martes, 31 de agosto de 2010

Garrido Lecca sospechoso por cobrar 500 mil dólares

Hace unos días, salió Diario 16, el nuevo proyecto periodístico de Juan Carlos Tafur - que necesita una web a gritos - y hoy presenta su primera denuncia seria contra un personaje de este gobierno: Hernán Garrido Lecca, como pueden ver en la portada de esta edición.
La nota hace referencia a la investigación que obra en el despacho de la propia Fiscal de la Nación, Gladys Echaíz, en torno a este ex funcionario, donde los documentos claves son un voucher electrónico que alude a datos bastante detallados deuna transferencia bancaria por 500,000 mil dólares, transacción que se realizó el 10 de julio de 2007, cuando HGL era Ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento.
La conexión indiciaria con el ex Ministro estaría en dos correos electrónicos intercambiados en noviembre de 2007 entre Garrido Lecca y, en teoría, Jaime Carbajal, socio del ex Ministro en algunos negocios, en la que se alude a un número de cuenta en el Citibank - mismo banco al que se hizo la transferencia antes aludida -, así como a la fase 2 de una operación. Además, el Ministerio Público estaría tomando como referencia contextual el logro de la licencia del Banco Azteca y larebaja de aranceles al cemento, ambos casos que merecieron tanto la atención de la prensa, como el inicio del espionaje de BTR a funcionarios de este gobierno.
Sin duda, esta es una investigación que deberá ahondar en mayores elementos para poder determinar si Garrido Lecca tiene algún tipo de responsabilidad por los mismos, pero, por lo pronto, se trata de pistas en las que era necesario seguir averiguando, para aclarar, de una vez por todas, que hubieron detrás de estos casos.
LA DENUNCIA COMPLETA: Vía La Mula
Esta es la denuncia que ha publicado Diario 16, de Juan Carlos Tafur, en la que se involucra al ex ministro de Alan García:
Aquí el texto:
La Fiscal de la Nación, Gladys Echaíz Ramos, logró reunir una serie de documentos, que incluyen correos electrónicos, los cuales hacen sospechar que el ex ministro de Vivienda y de Salud de Alan García, Hernán Garrido Lecca, cobró nada menos que US$ 500 mil a inversionistas extranjeros como pago de gestiones irregulares dentro del gobierno para favorecerlos.
Estos documentos, a los que Diario 16 tuvo acceso en exclusiva, fueron expuestos recientemente a la máxima autoridad del Ministerio Público, y ella los incorporó al voluminoso legajo elaborado sobre Garrido Lecca, quien es investigado hace cuatro meses por el presunto delito de enriquecimiento ilícito.
Esta es la primera vez que un ministro del gobierno aprista está seriamente comprometido en una investigación de la Fiscalía, bajo la sospecha de haber recibido medio millón de dólares por gestiones realizadas desde el propio Ejecutivo. La fiscal Echaíz se ha mostrado interesada en concluir muy pronto esta investigación.
En estos momentos el legajo de Garrido Lecca con todos los documentos y correos electrónicos está a disposición de peritos contables de la Fiscalía, quienes cruzan información en el país y el extranjero para determinar no solo si existe un desbalance patrimonial, sino también para aclarar si hubo o no pagos ilegales. Y, de ser el caso, determinar la fuente de ese acto de corrupción.
Esta labor, sin embargo, llevará algunas semanas debido a lo complejo que es confirmar información financiera en bancos extranjeros. Lo cierto es que la Fiscalía lleva cuatro meses investigándolo y todo parece indicar que irá hasta el final.
Cuentas secretas
Entre los documentos que están en el legajo de investigación de Garrido Lecca figura un reporte financiero, sobre el cual la fiscal Echaíz, los magistrados que la apoyan y los peritos contables han puesto mucho interés. Se trata de un voucher electrónico que contiene datos bastante detallados de una abultada transferencia bancaria.
La primera línea de ese documento registra una cuenta que al parecer es la emisora de la transferencia: AKA 00-001-34881-189067-1-01. Según fuentes en la Fiscalía esta provendría de un banco extranjero que ya está siendo contactado por las autoridades peruanas.
El segundo renglón contiene el código Swift Bank o código de identidad del banco: 02076491. Precisamente por este código es que se podrá llegar a establecer la ubicación de la referida entidad bancaria. Luego se indica el monto a transferir: US$ 500 mil, seguido de la cuenta beneficiaria: 0034881-189067-1-01.
Esta transacción se efectuó el 10 de julio de 2007 de acuerdo al mismo documento. Todo el equipo de la Fiscal de la Nación deberá confirmar la relación entre esa transferencia y el ex ministro Hernán Garrido Lecca. Las fuentes señalaron que hasta el momento los avances han sido notables.
E mail reveladores
En esa tarea, las autoridades tienen como indicios dos correos electrónicos que por primera vez salen a la luz pública.
El primero data del 26 de noviembre del 2007. Aquí aparece como remitente la cuenta electrónica jcarbajal1902@hotmail.com y como destinatario inventorXXI@yahoo.com.
El texto literal de ese correo señala: “Socio, necesito tu número de la cuenta del Citi, la de los 500 K de la empresa del amigo. Urgente! La fasce 2 debe salir en estos días… Un abrazo, Jimmy”.
El segundo correo muestra la respuesta a la solicitud de este primer e mail. Así, Inventor XXI dice: “El doctor Pizarro debe coordinar contigo. Nada de números por acá”. Finalmente, el mismo correo registra una contestación: “Socio, ya la encontré, no te preocupes, un abrazo. Jimmy”.

Las autoridades sospechan que estos correos supuestamente les pertenecen a Jaime Carbajal, también llamado Jimmy por sus amigos, y a Hernán Garrido Lecca. Aunque no se ha determinado quién es el doctor Pizarro, hay quienes consideran que se trataría, en realidad, de un abogado amigo de Garrido Lecca: L. Pizarro.
Sobre los mismos documentos y correos electrónicos, la fiscal Gladys Echaíz citó a su despacho e interrogó hace algunas semanas atrás a Giselle Gianotti Grados, acusada de interceptación telefónica en el caso Business Track.
En esa diligencia le mostró cada uno de los documentos que obtuvo en su investigación y, según se supo, Gianotti dio varios detalles importantes sobre los mismos que permitirán avanzar en las pesquisas. Este diario confirmó que la ex analista de BTR detalló a la fiscal de la Nación información reservada sobre este caso.
En abril de este año, la propia Gianotti denunció que los dos USB Memorex plomos que le incautaron, que contenían audios comprometedores en actos de corrupción de Jorge del Castillo y Hernán Garrido Lecca, habían sido cambiados.
Magistrados del Ministerio Público confirmaron que esta investigación está bastante avanzada y que en algunos meses más se concluirán las diligencias. Refirieron que hay más documentos sobre este caso.
FACSIMIL: DOCUMENTOS BANCARIOS Y CORREOS ELECTRÓNICOS
LEYENDA: Estos son los documentos que posee la Fiscalía de la Nación en el marco de la investigación que le sigue al ex ministro Hernán Garrido Lecca por presunto enriquecimiento ilícito debido a actos de corrupción. El primero detalla una transferencia bancaria de US$ 500mil (medio millón de dólares) y los demás son correos electrónicos donde se habla también de una transacción bancaria. Esta es la primera vez en este gobierno, que un ministro de García es investigado bajo sospecha de haber recibido ilegalmente medio millón de dólares.
RECUADRO 1
¿Puras coincidencias?
· Hernán Garrido Lecca se desempeñó como ministro de Vivienda entre el 28 de julio del 2006 hasta el 20 de diciembre del 2007.
· Durante su gestión, en julio de 2007, el Banco Azteca presentó por segunda vez su solicitud para obtener la licencia de funcionamiento, pues su primera petición, formulada en el 2005, fue rechazada.
· Veinticuatro días después, es decir el 10 de agosto del 2007, los inversionistas mexicanos lograron lo que tanto querían: la autorización de funcionamiento de la entidad financiera de su país.
· Posteriormente, en octubre del 2007, el aún ministro de Vivienda fue acusado por distintos sectores de gestionar la rebaja de aranceles para favorecer a la empresa cementera mexicana, Cemex.
· Los documentos y correos electrónicos que posee la Fiscalía de la Nación respecto a transferencias bancarias que han puesto bajo sospecha a Hernán Garrido en actos de corrupción datan de julio de 2007 y noviembre del mismo año.
· En diciembre del 2007 asumió la cartera de Salud. Su gestión en este portafolio también fue cuestionada debido a sus reuniones con Fortunato Canaan y Rómulo León Alegría, a quienes les dio facilidades para la supuesta construcción de hospitales sin pasar por una licitación.

