lunes, 13 de diciembre de 2010

¿DÓNDE ESTÁ EL MILLÓN? Mafia de armas en el Ejército

SIN DUDA QUE MERECE UNA BUENA INVESTIGACION...ya lo creo y cárcel para muchos de los que nos dejaron el MINDEF como sucursal del Sésamo de Alfonso Ugarte.
La semana pasada, en medio de una pomposa ceremonia, el presidente Alan García inauguró el flamante Sistema de Comunicación Satelital VSAT. Un sistema que, según palabras del Jefe de Estado, mejorará la comunicación entre las bases del Ejército Peruano y las mantendrá intercomunicadas y a la vanguardia de la modernidad. Un sistema que le costó al Estado peruano $ 5,572,000.00 y cuya irregular licitación le fue otorgada a la empresa estadounidense SMT GROUP INC. Diario16 confirma con documentos oficiales que el proceso de selección de la empresa proveedora de los VSAT es sospechoso, pues SMT GROUP ganó la convocatoria incumpliendo varios requerimientos de las bases de la licitación, pero, además, hoy revelamos que esta empresa fue socia en el año 2000 de la mafia que estafó al Estado peruano con la venta de los MIG 29. En esta edición, por primera vez la versión de la empresa peruana que fue sacada del juego y que pidió por los VSAT un millón de dólares menos que la estadounidense SMT. Con ustedes, el tremendo faenón de los VSAT.
Miércoles 01 de diciembre del 2010, en el Cuartel General del Ejército Peruano, ante las máximas autoridades militares y políticas, el presidente Alan García puso en marcha el nuevo Sistema de Comunicación Satelital VSAT, que interconectará a través de 67 estaciones satelitales a bases del interior del país. "Declaro inaugurado el sistema de comunicación satelital que va a permitir nuestro dominio de información y de comunicación en tiempo real. Un paso decisivo en la modernidad de nuestro gran Ejército", dijo más que entusiasmado el primer mandatario.
UNA LICITACIÓN CON NOMBRE PROPIO
Pero, para llegar a este fastuoso día para la armada peruana, el Ejército convocó a una licitación interrumpida hasta en tres ocasiones por falta de postores o por fallas en las presentaciones de las propuestas técnicas de las empresas participantes. En una tercera y definitiva convocatoria del 15 de mayo del año 2009, se licita la compra de los VSAT a un precio base establecido por el propio Ejército Peruano de $ 5,580,000.00 dólares. El 24 de julio del mismo año, dos empresas presentan en sobres lacrados sus propuestas técnicas, legales y económicas. Estas eran la empresa californiana SMT GROUP, de propiedad del ciudadano árabe Emil Youssefzadeh; y el consorcio peruano GILAT TO HOME PERÚ.
El 03 de agosto del 2009, el Ejército le otorga la buena pro a SMT GROUP. Su propuesta económica era de $ 5,572,000.00 dólares, ocho mil dólares menos en referencia al precio base fijado por el Estado. Ocho mil dólares menos, una diferencia mínima que no es habitual en procesos de licitación del Estado, más aún cuando fuentes del propio Ejército Peruano han confirmado a este diario que la propuesta de la peruana GILAT era un millón de dólares menos del precio base. Un mes después, el 03 de setiembre, SMT GROUP y el Ejército Peruano firman el oneroso contrato de más de cinco millones de dólares.
GILAT TO HOME PERÚ fue descalificada del proceso, su propuesta económica no fue abierta. Su propuesta técnica no contenía un certificado que las bases solicitaban. Una certificación de las antenas VSTA que estaba en proceso en su transnacional, pero que evidentemente la descalificaba. Pero lo extraño en este caso, es que la ganadora SMT GROUP tampoco contaba con dicha certificación. Su propuesta, a diferencia de la de GILAT, pasó piola, más aún cuando otra serie de requerimientos que solicitaban las bases no fueron cumplidos por SMT GROUP.
Por ejemplo, las bases de la licitación exigían que la empresa proveedora debía tener representación legal en el Perú. SMT GROUP -al momento de la presentación de propuestas- no tenía dicha representación legal, ni tampoco estaba inscrito en el Registro de Proveedores del Estado, otra obligación de los postores. El número de RUC que presentaron era el de un pasaporte americano USA N° 425888162 y su representante legal en el Perú, José Ramón Ertze, tenía un DNI con 11 dígitos, N° 99000004339. A todas luces, documentación falsa que no se adecuaba con el pedido de las bases y fue pasada por alto por los competentes miembros del Comité Especial de calificación del Ejército Peruano.
