jueves, 19 de mayo de 2011

EL FUJIMORISMO Y EL CHAVISMO

KEIKO FUJIMORI GOZA CON HUGO CHAVEZ
La foto presentada por La Mula, donde Keiko Fujimori y Hugo Chávez aparecen bailando en Cartagena (Colombia) el 15 de junio de 2000, reabre a la memoria los vínculos existentes entre el fujimorismo y el chavismo, tanto durante la época de la foto, como en estilo de gobierno.
Para esa fecha Fujimori había sido reelegido en una elección fraudulenta. Y apenas 11 días antes la OEA, en su Asamblea General en Windsor (Canadá), había señalado que el proceso electoral del 2000 había tenido severas irregularidades y sus resultados eran poco creíbles. El único defensor que tuvo Fujimori fue el régimen de Chávez, a través de su entonces canciller, José Vicente Rangel.
Rangel no solo protagonizó ese evento. En octubre de 2000 el entonces ministro venezolano señaló que le habían otorgado una visa de cortesía a Fujimori. El ex presidente indicó que “Hugo Chávez es mi amigo personal y en algún momento voy a visitarlo un fin de semana”. Quien lo terminó visitando – por 8 meses – fue Vladimiro Montesinos.
Ya en ese momento Chávez había cambiado de Constitución – con reelección incluida -, como Fujimori. Ya comenzaba a controlar los medios, como Fujimori. Y en julio de 2000 se volvió a hacer elegir presidente, en una elección que el Centro Carter – que también observó las elecciones peruanas – señaló que fue poco transparente y parcial. Cualquier semejanza con la realidad peruana no es mera coincidencia.
Como ha hecho notar David Lovatón en el último número de Ideele, el fujimorismo y el chavismo tienen 5 grandes coincidencias en su forma de gobierno: cambio de Constitución a la medida del régimen autocrático, sucesivas reelecciones presidenciales, violación sistemática de la libertad de expresión – unos con la bayoneta y otros con la billetera -, control del sistema de justicia y rechazo al sistema interamericano de derechos humanos.
Claro, no faltará quien diga “pero Fujimori seguía el libre mercado y el otro no”. Pues ambos son regímenes mercantilistas, donde son afectados los que no se alínean. El caso Ivcher demostró que a Fujimori no le interesó la propiedad privada cuando se trataba de sus enemigos.
Y ahora que Chávez anda más aislado que hace 5 años, necesitará un aliado de peso. Quién mejor que su ex pareja de baile. O su “amigo personal”, una vez en libertad.

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