El Perú pierde US$ 1,200 millones desde el 2007


La Republica.- Dom, 06/06/2010 - 07:37
Porque el gobierno permite que la venta de empresas fuera del país no pague impuestos
Es necesario que se apruebe el Proyecto de Ley 3092, que permitirá un aumento de la recaudación en el país. 
Creen que no existe voluntad del Ejecutivo.
Magda Quispe.
 Increíble pero cierto.  
El Estado peruano dejó de recaudar unos US$ 1,200 millones desde el 2007 debido a la lentitud del Congreso para aprobar el Proyecto de Ley 3092, que permitirá gravar con impuesto a la renta las ventas de las empresas peruanas en el extranjero, estimó el congresista Víctor Andrés García Belaunde.
 Un caso reciente es la venta de la empresa Petro Tech Peruana, realizada en Delaware (EEUU), en febrero del 2009, al consorcio formado por Ecopetrol, de Colombia, y National Oil Corporation (KNOC), de Corea, por un monto de US$ 900 millones. De esa transacción, el Perú no cobró absolutamente nada por impuesto a la renta.
 Por esa operación fuera del país se dejó de recaudar US$ 300 millones, ya que los impuestos a las ganancias de capital se pagaron en EEUU.
 El Proyecto de Ley 3092, que busca gravar el impuesto a este tipo de operaciones, fue enviado por el Ejecutivo al Congreso en marzo del 2009, con la finalidad de que se permita incorporar como renta de fuente peruana el ingreso obtenido por un sujeto no domiciliado por la enajenación indirecta de acciones y participaciones de una empresa domiciliada en el país, siempre que dicha renta se encuentre explicada principalmente en la inversión que de manera indirecta se tiene en el Perú. Pero hasta el día de hoy ese proyecto sigue durmiendo en una gaveta del Congreso.
 Se vendieron hasta 20 empresas
Víctor García Belaunde, de Alianza Parlamentaria, precisó que desde el 2007 hasta la fecha existen entre unas 15 a 20 empresas extranjeras, como mínimo, que vendieron acciones de empresas no domiciliadas, muchas de ellas son mineras.
 Como ejemplo el legislador señaló que el 5 de febrero del 2007, la china Zijin compró Majaz a la inglesa Monterrico Metals por US$ 179 millones. Por esa operación el  Perú dejó de recaudar US$ 60 millones, ya que el respectivo impuesto fue pagado en Inglaterra.
 Asimismo, el 22 de agosto del 2007, la empresa Chinalco compró el proyecto Toromocho a la canadiense Perú Copper por US$ 792 millones. Esa vez el fisco tampoco cobró nada. Se dejó de recaudar US$ 240 millones porque la operación fue en Canadá.
 El 14 de enero del 2008, la petrolera francesa Perenco le compró a Barrett el contrato de licencia por el Lote 67, en el que el monto aún no se conoce pero se calcula que fue por unos US$ 500 millones.
 Recientemente, el pasado 31 de marzo, la brasileña Vale do Rio Doce vendió el 60% de las acciones del proyecto Bayóvar por US$ 660 millones a la norteamericana Mosaic (US$ 385 millones, el 35%) y Mitsui (US$ 275 millones, el 25%), la que probablemente pague el impuesto en  Brasil. 
Hay falta de patriotismo
El legislador consideró necesario que este proyecto se apruebe lo más pronto posible, ya que de lo contrario seguirá perjudicando al fisco con una menor recaudación tributaria.
“Es el colmo que el Estado peruano no quiera cobrar el impuesto a la renta a la transferencia de compañías, cuya riqueza resulta de nuestros recursos naturales. Es inaceptable la falta de patriotismo. Este pago de impuestos es lo más justo y equitativo del mundo; sin embargo hay un temor de cobrárselo a las empresas extranjeras”, afirmó.
Agregó que este dinero que viene perdiendo el país se hubiera podido destinar a la solución de problemas en la salud, infraestructura, entre otros.
 “Esto debería ser un reto para la ministra de Economía y Finanzas, Mercedes Aráoz, quien debe ajustarse bien el cinturón para que el Estado tenga más recursos”.
 Falta voluntad del Ejecutivo
Luis Galarreta, presidente de la Comisión de Economía, Banca, Finanzas e Inteligencia Financiera del Congreso, afirmó que no existe voluntad del Ejecutivo en que se acelere la aprobación de este proyecto.
 “Pedí que se priorice este proyecto de ley del impuesto a la renta de empresas no domiciliadas aunque hay algunas opiniones contrarias desde el punto de vista técnico.
 Pero de aprobarse y subsanarse esos cuestionamientos ayudaría a un aumento de la recaudación. Se trata de un proyecto del Ejecutivo que nunca ha sido impulsado por el Ejecutivo. Cuando hay algo que le interesa al gobierno mueve el asunto, pero hasta ahora eso no se ve”, señaló.
Datos
Costo. El Proyecto de Ley 3092 no significa costo alguno para el Estado. Por el contrario, incidirá  en una mayor recaudación tributaria porque se están introduciendo reglas de fuente peruana para las rentas generadas por los sujetos no domiciliados.
Vale. Si se aprueba el proyecto Vale do Rio Doce tendría que pagar el impuesto porque la transacción de las acciones aún no es aprobada por las juntas de accionistas de las empresas.

domingo, 29 de agosto de 2010

4 PREGUNTAS PARA DECIDIR EL VOTO



Por: César Hildebrandt
Cuando era joven decidir mi voto era simple: votaba siempre por la izquierda. Un voto ideológico, principista, elemental. Llegan las canas y uno se va dando cuenta que las cosas no son tan...simples.
Hoy, me hago 4 preguntas básicas para decidir por quién votar: 
1. Quién tiene las manos limpias, 
2. Quién ha hecho una gestión eficiente, 
3. Quién defiende la democracia y las libertades, 
4. Quién promueve la justicia social y una mejor distribución de las oportunidades.
Las dos primeras preguntas parecen menos ideológicas, hasta poco políticas, pero terminan siendo muy importantes. Izquierdistas que roban, también los hay. Políticos ineficaces y torpes, están en todas las tiendas, pueden ser buenos para hacer campañas electorales pero incapaces de tener buenos proyectos y hacerlos realidad. 
A veces, más vale alguien que no haga los grandes cambios que queremos, pero que haga buenas cosas para la gente; antes de saber que Castañeda tenía tremendo anticucho con lo de Comunicore, tenía esa impresión de él, con iniciativas como las escaleras, los Hospitales de la Solidaridad y varios parques que son buenos para los limeños. Los casi 30 millones robados de Comunicore y un Lentopolitano que cuesta 300 millones más de lo presupuestado, muestran otra realidad.
Junto a esas 2 primeras preguntas básicas, corrupción y eficiencia, vienen las más políticas:
Democracia y justicia social, que son las grandes orientaciones que a mí entender definen una izquierda moderna. No me gustan ni dictadores que concentren el poder e impidan las libertades, ni gobiernos dedicados a sostener las enormes injusticias que atraviesan nuestro país.
Para evaluar en base a estas 4 preguntas a los candidatos en una contienda electoral, hay que oír los discursos pero también ver sus acciones, lo que realmente han hecho. Por cierto, no siempre las respuestas son tan claras, pero estas preguntas a mí me sirven para sopesar las alternativas.
Hagamos una revisión rápida de los candidatos a Lima. Empecemos por el que quizás quede fuera de carrera,: 
Alex Kouri. 
Corrupción: con un peaje que nos robó decenas de millones de soles a favor de la empresa de su familiar, no tiene las manos limpias sino bien sucias. 
Eficiencia: Algunos piensan que ha hecho una buena gestión, pero no saben que el Callao tiene un presupuesto similar al de Lima con la octava parte de población, es decir tiene muchísimo más dinero, ni saben tampoco que entre el 2007 y el 2009 el gobierno regional del Callao presidido por Kouri dejó de ejecutar 200 millones de soles de su presupuesto, 200 millones en su cuenta que no usó a favor de su provincia. 
Democracia: si Kouri en la salita del SIN arreglando negocios con Montesinos no fuera suficiente muestra de sus negociados, el saltar en esta elección de un partido a otro son ninguna elección interna completa la figura. 
Justicia Social: dirigente del PPC, aliado de Fujimori y de Alan García, ha estado siempre del lado de los ricos. 
Con 0 a 4, mal en las 4 respuestas, de ninguna manera votaría por él.
Sigamos con: 
Lourdes Flores
Corrupción: tiene en su pasivo defender a un acusado de narcotraficante y cobrar un millón de soles por defender la entrada de autos usados que contamina la ciudad, pero aun así no se le puede acusar de haber robado. 
Eficiencia: no tiene experiencia alguna de gestión pública, así que no podemos calificarla de ineficiente, aunque si de carente de experiencia. 
Democracia: estuvo en la lucha contra la dictadura, arrugando a veces, pero estuvo; punto a su favor. Justicia Social: el PPC es la derecha recalcitrante, los mayores defensores del neoliberalismo, los que no quieren una mejor distribución de la riqueza. 
En resumen, Lourdes tiene 1 respuesta a favor, 2 en contra, 1 a medias, tampoco tiene mis preferencias.
Susana Villarán
Corrupción: totalmente limpia, nadie ha podido sacarle ninguna acusación de malos manejos ni vínculos con narcos o ladrones. 
Eficiencia: fue ministra de la mujer y ejecutó un presupuesto de 300 millones de soles, y lo hizo bien en un momento difícil, poco después de la caída de Fujimori cuando había que limpiar y reconstruir las instituciones. Democracia: se fajó en la lucha contra la dictadura, dirigiendo la Coordinadora de los Derechos Humanos cuando las papas quemaban y los riesgos eran grandes; sólo eso ya es muy meritorio. 
Justicia Social: es partidaria de la redistribución y los derechos sociales, militante de una izquierda cristiana y social que la llevó a vivir al Rímac y a fundar la primera experiencia del vaso de leche en ayuda a las familias afectadas por la crisis. 
Susana suma 4 buenas respuestas, mis preferencias están claras.
Humberto Lay
Corrupción: parece limpio, y la religiosidad le ayuda. 
Eficiencia: no tiene experiencia de gestión, en su partido no le ha ido muy bien ni con los congresistas (alguien recuerda quienes eran o sabe donde están?) ni con sus candidatos (pocas semanas antes de la inscripción de listas presentó a otro candidato por su partido, el que se fue con otra tienda política). Democracia: no sé que ha hecho ni que piensa al respecto, pero eso de tener como base social a sus feligreses no me suena bien. 
Justicia Social: con PPK de asesor principal, está claro que patea para el lado de los poderosos. Aunque tengo dudas sobre algunas respuestas. 
Lay no pasa la valla.
Podría seguir con los demás, pero creo que basta por ahora. 
Como siempre sucede, no existe el candidato ideal. 
La vida es así: nada es perfecto. 
Pero tenemos ahora una muy buena candidata, una muy buena lista, y hay que aprovechar la oportunidad para votar con gusto, con ganas, con esperanza. 
No por el mal menor sino por lo bueno que puede venir. 
Yo, marcaré los recuadros con la FS en estas elecciones en Lima.