Las bases de la licitación también solicitaban a las empresas postoras que prueben su experiencia laboral a través de la instalación de Sistemas de Comunicación Satelital VSAT a otros países o empresas. La empresa peruana GILAT incluyó facturas y proyectos pasados. Pero la ganadora, SMT GROUP, anexó a su propuesta técnica 09 facturas de trabajos similares realizados en países como Pakistan, Brasil, Italia, por un monto de 36 millones de dólares. Pero estas facturas eran de servicios brindados por SMTAM, una empresa con el mismo nombre pero de los Emiratos Árabes. Es decir, eran facturas que no correspondían al trabajo de la empresa con residencia legal en California. (Ver documento 4). Un dato que es necesario. Este engorroso proceso de licitación se llevó a cabo durante la gestión del ex Ministro de Defensa Rafael Rey.
LA VERSIÓN DE LA PERUANA GILAT
En las oficinas de la empresa peruana GILAT TO HOME PERÚ, en San Isidro, se respira indignación. Es la primera vez que dan su versión sobre un proceso definitivamente oscuro.
Su Gerente General, Arieh Rohrstock y su asesor legal Álvaro Gómez, confirman la denuncia de Diario16.
"Nosotros nos presentamos junto a STM GROUP. Nos descalifican por un tema técnico de una certificación que nuestros equipos, en ese momento, si bien la tenían no estaba presente. Estaba en proceso de certificación internacional, pero SMT GROUP tampoco la tenía", asegura Álvaro Gómez.
El gerente Rohrstock interrumpe para asegurar que su empresa tiene más de dos años trabajando en el Perú, con cerca de 10 mil equipos VSAT instalados en el país. "Tenemos presencia, somos proveedores del Estado, pero es raro, porque SMT GROUP no tenía poderes escritos en Registros Públicos, ni siquiera estaban inscritos en el Registro de Proveedores en el momento de la licitación, no existían en Perú", detalla.
El asesor legal de GILAT, Álvaro Gómez, también se refiere a las facturas falsas que presentó la empresa que ganó la extraña licitación. "Tenían que acreditar el trabajo, la experiencia del postor, qué habías hecho en el mundo. Ellos presentan unas facturas de una empresa de los emiratos árabes que se llama STM EA, es otra compañía y esa es la experiencia de ellos" asegura.
Al ser consultados sobre su propuesta económica, ambos prefieren no dar detalles. Les repregunto si es que su propuesta era un millón de dólares menos que la ganadora y ambos asienten con la cabeza, confirmando lo dicho por nuestra fuente. "Ellos ganaron la licitación al monto máximo. ¿Qué entiendes entonces? Debían estar solos, la única forma que lo ganaran es estando solo. Ellos propusieron 8 mil dólares menos, es una nada. A nosotros nos descalifican, había que limpiarles el camino. ¿Y el millón de diferencia? Tú eres periodista, saca tus conclusiones", culmina el asesor legal de GILAT.
SMT GROUP Y SU RELACIÓN CON LA MAFIA DE LOS MIG 29
El ciudadano árabe Emil Youssizadeh, figura como el accionista principal de la empresa norteamericana SMT GROUP. La empresa que se adjudicó la buena pro de la instalación de los Sistemas VSAT, en una sospechosa licitación. Pero los antecedentes de Youssizadeh lo relacionan con la mafia que estafó al Estado peruano con la venta de los aviones MIG 29.
En los años 90, un suculento pero ilegal negocio se llevó a cabo entre una organización de traficantes de armas y en ese entonces la mafia enquistada en el poder y encabezada por Vladimiro Montesinos. Las Fuerzas Armadas peruanas compraron, provenientes de Bielorrusia, 18 aviones MIG 29 y 18 aviones Shukoi de segunda mano, sobrevaluados y en malas condiciones. Uno de los socios de esta mafia, Enrique Benavides Morales, fue denunciado como parte de esta red que integraban su hermano Óscar, Luis Duthurburu, AlbertoVenero, Moshe Roschild, Gerald Krueger y Claus Corpancho. Los hermanos Benavides Morales se hacían representar en este negocio millonario por empresas como CIFSA Internacional, CIFSA Compañía Importadora Ferretera, CIFSA Servicios, Debrett Enterprises y otras.
