miércoles, 14 de julio de 2010

COMUNICORE: EL GRAN LIO DE CASTAÑEDA

A estas alturas, el lío de Comunicore le va a costar más que algunas canas a Luis Castañeda Lossio. Lo que comenzó siendo el caso de un pago bastante extraño de una deuda bastante antigua y abultada, ha terminado involucrando a representantes de las empresas involucradas, a funcionarios municipales y a personas que firmaron documentos sin saber a que se estaban metiendo.
Ayer, Daniel Yovera, periodista de Perú.21 que ha investigado el caso, encontró otra perla de Comunicore:
Perú.21 ha descubierto, ahora, que ni bien Comunicore tuvo en sus cuentas el dinero que le pagó la diligente gestión de Luis Castañeda, no solo efectuó pagos y transferencias por la vía regular, sino que volvió a reclutar a personas de similar procedencia –un pueblo joven de los cerros de Comas– para que retiraran de dos bancos S/.16 millones en efectivo. Es decir, no todo el dinero se quedó en el circuito financiero. Más bien, fue retirado en efectivo con destino desconocido.
De acuerdo con el reportaje de Yovera, habrían sido 30 personas las involucradas en el retiro de dinero y los entregaron, de acuerdo con la investigación, a Joule Vila Vila. Este personaje habría actuado de la siguiente manera:
En las primeras semanas del 2006 –cuando el municipio ya le había empezado a pagar a Comunicore–, Vila fue llamándolos uno a uno para llevarlos a las sedes del Crédito y del Continental, en San Isidro. Ahí, un tercer sujeto, aún no identificado, los esperaba con sus tickets de atención, les daba el cheque para que lo endosaran e iban a la ventanilla. Cuando tenían la plata, Vila y el otro tipo tomaban el dinero y, fuera del banco, lo introducían en bolsas de plástico.
La recompensa a la humilde gente era de S/.100 y el taxi de regreso a Comas. En eso consistió el ‘empleo’ prometido. Nunca vieron sus facturas ni supieron si las mismas fueron usadas para justificar algún gasto.
Yovera indica que Vila Vila ya había sido detectado como la persona que habría contactado a tres personas para que fungieran de nuevos directores de Comunicore, cuyo nombre fue cambiado inmediatamente.
Mientras, El Comercio señala que son muchos más los involucrados:
Fuentes de la Primera Fiscalía Penal especializada en delitos de corrupción dijeron que estas 47 personas ya rindieron su testimonio hace dos semanas ante la fiscal Fanny Quispe. Todas señalaron haber sido reclutadas en Comas y el Callao por Joule Handi Vila Vila, quien les ofreció propinas y trabajo para que accedieran a tramitar un número de RUC y cobraran los cheques que Comunicore emitía a sus nombres, sin que necesariamente hayan brindado servicios para la firma.
¿Qué pasó con la plata, entonces? Hay dos posibles explicaciones. La primera, dada al diario decano, es de Rolando Castellares, abogado especialista en temas financieros:
Consultado por este Diario, Rolando Castellares, abogado experto en temas financieros, opinó que, con la emisión de cheques, Comunicore podría haber pretendido aumentar sus gastos administrativos en la compra de la deuda de Relima “y disminuir sus utilidades, así como lo que debía pagar al Estado por Impuesto a la Renta [30% de las utilidades]”.
“Al cobrarse los cheques, Comunicore también podía retener el 10% de esos montos como pago a cuenta que, del mismo impuesto, le correspondía hacer a quien cobraba los cheques. La Sunat podrá verificar en sus registros si hubo o no dolo en estos pagos”, dijo el especialista.
Y la segunda opción, aún más peligrosa, es mencionada por Perú.21 hoy:
De otro lado, el hecho de que se haya retirado S/.16 millones con decenas de cheques lleva a sospechar que los operadores de Comunicore habrían incurrido en el presunto delito de lavado de activos. Según las leyes bancarias, el cobro de un cheque de más de US$10,000 obliga a que un banco reporte, de inmediato, dicha operación a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
Pero se desconoce si los bancos Continental y de Crédito hicieron, en su momento, los denominados Reportes de Operación Sospechosa. Por lo menos, la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) no tiene conocimiento de ello, por el momento, tal como informaron fuentes de ese organismo consultadas por Perú.21.
Esta información complica aún más la situación de los funcionarios de Comunicore, involucrados en un serio lío que implica un tema penal que es bastante serio, considerando los posibles delitos que, al terminar la investigación, se podría imputar.
Pero también la situación de Luis Castañeda Lossio no es digna de un lecho de rosas. No porque haya tenido que ver directamente en la parte final de la operación - cuestión que la investigación jamás ha señalado - pero sí por la falta de explicaciones, dentro y fuera de la Municipalidad Metropolitana de Lima, acerca de este caso, así como por la contratación de un funcionario de confianza por parte de la persona que armó la empresa Comunicore.
Y ello, tratándose de un candidato presidencial, merece más que una respuesta elusiva o simplemente silenciosa.

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