GUERRA ECONÓMICA CONTRA CHAVEZ


Autor: James Petras
Introducción
La política estadounidense hacia Venezuela ha adoptado muchos giros tácticos, pero el objetivo ha sido siempre el mismo: derrocar al Presidente Chávez, invertir el proceso de nacionalización de grandes empresas, abolir los consejos comunitarios y sindicales de base y devolver al país a la situación de Estado cliente.
Washington financió y respaldó políticamente un golpe militar en el año 2002, un cierre patronal en los años 2002-2003, un referéndum ( 0POSICIÓN ) e infinidad de tentativas de medios de comunicación, organizaciones políticas y ONG para socavar el régimen. Hasta el momento, todos los esfuerzos de la Casa Blanca han sido un fracaso; Chávez ha ganado una y otra vez en elecciones libres, ha conservado la lealtad del ejército y el respaldo de la inmensa mayoría de la población urbana y rural más pobre, de las abultadas clases trabajadoras y de las clases medias empleadas en el sector público.
Washington no ha cejado ni se ha resignado a aceptar el gobierno electo del Presidente Chávez. En cambio, con cada derrota de sus colaboradores en el interior del país, la Casa Blanca ha ido adoptando cada vez más una estrategia «externa», erigiendo un «cordón militar» poderoso con el que rodea a Venezuela con una presencia militar a gran escala que abarca toda América Central, el norte de Sudamérica y el Caribe. La Casa Blanca de Obama respaldó un golpe militar en Honduras que derrocó al gobierno elegido democráticamente del Presidente Zelaya (en junio de 2009), aliado de Chávez, y lo sustituyó por un régimen títere que apoya las políticas militares de Washington contra Chávez. El Pentágono consiguió establecer siete bases militares en el este de Colombia (en 2009), que miran a la frontera venezolana, gracias a su gobernante cliente, Álvaro Uribe, el célebre presidente narco-paramilitar. A mediados de 2010 Washington suscribió un acuerdo sin precedentes con la aquiescencia de la Presidenta derechista de Costa Rica, Laura Chinchilla, para destacar a 7.000 soldados de combate estadounidenses, 200 helicópteros y docenas de buques apuntando hacia Venezuela, con el pretexto de la persecución del narcotráfico. En la actualidad, Estados Unidos está negociando con el régimen derechista del Presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, la posibilidad de reabrir una base militar en la antigua zona del canal. Junto con la IV Flota que patrulla las costas, 20.000 soldados en Haití y una base aérea en Aruba, Washington ha cercado a Venezuela por el oeste y el norte, estableciendo zonas de lanzamiento de tropas para una intervención directa si se dan las circunstancias internas favorables.
La militarización de la política de la Casa Blanca hacia América Latina, y hacia Venezuela en particular, forma parte de su política global de confrontación e intervención armada. Sobre todo, el régimen de Obama ha ensanchado las miras y el alcance de las operaciones de los escuadrones de la muerte clandestinos que hoy día operan en 70 países de cuatro continentes, ha aumentado la presencia bélica estadounidense en Afganistán en más de 30.000 soldados, más otros 100.000 mercenarios a sueldo que actúan atravesando las fronteras para penetrar en Pakistán e Irán, y ha suministrado material y proporcionado apoyo logístico a terroristas armados iraníes. Obama ha intensificado la provocación con maniobras militares en las costas de Corea del Norte y en el Mar de China, lo que ha suscitado protestas de Pekín. Igualmente revelador es el hecho de que el régimen de Obama ha incrementado el presupuesto militar en más de un billón de dólares, a pesar de la crisis económica, el monumental déficit y los llamamientos a la austeridad y los recortes en la Seguridad Social y otros seguros sanitarios como Medicare o Medicaid.
Dicho de otro modo: la actitud militar de Washington hacia América Latina y, en especial, hacia el gobierno socialista democrático del Presidente Chávez forma parte de una respuesta militar general hacia cualquier país o movimiento que se niegue a someterse al dominio estadounidense. Se plantea entonces una pregunta: ¿por qué la Casa Blanca recurre a la alternativa militar? ¿Por qué militariza la política exterior para obtener resultados favorables ante una oposición firme? La respuesta reside en parte en que Estados Unidos ha perdido casi toda la influencia económica que sí ejercía anteriormente y le permitía derrocar o someter a los gobiernos rivales. La mayor parte de las economías asiáticas y latinoamericanas han alcanzado cierto grado de autonomía. Otras no dependen de las organizaciones económicas internacionales donde Estados Unidos ejerce influencia (FMI, Banco Mundial), pues obtienen préstamos comerciales. La mayoría han diversificado sus pautas comerciales y de inversión y han ahondado en otros vínculos regionales. En algunos países, como Brasil, Argentina, Chile o Perú, China ha sustituido a Estados Unidos como principal socio comercial. La mayor parte de los países ya no busca la «ayuda» estadounidense para estimular el crecimiento, sino que trata de forjar iniciativas conjuntas con empresas multinacionales, a menudo radicadas fuera de Norteamérica. Washington ha recurrido cada vez más a la opción militar hasta el punto de que retorcer el brazo económico de los países ha dejado de ser una herramienta efectiva para garantizar la obediencia. Washington ha sido incapaz de reconstruir sus instrumentos de palanca económica internacionales hasta el extremo de que la élite financiera estadounidense ha vaciado al sector industrial del país.
Los fracasos diplomáticos estrepitosos derivados de su incapacidad para adaptarse a las transformaciones fundamentales del poder global también han impulsado a Washington a abandonar las negociaciones políticas y comprometerse con la intervención y la confrontación militares. Los legisladores estadounidenses todavía viven congelados en las décadas de 1980 y 1990, la época de apogeo de gobernantes clientes y saqueo económico, cuando Washington recibía respaldo mundial, privatizaba empresas, explotaba la financiación de la deuda pública y apenas encontraba obstáculos en el mercado internacional. A finales de la década de 1990, el auge del capitalismo asiático, las revueltas masivas contra el neoliberalismo, el ascenso de regímenes de centro-izquierda en América Latina, las reiteradas crisis económicas, las grandes caídas de los mercados de valores de Estados Unidos y la Unión Europea y el aumento de los precios de las mercancías desembocó en una reordenación del poder global. Los esfuerzos de Washington por desarrollar políticas en sintonía con las décadas anteriores entraban en conflicto con la nueva realidad de la diversificación de los mercados, las potencias emergentes y los regímenes políticos relativamente independientes vinculados a nuevas masas de electores.
Las propuestas diplomáticas de Washington de aislar a Cuba y a Venezuela fueron rechazadas por todos los países latinoamericanos. Se rechazó la tentativa de reactivar acuerdos de libre comercio que privilegiaran a los exportadores estadounidenses y protegieran a su productores no competitivos. El régimen de Obama, decidido a no reconocer los límites del poder diplomático imperial ni a moderar sus propuestas, recurrió cada vez más a la opción militar.
La lucha de Washington por reafirmar el poder imperial a través de una política intervencionista no ha dado muchos mejores resultados que sus iniciativas diplomáticas. Los golpes de Estado respaldados por Estados Unidos en Venezuela (2002) y Bolivia (2008) fueron derrotados por la movilización popular masiva y la lealtad del Ejército a los regímenes vigentes. Asimismo, en Argentina, Ecuador y Brasil, los regímenes post-neoliberales respaldados por las élites industriales, mineras y del sector agrícola exportador y por las clases populares lograron hacer retroceder a las élites pro-estadounidenses neoliberales arraigadas en la política de la década de 1990 y anteriores. La política de desestabilización no consiguió desplazar la construcción de políticas exteriores relativamente independientes de esos nuevos gobiernos, que se negaron a regresar al viejo orden de la supremacía estadounidense.
Donde Washington ha recuperado terreno político con la elección de regímenes políticos derechistas, lo ha conseguido gracias a su capacidad de aprovecharse del «desgaste» de la política de centro-izquierda (Chile), el fraude político y la militarización (Honduras y México), la decadencia de la izquierda popular nacional (Costa Rica, Panamá y Perú) y la consolidación de un Estado policial enormemente militarizado (Colombia). Estas victorias electorales, sobre todo en Colombia, han convencido a Washington de que la alternativa militar, unida a la intervención y la explotación profundas de los procesos electorales abiertos, es el modo de frenar el giro a la izquierda en América Latina; sobre todo en Venezuela.
 La política estadounidense hacia Venezuela: Aunar tácticas militares y electorales
Los esfuerzos de Estados Unidos para derrocar al gobierno democrático del Presidente Chávez adoptan muchas de las tácticas ya aplicadas contra adversarios democráticos anteriores. Entre ellas se encuentran las incursiones en las fronteras de fuerzas militares y paramilitares colombianas semejantes a los ataques transfronterizos de la «contra» financiada por Estados Unidos para debilitar al gobierno sandinista de Nicaragua en la década de 1980. La tentativa de cercar y aislar a Venezuela se asemeja a la política llevada a cabo por Washington en la segunda mitad del siglo pasado contra Cuba. La canalización de fondos hacia grupos, partidos políticos, medios de comunicación y ONG opositores a través de agencias estadounidenses y fundaciones «ficticias» es una reedición de la táctica empleada para desestabilizar al gobierno democrático de Salvador Allende en Chile entre los años 1970-1973, al de Evo Morales en Bolivia entre los años 2007-2010 y a muchos otros gobiernos de la región.
La política de Washington de acometer múltiples vías está orientada hacia una escalada de la guerra de nervios a base de intensificar incesantemente las amenazas para la seguridad. Las provocaciones militares, en parte, son una «prueba» de los dispositivos de seguridad de Venezuela concebida para sondear los puntos débiles de su defensa terrestre, aérea y marítima. Este tipo de provocaciones también forma parte de una estrategia de desgaste, cuyo objetivo es obligar al gobierno de Chávez a poner a sus tropas defensivas en «alerta» y movilizar a la población para, a continuación, reducir provisionalmente la presión hasta el próximo acto de provocación. La intención es desautorizar las alusiones constantes del gobierno venezolano a las amenazas con el fin de debilitar la vigilancia y, cuando lo permitan las circunstancias, asestar el golpe oportuno.
