas obras.
Las razones que da el presidente Alan García son insostenibles. El funcionario tiene temor a firmar las cosas porque después va a ser denunciado y entonces se demoran. “Y si ellos tienen temor, entonces que el pueblo asuma las obras”, ha dicho recientemente el jefe del Estado en defensa del nuevo esquema.
Si el mandatario detecta funcionarios que no cumplen con su trabajo, lo que tiene que hacer es reemplazarlos. El doctor García, en cambio, piensa que hay que dejar al funcionario bien tranquilo en su oficina, mirando el techo, y darle al ‘pueblo’ la ejecución de la obra.
El “pueblo” no es la gente. Son ciertas personas que se organizan. Son los que tienen o tendrán relación con Foncodes. Son los que tienen poder de gestión frente a los funcionarios, los que saben agenciarse la atención de esos otros funcionarios.
Según este esquema, sólo en Foncodes hay funcionarios que no tienen miedo a gastar. Si es así, es tarea del gobierno promover a esos estupendos cuadros del sector público. Eso es mejor que desvirtuar la administración pública.
El presidente García confiesa que no sabe cómo gastar el dinero de los fondos públicos. Su gobierno no sabe mandar a los funcionarios de menor nivel. No tiene autoridad para que se ejecuten las obras o no tiene idea de qué obras hay que hacer.
En resumen, el gobierno no sabe gobernar bajo el sistema de la administración pública. Por eso el presidente propone su propio sistema, basado en corporaciones, al estilo Mussolini.
Pero, ¿cómo establecer prioridades entre un núcleo y otro? ¿Cómo desintoxicar de la política partidaria las gestiones de distintos núcleos? ¿Qué hacer con los funcionarios pagados que fueron reemplazados en sus tareas por los núcleos ejecutores?
¿Por qué introducir este esquema en la segunda mitad del gobierno? ¿No se tenía pensado desde el principio? ¿Qué relación tiene con la reforma del Estado?
El presidente dice que quiere pasar de la descentralización burocrática a la descentralización popular. Si quiere cambiar el sistema, sin embargo, tendría que hacer una reforma constitucional. No bastan unas cuantas referencias chapuceras en un discurso presidencial.
Entregar dinero es introducir pequeñas instancias de poder, de influencia, de clientelismo. Eso equivale a politizar el gasto. En vez de mejorar, eso va a pervertir el gasto público.
Lo que tiene que hacer el gobierno es, simplemente, gobernar.

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