sábado, 12 de septiembre de 2009

¿Quienes son los protectores del narcotráfico?

El Perú está entre los segundos productores de cocaína en el mundo y es probable que en el corto plazo ocupe el primer lugar, relegando a Colombia en tan nefasto pero lucrativo negocio. No es posible que ese negocio haya prosperado sin la protección de quienes ejercen el poder político en el país. El asunto del VRAE rebela con toda claridad de cómo el poder político no hace nada más que aspavientos y elucubraciones en torno a la prosperidad del narcotráfico en los valles de los ríos Apurímac y Ene. Siendo cierto que el remanente del terrorismo despliega acciones brutales en esos valles para proteger a sus patrones, también es cierto que el narcotráfico que lo alimenta permanece oculto tras ese accionar. Nadie da razón de quiénes son los cabecillas más importantes de esa banda que produce escandalosas toneladas de droga. Y no nos estamos refiriendo a los testaferros o mochileros, nos estamos ocupando de los cabecillas, de los propietarios, de quienes el poder político y sus medios de comunicación no se ocupan. Suponemos que el servicio de inteligencia de la policía debe tener una vasta información sobre esto.
Sería infantil suponer que la prosperidad del narcotráfico depende de la influencia de la señora Nancy Obregón como ha denunciado el gobierno con bombos y platillos y sobre lo cual ha pedido investigación con la finalidad de ocultar a los verdaderos responsables políticos de narcotráfico en el Perú. Ella no es la responsable de elaborar la estrategia para combatir a lo que eufemísticamente se le llama narcoterrorismo, cuando realmente es el narcotráfico criminal que opera en el VRAE con protección de algunas autoridades políticas, militares y policiales. Hay que ser suicida para que alguien de la oposición se dedique a tal negocio cuando la fuerza política dominante tiene todo el poder de información sobre cómo se mueve el narcotráfico criminal en el país.
El poder de mando sobre el ejército y la policía lo tiene el gobierno. La estrategia la define e implementa o ejecuta el poder ejecutivo y el parlamento fiscaliza, tarea que no cumple y se hace de la vista gorda o en el peor de los caso se dedica a calumniar para proteger a los verdaderos cómplices. Es decir con insólita rapidez se dedica a crear una inmensa cortina de humo para que lo del VRAE pase a segundo plano y ya no se continúe debatiendo el asunto de la estrategia sin futuro; y de los resultados obtenidos hasta ahora desde los tres últimos años de “combate a muerte” al narcotráfico y contra los remanentes del terrorismo que los traficantes utilizan para esconder su prosperidad en el negocio de la droga y, a la vez, elimina de manera alevosa a los miembros de las FF AA y policiales que lo combaten por encima de la voluntad política de los poderes establecidos, en las peores condiciones materiales, sin la protección debida y lo que es más grave sin una estrategia integral que facilite un proceso indetenible de derrota del narcotráfico.
Salvador Mendoza Maquiavelo

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