La acumulación militar de Washington en el exterior está concebida para intimidar a los países del Caribe y América Central que pudieran tratar de establecer relaciones económicas más estrechas con Venezuela. La demostración de fuerza también está concebida para fomentar la oposición interna a las acciones más agresivas. Al mismo tiempo, la actitud de confrontación se dirige contra los sectores «débiles» o «moderados» del gobierno chavista que están ansiosos e impacientes por la «reconciliación», aun pagando el precio de realizar concesiones sin escrúpulos a la oposición y al nuevo régimen colombiano del Presidente Santos. La presencia militar creciente está concebida para ralentizar el proceso de radicalización interna y para evitar el fortalecimiento de los lazos cada vez más estrechos de Venezuela con Oriente Próximo y otros regímenes contrarios a la hegemonía estadounidense. Washington está apostando a que una escalada militar y una guerra psicológica que vincule a Venezuela con movimientos insurgentes revolucionarios como la guerrilla colombiana desembocarán en el distanciamiento de los aliados y amigos latinoamericanos de Chávez con su régimen. Igualmente importantes son las acusaciones sin fundamento vertidas por Washington según las cuales Venezuela alberga campamentos guerrilleros de las FARC, cuya intención es presionar a Chávez para que reduzca el apoyo que presta a todos los movimientos sociales de la región, incluido el de los campesinos sin tierra de Brasil, así como las organizaciones no violentas de derechos humanos y los sindicatos de Colombia. Washington busca la «polarización» política: Estados Unidos o Chávez. Rechaza la polarización política existente hoy día que enfrenta a Washington con el MERCOSUR, la organización para la integración económica en la que junto a Venezuela participan Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, en sintonía con los pertenecientes a ALBA (una estructura de integración económica en la que participan Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador y algunos otros Estados caribeños).
El factor FARC
Obama y el actual ex Presidente Uribe han acusado a Venezuela de brindar un santuario para las guerrillas colombianas (las FARC y el ELN). En realidad, se trata de una argucia para presionar al Presidente Chávez para que denuncie o, como mínimo, reclame que las FARC abandonen la lucha armada con las condiciones impuestas por los regímenes estadounidense y colombiano.
 Contrariamente a los alardes del Presidente Uribe y el Departamento de Estado estadounidense, según los cuales las FARC son un residuo decadente, aislado y vencido del pasado como consecuencia de otras campañas contrainsurgentes victoriosas, un estudio de campo minucioso realizado por un investigador colombiano, La guerra contra las FARC y la guerra de las FARC, demuestra que en los dos últimos años la guerrilla han consolidado su influencia en más de un tercio del país, y que el régimen de Bogotá controla solo la mitad del país. Después de sufrir derrotas importantes en 2008, las FARC y el ELN han avanzado de forma sostenida durante los años 2009 y 2010 causando más de 1.300 bajas militares el año pasado y, seguramente, casi el doble este año (La Jornada, 8 de junio de 2010). El resurgir y el avance de las FARC revisten una importancia fundamental en lo que se refiere a la campaña militar de Washington contra Venezuela. También reflejan la posición de su «aliado estratégico»: el régimen de Santos. En primer lugar, demuestran que, pese a los más de 6.000 millones de dólares de ayuda militar estadounidense a Colombia, su campaña contra la insurgencia para «exterminar» a las FARC ha fracasado. En segundo lugar, la ofensiva de las FARC abre un «segundo frente» en Colombia, lo que debilita toda tentativa de emprender la invasión de Venezuela utilizando Colombia como «trampolín». En tercer lugar, ante una lucha de clases interna cada vez más intensa, es probable que el nuevo Presidente Santos trate de aliviar las tensiones con Venezuela con la esperanza de reubicar tropas destacadas en la frontera con su vecino para destinarlas a la lucha con la creciente insurgencia guerrillera. En cierto sentido, a pesar de los recelos de Chávez contra la guerrillas y los llamamientos expresos para poner fin a la lucha guerrillera, el resurgir de los movimientos armados seguramente es un factor fundamental para debilitar las perspectivas de una intervención encabezada por Estados Unidos.
Conclusión
La política de múltiples vías de Washington encaminada a desestabilizar al gobierno venezolano ha sido contraproducente en general, ha sufrido fracasos importantes y cosechado pocos éxitos.
La línea dura contra Venezuela no ha conseguido «recabar» ningún apoyo en los principales países de América Latina, con la excepción de Colombia. Ha aislado a Washington, no a Caracas. Las amenazas militares quizá hayan radicalizado las medidas socioeconómicas adoptadas por Chávez, no las han moderado. Las amenazas y acusaciones procedentes de Colombia han fortalecido la cohesión interna en Venezuela, excepto en el núcleo duro de los grupos de oposición. También han llevado a Venezuela a mejorar sus servicios de inteligencia, policía y operaciones militares. Las provocaciones de Colombia han supuesto una ruptura de relaciones y un descenso del 80 por ciento del comercio transfronterizo multimillonario, dejando en la quiebra a infinidad de empresas colombianas, a las que Venezuela sustituye con importaciones agrarias e industriales procedentes de Brasil y Argentina. Los efectos de las medidas para intensificar la tensión y la «guerra de desgaste» son difíciles de ponderar, sobre todo en términos del impacto que hayan podido causar sobre las próximas elecciones legislativas del 26 de septiembre de 2010, de crucial importancia. Sin duda, el fracaso de Venezuela a la hora de regular y controlar la afluencia multimillonaria de fondos estadounidenses hacia sus socios venezolanos en el interior han causado un impacto importante en su capacidad organizativa. No cabe duda de que el empeoramiento de la economía se ha dejado sentir en la restricción de gasto público para nuevos programas sociales. Asimismo, la incompetencia y la corrupción de varios altos cargos chavistas, sobre todo en el ámbito de la distribución pública de alimentos, en la vivienda y en la seguridad, tendrán consecuencias electorales.
Es probable que estos factores «internos» influyan mucho más a la hora de dar forma a la distribución del voto en Venezuela que la política de confrontación agresiva adoptada por Washington. Sin embargo, si la oposición pro-estadounidense aumenta de forma sustancial su presencia legislativa en las elecciones del 26 de septiembre (hasta superar un tercio de los miembros del Congreso), tratará de bloquear los cambios sociales y las políticas de estímulo económico. Estados Unidos redoblará sus esfuerzos para presionar a Venezuela con el fin de que desvíe recursos hacia asuntos de seguridad con el fin de mermar los gastos socioeconómicos que sustentan el apoyo del 60 por ciento más pobre de la población venezolana.
Hasta el momento, la política de la Casa Blanca basada en una mayor militarización y prácticamente ninguna iniciativa económica novedosa ha sido un fracaso. Ha animado a los países latinoamericanos más extensos a acrecentar su integración económica, como atestiguan los nuevos acuerdos aduaneros y arancelarios adoptados en la reunión de MERCOSUR de principios de agosto de este año. No ha supuesto la disminución de las hostilidades entre Estados Unidos y los países de ALBA. No ha aumentado la influencia de Estados Unidos. En cambio, América Latina ha avanzado en la consolidación de una organización política regional nueva, UNASUR (que excluye a Estados Unidos), bajando de categoría a la Organización de Estados Americanos, a la que Estados Unidos emplea para impulsar sus planes. Las únicas luces que brillan a lo lejos, por ironías del destino, proceden de los procesos electorales internos. El candidato derechista José Serra está realizando una carrera firme para las próximas elecciones presidenciales brasileñas. En Argentina, Paraguay y Bolivia, la derecha pro-estadounidense se está reagrupando con la esperanza de regresar al poder.
Lo que Washington no logra comprender es que en todo el espectro político que comprende desde la izquierda hasta el centro-derecha, a los dirigentes políticos les espanta el impulso y el fomento estadounidense de la alternativa militar, y se oponen a que constituya el elemento central de la política. Prácticamente todos los líderes políticos tienen recuerdos desagradables del exilio y la persecución del ciclo anterior de regímenes militares respaldados por Estados Unidos. El autoproclamado alcance territorial del Ejército estadounidense, que opera desde sus siete bases en Colombia, ha ensanchado la brecha existente entre los regímenes democráticos centristas y de centro izquierda y la Casa Blanca de Obama. En otras palabras: América Latina percibe la agresión militar estadounidense hacia Venezuela como un «primer paso» en dirección sur para llegar también a sus países. Junto al impulso hacia una mayor independencia política y la diversificación de los mercados, eso ha debilitado las tentativas diplomáticas y políticas de Washington de aislar a Venezuela.
El nuevo Presidente Santos de Colombia, hecho con el mismo molde derechista de su predecesor Álvaro Uribe, se enfrenta a un dilema espinoso: continuar siendo un instrumento de confrontación militar y desestabilización estadounidense de Venezuela a costa de varios miles de millones de dólares en pérdidas comerciales y aislamiento del resto de América Latina, o aliviar las tensiones e incursiones fronterizas desembarazándose de la retórica de la provocación y normalizando las relaciones con Venezuela. Si sucede esto último, Estados Unidos perderá la última herramienta de su estrategia exterior de alimentar las «tensiones» y la guerra psicológica. A Washington le quedarán dos opciones: una intervención militar directa y unilateral o financiar una guerra política a través de sus colaboradores en el interior del país.
Mientras tanto, el Presidente Chávez y sus partidarios harían bien en concentrarse en sacar a la economía de la recesión, aplacar la corrupción del Estado y la ineficacia monumental y capacitar a los consejos comunitarios y fabriles para que desempeñen un papel más relevante en todos los aspectos, desde el incremento de la productividad hasta la seguridad pública. En última instancia, la seguridad de Venezuela a largo plazo frente a los tentáculos largos y penetrantes del imperio estadounidense depende de la fuerza de la organización de las agrupaciones de masas que sustentan el gobierno de Chávez.
J. PETRAS

