domingo, 15 de septiembre de 2013

IGLESIA NO CENSURÓ TEOLOGÍA DEL PADRE GUSTAVO GUTIÉRREZ


Coincidencia. El papa Francisco tuvo una deferencia especial con el padre de la Teología de la Liberación al invitarlo a concelebrar la misa.
Reunión.
El miércoles pasado el papa Francisco recibió al padre Gustavo Gutiérrez en la residencia papal de Santa Marta. Este encuentro es una muestra de la coincidencia de ambos en el mensaje eclesial de la opción por los más pobres.
María Elena Castillo.
El encuentro producido esta semana en Roma entre el papa Francisco y el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez, considerado el padre de la Teología de la Liberación, es un símbolo importante de una Iglesia inclusiva, que escucha las voces de todos y está cada vez más preocupada por los pobres.
No fue un encuentro casual. El padre Gutiérrez estuvo invitado a concelebrar primero la misa a la que asiste el Sumo Pontífice, en la residencia de Santa Marta. No muchos han podido compartir este ámbito tan personal.
Al finalizar la celebración eucarística, el Papa se reunió con el sacerdote peruano en privado, lejos de las cámaras, como lo harían dos buenos amigos.
Días antes, el padre Gutiérrez había presentado la edición en italiano del libro De parte de los pobres. Teología de la liberación, teología de la Iglesia, que hace casi una década escribió con el hoy prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano, Mons. Gerhard Ludwig Müller.
Con ese motivo, el sacerdote peruano dijo en una entrevista al diario La Stampa, de Milán: "La Teología de la Liberación no hace más que hablar del Evangelio: la preocupación de la Iglesia por los más pobres".
Precisamente, desde que el papa Francisco asumió el pontificado ha tenido un insistente discurso sobre la necesidad de acercar la Iglesia a los pobres como parte de las enseñanzas de Jesucristo.
Asimismo, tres días antes de la presentación del libro de Gutiérrez y Müller, el diario L’Osservatore Romano, órgano oficial del Vaticano, publicó en su página central las reflexiones que contiene el documento.
Una cobertura de esta magnitud sobre un tema que ha sido polémico no puede hacerse sin la autorización o sugerencia del mismo Sumo Pontífice, lo que muestra la política de apertura del pontificado.
Importante aclaración
El ex presidente de la Conferencia Episcopal del Perú monseñor Miguel Cabrejos ha calificado el encuentro entre el papa Francisco y el padre Gutiérrez como una muestra de la coincidencia que existe en el mensaje de ambos, en su preocupación por la gente más humilde y necesitada.
Sostuvo que en el 2006 quedó zanjada cualquier duda que tuvo la jerarquía eclesiástica con respecto al pensamiento de la Teología de la Liberación.
Refirió que ese año, el secretario de entonces de la Congregación para la Doctrina de la Fe, monseñor Angelo Amato, le envió una carta señalando que mediante el artículo "Koinonía Eclesial" el padre Gutiérrez aclaró "los puntos problemáticos en algunas de sus obras" y pidió que sea ampliamente difundido.
De acuerdo con la nota adicional que envió monseñor Amato, en octubre de 1995 la Congregación  que dirige solicitó al sacerdote peruano un artículo sobre la eclesiología de sus obras debido a ciertos "abusos pastorales" que aparecieron a partir de "una Teología de la Liberación mal entendida".
El documento señala que –tras varias idas y venidas– el examen al que fue sometido el artículo resolvió, en el 2004, que "no había objeción teológico-pastoral" al trabajo del padre Gutiérrez.
"Se hizo el pedido para que el padre pudiera explicar su trabajo, pues él es el fundador de la Teología de la Liberación, pero ha tenido seguidores, algunos de los cuales no entendieron bien sus postulados", dijo Cabrejos, quien recordó que en esa oportunidad se imprimieron 5 mil ejemplares que fueron distribuidos entre obispos y congregaciones religiosas en todo el país.
Críticas del cardenal
Por su lado, el cardenal Juan Luis Cipriani aprovechó su programa radial "Diálogo de Fé" para criticar la Teología de la Liberación, la que, en su opinión, ha hecho mucho daño.
Como queriendo restar importancia a lo ocurrido estos días en Roma, indicó que parece que hay una "nueva primavera de Gustavo Gutiérrez".
Comentó que "su amigo", monseñor Müller –actual prefecto de la Doctrina de la Fe y a quien calificó de "buen teólogo, un tanto ingenuo"– motivó el encuentro con el Papa para ayudarlo.
Sin embargo, hay que recordar que monseñor  Muller fue nombrado por el papa Benedicto XVI como editor de sus obras y luego ratificado por el papa Francisco como la primera autoridad para vigilar la pureza de la Doctrina de la Fe en la Iglesia universal.
Cipriani hizo referencia a dos "instrucciones" enviadas en los años 80 por monseñor Joseph Ratzinger, mucho antes de ser Papa, pero no mencionó que posteriormente se reunió personalmente con el padre Gutierréz y reconoció el valor de su trabajo, encuentro que no se difundió en el Perú.
Una Iglesia pobre y para los pobres
Poco después de la elección del cardenal argentino Jorge Bergoglio como nuevo Papa, el padre Gustavo Gutiérrez exhortó a los católicos a hacer realidad el sueño del Sumo Pontífice de tener una "Iglesia pobre y para los pobres".
En un texto publicado por la Pontificia Católica del Perú el padre de la Teología de la Liberación indicó que con esa frase el papa Francisco precisa que el auténtico poder de la Iglesia consiste en servir a los pobres.
"¿Estamos, como cristianos y como Iglesia, dispuestos a morir a nuestras propias ventajas y a ciertas consideraciones sociales por solidaridad con los más pobres, en los que encontramos a Jesucristo, muerto y resucitado por todos?", escribió en su artículo por Semana Santa.
"Si no es así, aunque hayamos pasado por la Semana Santa, ella no habrá pasado por nosotros", sentenció.

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