viernes, 26 de abril de 2013

CONMUTADO POR ALAN GARCÍA REINCIDIÓ EN ROBO Y SUMÓ EL DELITO DE VIOLACIÓN



Sandro Ubaldo Bravo Montoya
ESTA ES SOLO UNA DE LAS 5,500 "GRACIAS DIVINAS" QUE LE DIO ALAN GARCÍA A LOS PEORES DELINCUENTES DEL PAÍS Y ENCIMA SE HACE LA VÍCTIMA DICIENDO QUE HAY UNA "PERSECUCIÓN POLÍTICA" EN SU CONTRA, TREMENDO SINVERGUENZA:
DIARIO 16
Una noche de abril del 2009, de esas en que el ‘compasivo’ presidente Alan García consultaba "con Dios" sus conmutaciones e indultos, un monstruo recién liberado por él pasaba sus primeras horas en las calles. Poco después, Sandro Ubaldo Bravo Montoya, condenado a 5 años por robo que salió en libertad un año antes, ya había agregado otro delito a su expediente: la violación.
“No fue algo que viniera de mí. En el penal nos dijeron que los que ya tenían la mitad de su condena que se presenten (…) Simplemente me dieron un formulario para llenar. La cosa fue inesperada”, recuerda el delincuente desde su actual celda en el penal de Huaral al periodista del semanario Hildebrandt en sus trece.
En el artículo periodístico se narra que el 6 noviembre del 2009, "Ana", una policía de tránsito, abordó un taxi con su hijo de 4 años, en Breña. La carrera era al nido de su pequeño, en San Juan de Lurigancho. El chofer, Bravo Montoya, tomó rutas desoladas hasta que, tras el reclamo de "Ana", se detuvo intempestivamente en una zona solitaria y le gritó "¡Así que te gusta tratar mal a la gente, hija de puta!". Luego de revisarla y de robarle 3 mil 500 soles, el falso taxista quiso abusar de ella frente a su hijo, mientras la amenazaba con un arma. Afortunadamente, el acto no se llegó a consumar.
Tan solo 16 días después de atacar a “Ana”, este 'monstruo de la conmutación’ de García volvió a intentar abusar de una mujer, esta vez una joven contadora de 23 años, también en las inmediaciones de Breña y el Centro de Lima. Le robó su celular y dinero, y por alguna razón la arrojó a la pista y se marchó, no sin antes tocarle las partes íntimas.
Lo increíble es que la resolución que lo liberaba se justificaba en “las condiciones de progresión en el tratamiento penitenciario de los internos solicitantes”. E iba firmada por Alan García.
“Ya perdiste, maldita”
La consumación de sus bajos instintos no esperaría muchos días más. A "Cecilia" la obligó a hacerle sexo oral el 18 enero del 2010. Ella había tomado el taxi en la Plaza de la Bandera y se dirigía al centro de Lima, pero Bravo Montoya la llevó por calles estrechas hasta la espalda del colegio Mariano Melgar.
Allí la redujo cogiéndola del cabello y amenazándola con llevarla a otro automóvil en el que esperaban sus secuaces. “Ya perdiste, maldita perra”, le dijo antes de abusar de ella.
El 12 de febrero del 2010, la instructora de la Cruz Roja, Martha Loayza Flores, luego de ser robada por el falso taxista, se salvó de que le hiciera algo más porque lo llamaron al teléfono sus secuaces, que preparaban otro asalto. “Tienes suerte”, le dijo el monstruo antes de arrojarla al pavimento. Dos semanas después volvería a ser arrestado.
Bravo Montoya, monstruo conmutado por la “compasión y comprensión” de Alan García, está hoy condenado a 25 años de prisión. Él no le da mucha importancia al tema. “¿A quién no le gustan las mujeres?”, dice sin una pizca de vergüenza.
La frase:
“He trabajado miles de horas durante cientos de noches solamente con el secretario del Consejo de Ministros para revisar los expedientes” - Alan García, respecto a sus gracias presidenciales.

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