viernes, 27 de agosto de 2010

Gobierno silencia a RBC por elecciones presidenciales

Gobierno silencia a RBC por elecciones presidenciales
Sobre el atentado perpetrado por el gobierno aprista al retirar la licencia a RBC Canal 11, el congresista Ricardo Belmont Cassinelli aseguró que se trata de un acto destinado a silenciar la voz de la denuncia con motivo de las elecciones presidenciales del 2011.El Canal 11 es el único que revela denuncias graves sobre la corrupción y el contubernio entre el gobierno aprista y los canales, pues éstos reciben millones en publicidad para tener una voz complaciente con el gobierno de Alan García.
"Si a mí me habrían dado los millones, ahora tendría cadena nacional", dijo Belmont y explicó que es precisamente por no tener estaciones en provincias que toman ese pretexto para dictar una norma que le impide obtener señal digital, por carecer estaciones fuera de Lima.
Belmont asegura que el gobierno aprista le teme porque es el único canal que entrevista y permite la libre expresión a políticos opositores.
Contrariamente al atropello contra RBC, la corrupción del gobierno permite que a la segunda vicepresidenta del Perú, Lourdes Mendoza del Solar, se le entregue varias licencias en Arequipa.
Denunció que también se está entregando más licencias al grupo RPP, por ser afin al gobierno. Pero a RBC, que denuncia los faenones, la entrega de Collique, de los puertos, el TLC con China que perjudica a los comerciantes de Gamarra, el gobierno lo quiere silenciar mientras alienta a los demás canales, chilenizados por las empresas que les dan publicidad.
Señaló que los medios de comunicación y el Gobierno del Perú critican al régimen de Hugo Chávez acusándolo de totalitario y de atentar contra la prensa, pero nada dicen del atropello que se perpetra contra el único canal de televisión independiente en nuestro propio país. Recordó que este Gobierno ya ha cerrado más de 100 radioemisoras con diversos pretextos, sólo por ser opositoras.
Como se sabe, RBC es el único canal que no transmite vulgaridad, violencia, sexo ni exaltación de la homosexualdad en horario de protección al menor, como hacen los canales dirigidos por el gobierno, que sin respeto a la niñez, buscan distraer la atención y escandalizar para tapar los escándalos de corrupción.
Cómo el gobierno aprista perpetra el atropello contra RBC
 El congresista Ricardo Belmont Cassinelli explicó en su programa de hoy que su canal tiene licencia vigente hasta el año 2016, pero el Gobierno maquina el retiro de la licencia desde el año 2009, cuando el Tribunal Constitucional (TC,) sin informarles, quiso quitarles la administración del canal, ante lo cual se defendieron.
Precisó que el abogado del canal, Domingo García Belaunde, "se trajo abajo la pretensión del TC de darle el canal a alguien que ni siquiera existía".
Sin el mínimo de ética, pues ocupa la segunda vicepresidencia, Lourdes Mendoza del Solar pretende hacerse adjudicar la licencia, siendo una empresa con accionistas quebrados, que no habían pagado sus impuestos y que había dejado a sus trabajadores "en la calle" indicó
Belmont. Parte de la oscura maniobra para quitarle el canal, es la transferencia, por parte de la empresa Crasa, de sus licencias a otra empresa "entre gallos y medianoche".
Hoy comunican a Belmont, con una sospechosa celeridad, el fallo dirimente del magistrado Ernesto Álvarez Miranda, con lo cual le "intentan robar el canal", denunció Belmont.
Ernesto Álvarez Miranda
"El TC es un tribunal político manejado desde Palacio de Gobierno", espetó y agregó que el método y mecanismo elaborado por el cual "Alan García deja chico al presidente venezolano Hugo Chávez, pero no va a prosperar porque "nos vamos a defender en todos los campos que sea necesario", aseguró.
Belmont recordó que el Gobierno le cortó la publicidad por ser crítico, además, no de darle la señal digital y que el presidente Alan García no le da la audiencia solicitada.
Parte de la oscura maniobra para quitarle el canal, es la transferencia, por parte de la empresa Crasa, de sus licencias a otra empresa "entre gallos y medianoche", manifestó.
El parlamentario aseguró que peleará y que espera que mañana ingrese la fuerza pública a su canal. Recordó que ya una vez la dictadura de Juan Velasco Alvarado le quitó el canal y la licencia y que Belaúnde no se lo devolvió, porque se habían llevado sus equipos y hasta su personal al Canal 7. "Voy a dar la pelea hasta las últimas consecuencias", anunció.
El Canal 11 nunca acudió a la salita del SIN de Montesinos, como ya lo señaló Belmont. Hoy subrayó que es el único canal que pagó los impuestos, a otros canales sí se los condonaron. Nunca fueron a Indecopi a declararse en quiebra, como señala Belmont. "Jamás tuvimos una denuncia de un trabajador de RBC en el ministerio de Trabajo, porque los trabajadores eran la prioridad número uno".
Atentado contra la libertad de prensa: Intentan silenciar a RBC, único canal opositor al Gobierno
Ricardo Belmont Casinelli, fundador de Canal 11, RBC Televisión, denunció en su programa de hoy una colusión del Gobierno y el Tribunal Constitucional para arrebatarle la licencia para entregarla a una empresa con oscuros antecedentes, de propiedad de la segunda vicepresidenta del Perú, Lourdes Mendoza del Solar y familiares.
Belmont precisó que el Gobierno, a través del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) viene ejerciendo una serie de atropellos contra RBC, siendo el principal la discriminación al negarle la entrega de la señal digital con el pretexto de que el canal no tiene estaciones en provincias.
Anteriormente, Belmont había señalado que congresistas apristas le pedían que no abra al público el teléfono para dar sus opiniones a través de su programa "Habla el Pueblo", que es el único programa televisivo que denuncia los malos manejos del gobierno aprista.
Belmont, quien también es congresista por el partido Somos Perú, denunció que el objeto es silenciar "Habla el Pueblo" para que no continúe sus transmisiones sobre "el Gobierno más corrupto de la historia".