En el año 2000, CIFSA Telecom, representada por Oscar Benavides Morales se presentó, en asociación con STM Wireless INC, representada por el árabe Emil Youssizadeh (el dueño de SMT GROUP), a la Licitación Pública Internacional OSIPTEL/FITEL/001-2000, de la que fueron ganadores. Pero el ministerio de Transportes y Comunicaciones les denegó la concesión, porque los hermanos Benavides estaban siendo investigados por la justicia peruana. Hoy ambos están en prisión. Un antecedente que pone en tela de juicio, a Youssizadeh, ganador de la buena pro de los flamantes VSTA del Ejército. ¿No se tomaron en cuenta estos antecedentes para favorecer a la cuestionada SMT GROUP?
LOS VSAT NO SON DE TECNOLOGÍA MODERNA
El Sistema de Comunicación Satelital VSAT, inaugurado la semana pasada por el presidente García, no es un sistema de última generación. Fue inventado hace 30 años y su principal uso es para mantener comunicados en situaciones de emergencia a localidades incomunicadas por un desastre natural. Funciona a través de la interacción de dos pequeñas y simples antenas que envían datos, voz e imágenes, a través de un satélite público.
El experto en inteligencia militar, Luis Giacoma Machiavello asegura que la adquisición realizada por el Ejército peruano no es un sistema seguro y que no es en definitiva tecnología de punta como lo anunció el presidente García. “No es una red privada de comunicación, es una red absolutamente pública. El VSAT consta de un satélite que por cierto no es propio, es alquilado. Son unas antenitas un poquito más grandes que las de Direct TV. La primera venta del sistema se realizó por los años 80, o sea que sistema y tecnología de punta no es", señala el especialista.
“No es ideal para la lucha contra el narcoterrorismo. Para luchar contra cualquier enemigo, sea interno o externo, necesitas un sistema encriptado que cuente con satélite propio. Ergo, el VSTA no es un sistema encriptado y utiliza un satélite público, por lo que es fácilmente chuponeable e interceptable por un sistema superior”, finaliza Giacoma Machiavello.
César Pereiracpereira@diario16.com.  
Mafia de armas en el Ejército
El secreto mejor guardado de los años 90 es lo qué pasó finalmente con la organización de traficantes de armas que vendió aviones de segunda o tercera mano procedentes de BielorRusia a las Fuerzas Armadas del Perú, a precios sobrevaluados y en malas condiciones operativas. Uno de sus socios acaba de sacar cabeza en una nueva licitación trafa en el Ejército.
Enrique Benavides Morales ingresó a las páginas de los diarios cuando fue denunciado como parte de una red mafiosa que funcionaba alrededor de Vladimiro Montesinos, y que integraban su hermano Óscar, Luis Duthurburu, AlbertoVenero, Moshe Roschild, Gerald Krueger y Claus Corpancho, los que utilizaban diversas razones sociales para venderle al Estado material bélico procedente del tráfico internacional de armas. Este grupo fue responsable del famoso negocio de 18 MIG 29 y 18 Shukoi, adquiridos después de la guerra del Cenepa, la mayor parte de los cuales quedó no operativo al poco tiempo, así como de la venta de helicópteros al Ejército.
Los Benavides Morales se hacían representar en este negocio millonario por empresas como CIFSA Internacional, CIFSA Compañía Importadora Ferretera, CIFSA Servicios, Debrett Enterprises y otras. En el año 2000, CIFSA Telecom, representada por Oscar Benavides Morales se presentó, en asociación con STM Wireless INC, representada por Emil Youssizadeh, a la Licitación Pública Internacional OSIPTEL/FITEL/001-2000, de la que fueron ganadores, pero el ministerio de Transportes y Comunicaciones les denegó la concesión en consideración a sus antecedentes y Osiptel anuló la buena pro a causa del proceso penal abierto contra algunos de los miembros del consorcio.
Hasta ahí los hechos de la década anterior. Ahora vienen los actuales. El 19 de mayo de 2009, el Ejército Peruano convoca a la Licitación Pública Nº 002-2009-SCME/DILOGE, para la adquisición de un sistema de comunicaciones satelitales (VSAT), por un valor referencial de 5 millones 580 mil dólares. El 24 de julio se hizo el acto de recepción de propuestas, estableciéndose que había solamente dos postores: el consorcio formado ppor Gillat Satellite Networks Ltda y Gillat to Home Perú S. A, y la compañía STM GROPUP INC, domiciliada en California, Estados Unidos y presidida por Emil Youssizadeh, socio de los Benavides Morales.
