martes, 26 de marzo de 2013

QUE GRAN DIFERENCIA: CORRUPCIÓN VS. DIGNIDAD


DR. HUERTA SOBRE ALBERTO FUJIMORI: LA JUNTA MÉDICA HIZO BIEN AL DECIR QUE NO TIENE EVIDENCIA CLÍNICA DE CÁNCER
Reconocido galeno brindó declaraciones a canal de televisión.
Esta mañana el oncólogo Elmer Huerta se pronunció, una vez más, sobre Alberto Fujimori, ex presidente preso por corrupción, secuestro agravado y homicidio calificado; a propósito del informe elaborado por la junta médica del INPE, en marco de la solicitud de indulto humanitario efectuada por los hijos del reo.
“La junta médica ha hecho un magnífico trabajo”, indicó Huerta a Primera Noticia, esto por decir “que (Alberto Fujimori) no tiene evidencia clínica de la enfermedad”.
El médico hizo referencia a su blog, donde indica algunos puntos del informe del ex jefe de Estado, donde destaca lo siguiente:
“En resumen, el diagnostico de la junta médica "Cáncer de lengua oral y displasia recurrente de lengua oral operados, sin evidencia actual de enfermedad" significa en palabras sencillas que el Sr. Fujimori ha sido operado de cáncer de lengua invasor y de varias recaídas de displasias (lesiones pre-cancerosas) pero que en este momento no tiene evidencia de cáncer”.
Añadió que el preso, si bien no tiene “cáncer activo”, este tiene riesgo de aparecer en el futuro, pero deberá controlarse con sus médicos.
Sobre la supuesta depresión del paciente, indicada por los doctores, mencionó que “en medicina hay opiniones” diferentes, “algunos serán de la idea que tiene una depresión un poco más intensa” que otros.
Como se sabe, en opinión de tres de los cinco médicos, Fujimori presentaría un cuadro de depresión con riesgo suicida.

EXFISCAL AVELINO GUILLÉN: DEPRESIÓN DE ALBERTO FUJIMORI NO ES CAUSAL PARA INDULTO  
El exfiscal Avelino Guillén sostuvo hoy lunes que el hecho de que el expresidente Alberto Fujimori, condenado a 25 años de prisión, presente un cuadro depresivo no es causal suficiente para insistir en que se le otorgue el indulto humanitario que lo pondría en libertad.
"La depresión tampoco es causal suficiente para el otorgamiento de un indulto humanitario, justamente porque las propias recomendaciones de la junta médica indican que tiene que continuar con su tratamiento psiquiátrico", indicó.
Guillén resaltó que el informe emitido por la junta médica ha descartado el cáncer que sirvió como argumento principal para que los hijos del exmandatario solicitaran el indulto humanitario.
"En las conclusiones y recomendaciones del informe médico resulta claro que el señor Fujimori no califica para el otorgamiento de un indulto de carácter humanitario", precisó.
Como se recuerda el reporte médico, dado a conocer por Cuarto Poder, establece que Fujimori no presenta un cuadro patológico de cáncer, con lo cual "queda desvirtuado el principal argumento médico para el otorgamiento de una gracia presidencial", explicó el exmagistrado.

LA DIGNIDAD DE JAVIER DIEZ CANSECO
La intención de levantar una suspensión prepotente.
La decisión del congresista Javier Diez Canseco, expresada a través de su familia, de rechazar el levantamiento de la injusta suspensión que le aplicó un sector del Parlamento, es consistente con la terca consecuencia de su vida política.
No tengo por qué dudar de la buena fe de la congresista Luisa María Cuculiza cuando, ayer por la tarde, sustentó en el pleno la moción para levantar la suspensión a Diez Canseco como un acto de humanidad.
 Pero tampoco tengo por qué descartar la sospecha de que esa decisión de la bancada fujimorista, a la que ella pertenece, tiene que ver con la necesidad política de proyectar una actitud que favorezca la creación del contexto para el eventual indulto del ex presidente Alberto Fujimori.
De paso, es una muy buena noticia que los informes de los médicos que han evaluado a Fujimori, en el marco de su pedido de indulto, hayan concluido que este no tiene cáncer, aun cuando esa no sea una noticia que pareciera poner contentos a todos los integrantes –incluida la familia– de su agrupación política.
De paso, también, cualquiera que sea la voluntad del presidente Ollanta Humala –el único que tiene la potestad del indulto–, esta debe tomarse y anunciarse sin ningún tipo de amañamiento en la oportunidad. Si el gobierno actual quiere distinguirse del fujimorismo, no debiera usar las armas que este practicaba.
Volviendo a Javier Diez Canseco, la suspensión que le aplicaron por la supuesta intención de favorecer el crecimiento del patrimonio de su hija, mediante un proyecto de ley sobre el canje de acciones, fue injusta.
Esto nunca se probó. Pero, peor aún, fue obvio que la sanción obedeció a una patraña organizada por un sector deleznable del periodismo con la complicidad de un grupo de políticos movido por la vendetta, con el único fin de golpearlo donde más podía dolerle, sobre su honestidad.
Con Javier se puede discrepar de muchas cosas pero no en el terreno de su afán por la moralización.
Diez Canseco fue suspendido por 51 votos: 26 de sus antiguos enemigos políticos del fujimorismo, y 21 de Gana Perú, el grupo con el que postuló al Congreso y que estaba molesto por su posición frente a las decisiones políticas de Palacio de Gobierno.
Por los extraños movimientos que hubo esa noche en la votación –ausencias y presencias inusuales–, Diez Canseco señaló que detrás de la sanción estaba la primera dama Nadine Heredia.
La sanción fue injusta y, por ello mismo, la voluntad de levantarla, especialmente cuando Javier Diez Canseco está mal de salud, parece un aprovechamiento político, por lo que aceptarla sería inaceptable e incongruente con su trayectoria política.

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