La derecha en el Perú



Una radiografía de la clase que, copando todos los espacios de decisión e influencia, maneja los destinos de ese gran país que es el Perú, y que -por culpa de ella- se debate en la más absoluta inestabilidad
¿Qué significa ser de derecha en el Perú? ¿Cuál es el perfil de un derechista peruano? ¿Qué filosofía la inspira? ¿Qué organizaciones, qué líderes, qué fuerzas políticas integran el campo de la derecha, qué corrientes de opinión? ¿Tiene algún programa? ¿Cómo opera?
Voy a ensayar algunas respuestas provisorias a este conjunto de preguntas.
En el Perú no existen investigaciones históricas y empíricas que ayuden a definirla mejor. La peruana es una derecha difusa, borrosa, sin perfiles claros. Ella alberga a conservadores y a reaccionarios, a los defensores de la tradición y del statu quo, a los promotores del autoritarismo (la mano dura) y a los arribistas de toda laya.
Cuando son católicos pertenecen al Opus Dei o al Sodalitium y, por eso mismo, son fundamentalistas pues fusionan la religión con la política. Son endogámicos: estudian en los mismos colegios, pertenecen a los mismos clubs exclusivos, se divierten en las mismas playas de moda, leen los mismos best sellers y, desde luego, a Vargas Llosa, su novelista favorito.
Son liberistas (adoran al liberalismo económico) más que liberales. Aman la molicie rentista y odian el esfuerzo industrial. Son hispanistas, anglófilos o pro yanquis y, por eso mismo, excluyentes y racistas. Buscan la unanimidad y rechazan el pluralismo. Los mueve el miedo a los otros que pueden desbordarlos (los indios, los cholos, los amazónicos). Prefieren el orden al cambio y a la libertad. Son elitistas y están contra toda participación de las masas.
La peruana es una derecha difusa, borrosa, sin perfiles claros
Sus sectores ilustrados se inspiran en el pensamiento reaccionario de Louis de Bonald, Joseph de Maistre, Edmund Burke, Lammenais, Donoso Cortés, Carl Schmitt, Bartolomé Herrera, Riva Agüero.
La derecha peruana ilustrada de hoy, sin embargo, no ha alcanzado las cumbres de la generación del 900. Son sólo modestos libretistas de ese viejo pensamiento reaccionario, de la Escuela Austriaca de economía (von Wieser, von Misses, von Hayek) en su versión gringa (la llamada Escuela de Chicago) y de la Escuela de Viena (Mach, Bühler, Gomperz, Popper).
Son partidarios de la versión extrema del neoliberalismo (sólo mercado y nada de Estado, exportación primaria sin industrialización, apertura total al libre comercio sin protección de los intereses nacionales, autorregulación del mercado sin protección de la sociedad, libre movimiento de capitales sin regulación, explotación del trabajo sin derechos del trabajador, puro chorreo y nada de distribución equitativa). Son hermanos-enemigos del estatismo.
Por eso aman y odian a Chávez. Creen ingenuamente (¿o maliciosamente?) que el estatismo es la única alternativa a su pensamiento único conservador. Son monótonos y monocromáticos. Están incapacitados para pensar otros modelos de desarrollo que se ubican entre el neoliberalismo extremo y el estatismo. No perciben los matices que dan tono y color a la compleja vida social.
La derecha está integrada por los poderes fácticos (los organismos financieros internacionales, la Confiep, los medios de comunicación, las FF.AA., la iglesia católica conservadora), algunos caudillos y sus entornos (Fujimori, García), algunos partidos (PPC, ¿el Apra?) y corrientes de opinión alimentadas por los medios nacionales e internacionales. Carece, sin embargo, de un liderazgo preciso.
Tampoco tiene una representación política definida. Sólo cuenta con representaciones sociales. Está desarticulada y sometida a ambiciones incontenidas y a una competencia exacerbada. Los operadores políticos y algunos publicistas y periodistas de los medios pretenden superar ese déficit.
Lo que unifica a la derecha dispersa, sin embargo, es el enemigo al que tienen que combatir porque pone en peligro sus intereses y su modelo neoliberal extremo: Ollanta Humala y su entorno. Para asesinarlos moralmente han alquilado a sicarios mediáticos, Tirifilos del insulto, la mentira y la calumnia.