El proceso se desarrolló hasta el 3 de agosto, fecha en la que el Comité Especial otorgó a STM GROUP INC la buena pro para el proyecto, por un valor de 5 millones 572 mil dólares; pero para llegar a esta etapa se hizo lo mismo que en otras licitaciones del actual gobierno, que es descalificar con algún subterfugio técnico a otros postores y dejar a un solo competidor en la cancha, por lo que al momento de abrir los sobres no hay propuestas que comparar.
En este caso, al quedar como único postor STM, la oferta económica le resultó papayita. Ofrecer casi al ras con el valor de referencia (hay una diferencia de sólo 8 mil dólares) equivale prácticamente a una asignación directa. Pero ahí no acaban las sorpresas. Si el Comité Especial presidido por el teniente coronel César Augusto Peralta Tejada e integrado por los comandantes Julio César Alor Eugenio y Edgardo Javier Vega Díaz, hubiera sido tan rigurosos y escrupuloso como fue con el otro concursante, la empresa de Youssizadeh, nunca hubiera sido ganadora y la licitación hubiera quedado desierta.
Veamos:
a) STM GROUP carece de representantes legales en el Perú (es una empresa establecida en el exterior, en el año 2000 usó la residencia de Benavides Morales), lo que le impide figurar dentro del Registro Nacional de Proveedores (RNP). El Ejército se basó en una norma derogada para tramitar una inscripción que está fuera de las bases que explícitamente exigen “Copia simple de Certificado de Inscripción vigente en el Registro Nacional de Proveedores”, que STM nunca presentó. La norma que se usó para forzar la participación es una que se aplicaba a bienes que no contaran con proveedor en el mercado peruano y tuvieran que adquirirse del extranjero, que no es el caso.
b) STM GROUP tampoco presentó los poderes de la persona que actuó como representante. En los Registros Públicos no existe ningún poder otorgado por la empresa ganadora del concurso. Por tanto, el señor David Calderón, firmante de la propuesta que finalmente termina ganadora, sólo se representaba a sí mismo y no podía declararse válidos los documentos a su nombre. El único título exhibido por STM a lo largo del proceso fue el de Emil Youssizadeh, que firma como presidente de la empresa, pero que tampoco acreditó oficialmente dicha condición.
c) Siendo que las bases exigen que todos los documentos referidos al concurso se presenten en idioma castellano o con traducción oficial adjunta, nuevamente STM GROUP, violó los requisitos, pues entregó sus certificados en inglés. De acuerdo al procedimiento, el Comité Especial debió declarar inexistentes esos papeles, pero no lo hizo, poniendo a un lado las exigencias de las bases.
d) De igual modo las facturas que acreditan la experiencia de la empresa no están a su nombre sino otra empresa llamada STM FZE, que funciona en Emiratos Árabes. Es decir se trata de la experiencia de una entidad distinta. Aquí también las facturas están en inglés y no respetan lo estipulado por las bases.
e) Finalmente, en lo que corresponde a la parte técnica, se observa que entre los documentos presentados para sustentar los sistemas satelitales, STM GROUP se acredita a ella misma, y no presenta los certificados de los fabricantes. Lo que incumple también con las bases.
Acta del escándalo
 El 24 de julio del 2009, el Comité Especial del Servicio de Comunicaciones del Ejército recibió las propuestas técnicas y económicas para la adquisición del sistema de comunicaciones satelital VSAT. De acuerdo al acta de esa sesión se indica que se presentaron dos postores: Gillat y STM GROUP. Seguidamente, dice el acta, verificaron los documentos exigidos por las bases y se declaró que en ambos casos estaban conforme (se había presentado todo lo solicitado).
El 3 de agosto hay una nueva sesión en la que debían evaluarse las propuestas. Y al iniciarse la reunión se informa que el consorcio Gillat no había cumplido con presentar uno de los certificados del satélite, por lo que quedaba declarado no apto. Es decir, una sesión da por completos los documentos y la siguiente señala que están incompletos.
Más aún, el acta no menciona ninguno de los incumplimientos de STM, que una vez que se convierte en el único postor es aprobado a pesar que su propuesta técnica logra 58.800 sobre 98.000 (60%) y la económica 40.000 sobre 100.000 (40%), que son indicadores muy deficientes.
Raúl Wiener
Unidad de Investigación

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