viernes, 7 de diciembre de 2012

El imperialismo y sus tres mosqueteros falaces



Merkel, evidentemente no es una nazi, revela, eso sí, un parentesco con el sionismo extremista de derecha, tiene esa indiferencia calculadora, cruel, frente a los problemas de la humanidad, Grecia puede testimoniar, en otras palabras es un rezago abandonado del hitlerismo. 
Es un remanente perverso
Un esqueleto resecado por el tiempo, pero bien acicalado que puede pasar por contemporáneo. Eso expresa su manifiesta declaración a favor de Netanyahu, uno de los extremistas más empobrecidos espiritualmente que ha emergido en un Israel que se bate en el terreno pantanoso del crimen legalizado por la fuerza del poder imperialista, en contra del consenso humanista de los países del mundo civilizado. Dijo que apoyaba a Israel en su lucha contra los palestinos, pero luego en la reunión de la ONU, para fabricarse una imagen de neutralidad y de buena gente, piadosa, se abstuvo de votar. ¿Quién razonablemente pudo hacerlo después de haber prometido su apoyo al gobierno israelí? 
Sólo ella porque tenía que comparecer ante la militancia del CDU, su partido político, y efectivamente le dio resultados óptimos porque su militancia y probablemente la inmensa mayoría de los germanos le den el mismo respaldo en los próximos comicios.
Junto con el patético Obama quieren conducir a Israel hacia una pasión bárbara, a esa orgía de sangre y terror, enfrentándolo contra el mundo civilizado. Y ella aparece en ese escenario tormentoso como un acicate que lo empuja al despeñadero de la violencia. “Israel tiene el derecho de defenderse”, afirmó cuando desató su furia arrasando incluso con niños. Cuando Palestina está parcialmente destruida, al borde de la extinción por la acción genocida imperialista, tan es así que la aceptación como Estado Observador parece como la concesión de un último deseo para el moribundo que ellos mismos han extenuado hasta el límite soportable, humanamente. 
Obama sonríe cachaciento y aplaude como Mefistófeles en la cima del poder
Quiere castigar al mundo con un profundo dolor pero sin que nadie sepa de dónde proviene el dolor o quien es el que lo produce, que únicamente se entienda como castigo. Es el estilo malvado de los imperialistas. Usan el terror, pero acusan a otros del origen y el acometimiento del terrorismo en todas sus modalidades. La base de todo esto es el poder, desde adentro o desde fuera del territorio, pero siempre como expresión de la máxima concentración del poder terrenal o “divino”, de una divinidad inventada por ellos, para su propio beneficio. Su dios sólo tiene valor divino si garantiza todo su respaldo a la acción colonialista, depredadora y criminal del imperialismo. 
Este dios es usado sólo como garantía de impunidad.
Rajoy dijo, con el lenguaje artero de siempre, condicionado y amenazante a la vez, que votaría a favor de Palestina, pero que Palestina nunca debería concurrir a la Corte Penal Internacional (CPI) a denunciar a los judíos. Es decir que así Israel cometa genocidio contra el pueblo de Palestina (como que lo hace) el gobierno palestino debe abstenerse de hacer tal denuncia en la CPI. Es o no inhumana esta condición, además coacta la libertad de buscar la justicia contra el abuso y la prepotencia. Pero ahora aparentemente se ha humanizado, también está en contra de la construcción masiva de viviendas en Cisjordania, igual que Merkel, el variopinto Hollande, el santón de la tríade que no tiene piedad del pueblo de Grecia; 
Rajoy, el inmaculado extremista de derecha, ¿Se han humanizado? ¿De pronto han descubierto que estaban fuera del humanismo? 
No, ha ocurrido que la gran mayoría de países ha dicho basta de inmisericordia. Se quedaron aislados en el mundo, Merkel se quedó sin su UE que se desbandó cual bandada de palomas y gavilanes, desnudos en su peor desvergüenza, era una minoría absoluta, igual ocurrió con la recusación mundial contra el cerco económico contra Cuba, pero ocurre que en el caso palestino la vida de todo un pueblo está en peligro de extinción, este es su corte dramático que lo distingue; ahora quieren recuperar credibilidad, por eso se disfrazan de buenos cristianos y aparecen como angelitos al lado de Magdalena conversa, pero sólo en apariencia ya verán como luego se sacan las máscaras u muestran amenazantes sus armas poderosas y desafiantes.
En el panorama salvaje de los ataques de Israel, apareció la voz de un miembro del sionismo extremista de derecha para orientar la opinión pública del pueblo de Israel. Fue Gilab Sharon, hijo del ex ministro Ariel, habló como un hijo escogido de un dios desconocido, de este modo: "Tenemos que aplanar los barrios enteros de Gaza. Aplanar toda Gaza". Es decir destruir toda Gaza. ¿Qué clase de dios tiene que puede llamar públicamente a la destrucción de gran parte del pueblo de Palestina? Sólo un dios pagano o un loco en su peor delirio pueden generar semejante pensamiento bárbaro. Sólo la cultura de los incivilizados puede llegar a estos extremos, por encima de Pinochet y Videla. Pero estamos convencidos que el pueblo de Israel no piensa igual, con ellos no es la confrontación sino contra el imperialismo que usa a esta clase de líderes terroristas para lograr el mantenimiento del poder mundial.
Mefistófeles desde las cumbres borrascosas de la crisis económica, las guerras y las patrañas ríe, goza; sus formas de terror, de mentiras y sus actos fraudulentos le están asegurando dominio, pero no percibe que ese dominio es cada vez más endeble, que otros espacios democráticos desnudan su farsa de democracia formal.
Salvador Mendoza Maquiavelo
T, 06-12-12
Quienes tienen luz que alumbren y quienes estén en la oscuridad que salgan de ahí.

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