sábado, 20 de marzo de 2010

Polarización Derecha Derecha

Lucha de ideas

Oscar Felipe Ventura
La política tiene que ver, esencialmente, con la cuestión del Estado y el poder político. La derecha siempre lo entendió así a lo largo de la vida republicana. Ahora sus cabezas políticas e intelectuales vienen actuando sin pérdida de tiempo para enfrentar las elecciones de éste y el próximo año. Siguen fielmente el pensamiento de Sun Zu (el teórico chino más importante de la antigüedad), quien al referirse a la estrategia sostuvo que ésta debe “crear las condiciones para no se derrotados” y “la victoria se puede crear”. Eso es lo que hizo en las elecciones del 2006 cuando sacrificó a Lourdes Flores por Alan García, para derrotar a Ollanta Humala.
He sostenido en esta columna que el país está polarizado por la contradicción entre continuismo neoliberal, entreguista, autoritario y corrupto, por un lado, y cambio de rumbo democrático y patriótico, con justicia social, por el otro. Esto define las relaciones de alianzas por ambas partes (continuismo y cambio). La derecha y los neoliberales ven en esa polarización una amenaza. Por eso es que buscó crear otra contradicción artificial favorable a sus objetivos, mientras se encubre la contradicción real. Presentaron como factor polarizante a la democracia, supuestamente por ellos representada, contra el terrorismo, atribuido a los sectores de izquierda y del campo popular.
Las elecciones regionales y municipales se convierten en la antesala de las generales. Por eso su importancia pues mostrarán con claridad cual es la tendencia de la población. La derecha – siempre lista y ahora asustada – viene sacando ventaja y avanza a crear otra falsa polarización entre opciones de su mismo campo; es decir, del lado de la derecha. Esto constituye lo que denominamos “polarización derecha – derecha”, para oponer a la contradicción entre cambio y continuismo.
La falsa polarización derecha – derecha se observa en Lima, en donde los competidores para la alcaldía serían Lourdes Flores y Alex Kouri (ambos de derecha), levantando el tema de la corrupción como elemento central. Kouri, representante de la corrupción y Flores, como “símbolo de la decencia”. Según los neoliberales, no habría otra opción. La gran prensa nacional – como expresión de los grupos de poder – es el medio e instrumento para manipular a la población en función de sus objetivos.
Lo mismo pretenden hacer para las elecciones generales promocionando a Castañeda Lossio, Keiko Fujimori, incluso Alejandro Toledo. Ollanta Humala queda fuera de opción. Esta es la táctica que hay que desenmascarar.

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