miércoles, 25 de agosto de 2010

PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ PATRIA ROJA

II SESIÓN PLENARIA DEL COMITÉ CENTRAL

Los días 14 y 15 de agosto se realizó la II sesión plenaria del Comité Central del Partido, cuya agenda permitió abordar el escenario político nacional e internacional, y acorde con ello, la precisión del manejo táctico, así como la situación interna del Partido, referida sobre todo a la puesta en práctica de las grandes tareas emanadas del VIII Congreso Nacional. A continuación resumimos las conclusiones principales del plenario.
La situación política nacional está marcada por las grandes tendencias de la lucha de clases que caracterizan el periodo, analizadas a profundidad en el VIII Congreso Nacional y refrendadas en el I Pleno del Comité Central, tendencias que en lo fundamental no han variado, y que han dado lugar a la contradicción principal que caracteriza la situación política en el presente: entre el continuismo neoliberal versus el cambio democrático y patriótico. La solución a esta contradicción para nosotros se enmarca en la táctica general del Nuevo curso y sus cuatro elementos componentes: Nueva República, Proyecto Nacional, Nueva Constitución y Gobierno democrático, patriótico, de regeneración moral y ancha base social. La tarea central para ganar la correlación de fuerzas consiste en construir la más amplia unidad de los sectores antineoliberales, y que se resume en la consigna de Gran Unidad para el Gran Cambio, que a la vez viene a ser el núcleo de nuestra táctica presente. En este sentido, teniendo en cuenta la situación concreta, corresponde asumir la movilización política de masas, que, de acuerdo a la estrategia de la Triple Acumulación abarca acciones en el terreno social, político, e ideológico – cultural. Siendo incorrecto unilaterizar el desempeño partidario en cualquiera de estos escenarios, o absolutizar la lucha política electoral, como si fuera la única forma de lucha política, también es incorrecto menospreciar a esta última, siendo que en la actualidad se ha convertido en la forma principal de lucha, que debemos asumirla sin reservas.
La estrategia de la derecha, teniendo como objetivo la preservación, continuidad y profundización del modelo neoliberal, consiste en polarizar al país entre democracia versus terrorismo, colocándonos al Partido, la izquierda y demás sectores antineoliberales en el saco del “terrorismo”, el “salto al vacío”, el “chavismo”, mientras ellos aparecen como los representantes de la democracia y el progreso. Derrotar esta estrategia, desenmascarar las maniobras derechistas, ganar paso a paso la correlación de fuerzas favorable a los grandes cambios, representa la esencia de nuestro quehacer político en el periodo, desempeño que debemos abordarlo con un enfoque multifacético y multidireccional, pues abarca las políticas para centralizar y potenciar al movimiento social en sus diversas expresiones y manifestaciones, la lucha de ideas y programática, concretizar la unidad de la izquierda, los sectores democráticos y patrióticos en un poderoso referente que se constituya en el sujeto histórico capaz de llevar adelante los cambios históricos que nos proponemos para el país.
Es en este contexto que hay que ubicar la lucha electoral en el presente. Lamentablemente a la fecha no se ha logrado la confluencia de los sectores antineoliberales en un solo referente electoral y subsiste la fragmentación, lo que representa una clara ventaja para la derecha, que no obstante su desprestigio, se beneficia de las debilidades señaladas. A pesar de ello, en diversas regiones del país se vienen procesando importantes experiencias unitarias para encarar las elecciones regionales y municipales, con posibilidades de triunfo, al punto que sus resultados, de ser favorables, modificarán el mapa político del país e influirán notoriamente en el proceso de las elecciones presidenciales del 2011. Un escenario importante es Lima, donde se está logrando desbaratar la estrategia de la derecha de instalar una falsa polarización entre opciones de su mismo campo. La candidatura de Susana Villarán que descansa sobre una importante confluencia, representa la recuperación del espacio de la izquierda y sectores democráticos y progresistas en una región donde en los últimos años ganó terreno la derecha en base a la demagogia y el asistencialismo. La unidad lograda alrededor de la candidatura de Susana Villarán, en la que el Partido jugó un rol importante, es una conquista que hay que preservar y proyectar. La adhesión creciente a esta candidatura por parte del electorado limeño es un asunto que preocupa seriamente a la derecha, que evidentemente pretende petardear, colocando en el centro de sus ataques al hecho que el MNI y Patria Roja formen parte de esta confluencia, tal como en su momento hicieron con Ollanta Humala. Hay que saludar la firmeza de Susana Villarán para resistir esta andanada derechista y no colocarse a la defensiva, para defender su opción política y persistir en la unidad más allá de las diferencias, que es un hecho conocido.
La unidad de las izquierdas es un proceso en el que seguiremos apostando, poniendo el peso principal en el trabajo desde las bases y en la relación con la gran masa de izquierdistas que están fuera de los partidos. La constitución de Izquierda unida representa un paso adelante que saludamos y apoyamos. Asimismo ratificamos nuestro compromiso de fortalecimiento de la CPS, en el marco definido en el I Pleno del CC, es decir teniendo en cuenta su característica de ser un especio de unidad de acción, corrigiendo los errores de burocratismo y sectarismo que se han evidenciado
No obstante las dificultades señaladas para construir referentes unitarios junto al PNP en el proceso electoral regional y municipal, el Partido considera que es su deber persistir en lograr la unidad con este y otras fuerzas para abrir un nuevo rumbo para el país. Teniendo en cuenta el escenario descrito y la necesidad de darle una salida a los grandes problemas del Perú, el Comité Central ha ratificado la vocación unitaria del Partido y acordado hacer un llamamiento a todos los sectores que aspiran a un país distinto, a cerrar filas en torno a un proyecto de país, a resistir las presiones derechistas que nos quiere divididos, y marchar juntos en las elecciones del 2011.
El II Pleno ha constatado como una deficiencia del manejo táctico el hecho que el Partido no se pronuncie oportunamente tomando posición y orientando sobre los problemas de coyuntura, lo que debe ser subsanado designando un equipo de camaradas presidido por el Secretario General para que hagan un seguimiento cotidiano del escenario político y social y ayuden al Buró Político y al Secretariado a elaborar las orientaciones que correspondan.
El II Pleno del Comité Central realizó asimismo un análisis de las posibilidades y limitaciones que para los comunistas representa la democracia liberal. La conclusión principal es que para los comunistas la participación en este espacio u otros representan medios de lucha y acción política y no un fin en sí mismo. Siendo nuestro horizonte el socialismo, sistema que coloca al ser humano en armonía con el medio ambiente en el centro de sus preocupaciones, postulamos una democracia superior e integral que permita el pleno ejercicio de los ciudadanos en la conducción de los destinos del país; democracia que no se restringe a los derechos políticos, sino que incorpora los derechos sociales, económicos, culturales, que deben ser garantizados por el Estado. En países como el nuestro la democracia burguesa nunca se ha realizado plenamente; ha convivido con el autoritarismo, el caudillismo, la exclusión de las mayorías, características propias de un Estado centralista, que responde a un esquema económico atrasado, que es la hechura de clases dominantes históricamente invalidadas para construir la nación y encaminar el país al desarrollo independiente.
No podemos, pues, atascarnos en una democracia restringida, envilecida por la corrupción y la mercantilización, como es la democracia liberal en el presente. La democracia liberal es la democracia del dinero, de la manipulación mediática, donde en épocas electorales se hace gala de un derroche de recursos para comprar el voto de los electores. Los partidos burgueses existen y se activan para ello, son máquinas electorales para acceder a los cargos públicos y preservar el sistema, de ninguna manera para transformarlo.
En el presente, la naturaleza antidemocrática y autoritaria del sistema capitalista se ha hecho más evidente, como consecuencia de un modelo de economía como el neoliberal, concentrador de la riqueza y primarioexportador, entreguista y excluyente. Le es inherente el pragmatismo, la mercantilización de la vida, la corrupción, el afán desmesurado de ganancia, contaminando los pilares en que se sostiene el sistema.
Para los comunistas la participación en los ámbitos de la democracia liberal está determinada por las condiciones concretas de la lucha de clases, por necesidades políticas, teniendo en cuenta que este espacio siempre será limitado, restringido, una camisa de fuerza para los grandes cambios y objetivos que abrazamos. Debemos estar claros entonces qué objetivos perseguimos, en qué condiciones trabajamos, con qué correlación contamos. Lo peor que nos puede ocurrir es que sobrevaloremos sus posibilidades, que nos amoldemos a lo establecido, que nos convirtamos en sacerdotes de este templo, es decir que terminemos transformado en un partido instrumental al sistema, absorbidos y convencidos que ésta es la única democracia posible y que lo que nuestro quehacer se limita a mejorarla.
Lo cual no niega la necesidad de asumir esta forma de lucha, de asumirla con eficiencia, determinación, coraje, y sin actitudes vergonzantes. Y prepararnos para ello. A diferencia del pasado, en que concebíamos a los espacios de gobierno como válidos únicamente como tribunas de agitación y propaganda, desde una perspectiva meramente opositora, en el presente –y las experiencias latinoamericanas así lo enseñan- estamos convencidos de nuestro papel alternativo, que hay que demostrar nuestra capacidad de gobierno, de eficiencia, de moralidad. No se trata de ser buenos administradores, sino de gobernar con y para el pueblo, llevar hasta su límite las reformas, apoyándose siempre en las masas. Que la gente se convenza, no solo a través de la propaganda, sino de su propia experiencia, lo que significa un gobierno de izquierda como alternativa en todos los terrenos, que avance y experimente hasta donde puede avanzar, que palpe los muros que impiden atravesar hacia el horizonte mayor donde brilla el socialismo. En otras palabras: se trata de trabajar en un escenario donde hay que resolver adecuadamente la relación entre gobierno y poder, reforma y revolución.
Una segunda conclusión sobre este tema es que el instrumento fundamental para garantizar el avance en la dirección descrita, es el Partido. Sin un partido fuerte y correcto, claro de sus objetivos, influyente en las masas, con la cantidad y calidad de cuadros que accionen en los diversos ámbitos, los gobiernos de izquierda tendrán dificultades y serán susceptibles de cometer errores, incluso de incurrir en serias desviaciones. Esto es difícil de entender en un ambiente donde se ha hecho evidente la crisis de los partidos y se han impuesto conductas personalistas, caudillistas y oportunistas. Se tiende a sobrevalorar el papel de la persona en detrimento de la organización política, perdiendo de vista que en el partido descansan las reservas ideológicas, políticas, morales, de cuadros, de ideas y programa, de vínculo con las masas, necesarias para emprender las grandes tareas. Allí donde el partido es débil, o no existe, se impondrá inevitablemente el caudillismo, la estrechez de miras, la política de grupo, y hasta la descomposición moral.
Una tercera conclusión sobre el tema es que los comunistas necesitamos aprender a gobernar, lo que significa no sólo estar imbuíos de valores socialistas, sino también de poner en práctica el principio de partir de la realidad, buscar la verdad en los hechos, colocar la práctica como criterio de la verdad. Quien no investiga la realidad no puede tener planes ni proyectos coherentes, se basará en el voluntarismo y seguramente cometerá errores. Aprender a gobernar también significa dominar las herramientas de la gestión moderna, contar con el conocimiento técnico y científico y los cuadros preparados en los diversos ámbitos de la actividad gubernamental. En un escenario donde las clases dominantes han constreñido la economía a una actividad básicamente primarioexportadora y dependiente del capital extranjero, y por tanto conducido el país al atraso, es un verdadero reto que los comunistas en posiciones de gobierno desplieguen proyectos de desarrollo para potenciar el aparato productivo, la ampliación del mercado interno, potenciando los recursos propios, basándose en las fuerzas propias y dando atención a la educación, la ciencia y la tecnología como pilares centrales para el desarrollo.
A la luz de este enfoque se ha realizado un balance crítico y autocrítico de la experiencia de gobierno de la izquierda y el Partido, no con el propósito de buscar chivos expiatorios de los errores cometidos, sino fundamentalmente de aprender de nuestra propia experiencia, de buscar explicaciones en la realidad objetiva y las condiciones en que se gestionaron los gobiernos, sacar las lecciones correspondientes y perfeccionar nuestra labor de dirección.
En concreto, el Comité Central ha realizado un balance detenido de la gestión del Gobierno Regional de Pasco, donde el Partido y el MNI tuvieron directa incidencia. La principal conclusión es que al no haber realizado este tipo de balances de experiencias anteriores, que nos permitieran aprender y no cometer los mismos errores; no haberle dado importancia a la necesidad de prepararse para gobernar y contar con los cuadros solventes para encarar esta tarea, y fundamentalmente no contar en la región con un una estructura partidaria fuerte que garantizara una adecuada dirección en los términos señalados por el Partido, fue inevitable que se cometieran errores. A ello se sumó la actitud personalista del Presidente Regional, cuyas debilidades ideológicas y políticas afloraron al punto de menospreciar y resistirse a la autoridad del Comité Central que envió a un conjunto de cuadros para apoyar a la gestión y ayudar a superar los errores que se detectaron desde los primeros meses de gobierno. Se conformó así un grupo conformado por el Presidente Regional, su entorno familiar y allegados que imprimieron a la gestión un rumbo que nada tiene que ver con los objetivos, principios, métodos, programa y conducta partidarias, lo que ha causado grave perjuicio a la imagen partidaria y a resentido la relación del Partido con las masas. El Comité Central acordó aprobar el documento de balance presentado, incorporando los aportes correspondientes, el mismo que debe convertirse en documento de estudio por el conjunto del Partido a efectos de aprender de la experiencia propia. Asimismo se recomendó que la Comisión de Control examine la conducta de los miembros del Partido que tuvieron responsabilidad en los hechos descritos y determine se hay lugar a sanción disciplinaria.
Asimismo se ha ratificado la estrategia electoral del Partido, en un escenario donde subsiste la fragmentación política y no se ha avanzado lo suficiente en el proceso unitario de la izquierda, el nacionalismo y el progresismo. El Partido ratifica su compromiso con los frentes políticos regionales donde participa el MNI, y también donde el MNI va con propia membresía. Siendo un hecho objetivo que en algunas regiones las opciones populares van en listas separadas, si tal es el caso, apoyar a cualquiera de ellas que pase a la segunda vuelta. En lo que se refiere a la campaña electoral el Pleno insiste que su rasgo principal debe ser aplicar una línea de masas, luchar no solo por los votos, sino por ganarla conciencia de los trabajadores y el pueblo, formar en todo el país los comités de apoyo a las candidaturas, hacer una labor casa por casa, apoyarse en la población para organizar los personeros y defender el voto, y en este proceso incorporar con audacia a nuevos miembros al Partido, MNI, Juventud Comunista.
Siendo importante el papel de las personas en la lucha electoral, hay que reforzar el posicionamiento de liderazgos a nivel nacional con miras a su participación en las elecciones del próximo año. Los comités deben hacer la adecuada selección de los pre candidatos, tomando en cuenta el perfil definido y evitando el carrerismo, la competencia desleal, el sectarismo interno, que muchas veces se acrecienta en estas circunstancias. Asimismo hay que dar cabida a las personalidades aliadas, tomar en cuenta a las mujeres y los jóvenes.
Otro tema al que le ha prestado especial atención el Pleno es el referido a los problemas de dirección en el Partido, asunto que ha sido materia de preocupación en los últimos años, que fue planteado en el Congreso, y tocado en el pleno anterior y que en esta oportunidad ha sido abordado nuevamente, entendiendo que se trata de un tema sobre el que hay que tomar decisiones que no pueden postergarse. Evidentemente que el problema de dirección es complejo sobre el que necesitamos imbuirnos de un bagaje teórico, reflexionar profundamente, unificar criterios, rectificar errores, también establecer políticas específicas y tomar medidas en los diversos niveles de la estructura partidaria.
Partimos de la constatación que nuestra forma de dirigir ya no corresponde a los retos del presente, cuando “nos proponemos construir un partido revolucionario de masas, unificado y correcto, grande por su influencia política, teórica e ideológica, por su presencia organizada, disciplinada, de vanguardia, por su enraizamiento en la clase obrera y el pueblo, con capacidad de conducción de masas, claridad en su línea y amplitud de horizonte, con un liderazgo que se construya en los diversos ámbitos de la vida política, social cultural” (Estatuto, Título Preliminar).
Si la dirección, en resumen, es la capacidad de convertir en realidad la línea y política del Partido, debemos convenir que los grandes retos que nos ha planteado el VII Congreso Nacional, no podemos hacerlos realidad con la manera artesanal, empírica espontaneísta, formalista y con fuerte carga burocrática que predominó en el pasado, y aun siguen influyendo.
La modernización del sistema de dirección implica una acelerada política de formación de cuadros calificados en las diversas esferas de la vida partidaria, pues sin cuadros capaces no será posible mejorar el desempeño de los comités y garantizar el funcionamiento de las células. Los cuadros deben poseer una sólida formación marxista leninista, estar compenetrados con la estrategia, programa, Estatuto y línea partidaria, poseer un pensamiento avanzado y nivel cultural, a la vez que deben recibir la formación técnica necesaria para el desempeño óptimo de su trabajo. Lograr este tipo de cuadros en la cantidad requerida se convierte en el eslabón clave en la tarea de modernizar el sistema de dirección del Partido.
El Comité Central asimismo puso en evidencia las dificultades que tenemos para incorporar en un todo los tres ámbitos de la dirección moderna: el diagnóstico y la decisión, la ejecución y la evaluación, constatándose que somos buenos en el diagnóstico, pero malos en la ejecución y el balance de lo actuado. Esta es una situación que nos proponemos corregir y en la que el Comité Central debe colocarse a la cabeza, como ejemplo y referente.
En este proceso es imprescindible fortalecer la autoridad del Comité Central, en tanto órgano supremo de dirección entre congreso y congreso. En adelante al referirnos a la dirección partidaria mencionaremos explícitamente “el Comité Central”, cuyas decisiones deben ser acatadas por todos los miembros del Partido, en el marco establecido en el Estatuto. En tal sentido se debe combatir y poner fin a las conductas liberales y anárquicas, según las cuales las decisiones del Comité Central son solo referenciales, imponiéndose criterios propios, resistencia a los acuerdos y hasta sabotaje a los mismos. Los miembros del Comité Central deben educar con el ejemplo, están en la obligación de colocarse a la altura de las responsabilidades asumidas ante el Congreso partidario, jugar el papel que les corresponde, ser los más disciplinados, estudiosos y responsables, y unir en todo momento teoría y práctica, palabra y acción.
El Pleno acordó aprobar el documento presentado por el camarada Alberto Moreno Rojas, donde se abordan en detalle estos problemas, a la vez que decidió que resolver el problema de dirección pasa a ser la tarea interna fundamental del Partido, y que el Comité Central debe convocar a una reunión especial para abordar este tema en sus aspectos más concretos.
EL II Pleno del Comité Central asimismo recibió el informe de la Comisión de Control, cuya conclusión principal es que la evaluación y el control forman parte del sistema de dirección partidario, y no se reducen al aspecto disciplinario y sancionador, como se concebía anteriormente. En tal sentido su labor tiene fundamentalmente un componente ideológico y político de carácter preventivo.
Siendo el control parte componente del sistema de dirección corresponde incorporarlo al conjunto de los comités del Partido, donde deben funcionar las comisiones de control respectivas, y a nivel general se requiere un trabajo coordinado con los otros frentes de trabajo, en especial con Organización y Formación.
Entre las resoluciones adoptadas por el Comité Central figuran la de homenaje a militantes fallecidos: Julio Walter Pérez Postigo del C.R. Horacio Zeballos, de Arequipa; Wilfredo Loja Oropesa, militante del Partido en la ciudad de Tarma; Antonio Villalobos, militante del Partido en el C.R. César Vallejo de La Libertad; Pedro Vera Ayala, militante del Partido en la ciudad de Huancayo. Asimismo solidaridad con los docentes de la Cátedra Vallejo de la UCV injustamente despedidos a causa de las ideas que profesan, entre los que se encuentra el c. Julio Yovera Ballona; Apoyar la lucha de los frentes regionales y el próximo congreso de la UFREP.
Comité Central del Partido Comunista del Perú
Patria Roja