jueves, 24 de abril de 2014

REPARTIJA EN LA FISCALÍA DE LA NACIÓN


Jimmy calla colana
El ambiente era como el de una chingana en la que unos “palomillas” se repartirían un botín. José Antonio Pelaez Bardales, carraspeó como si fuera a escupir sobre un hipotético piso salpicado de aserrín, de esos que absorven la espuma cuando los parroquianos tiran al piso, después de dejarlo casi vacío, el vaso de cerveza.
Era el 9 de abril y se reunía la Junta de Fiscales Supremos y Peláez se dirige a sus colegas, preguntando quiénes quieren postular o ser candidatos al máximo cargo de la Fiscalía de la Nación. Carlos Ramos y Pablo Sánchez Velarde, levantaron la mano como impulsados por un resorte que acaba de desprenderse de un colchón viejo.
Después de exponer sus objetivos, precisando sus planes de trabajo para el cargo, la votación respecto de los candidatos no pasó de ser trámite formal, todo se percibía arreglado con anticipación (¿en la “Casa del Pueblo”?) y es probable que la presentación de dos candidaturas solo cumpliese el rol de “pantalla” como para que se viera que habían diferencias.
El primero en levantar la mano con decisión y firmeza, como ordenando a sus compinches a que lo siguieran, fue el propio Peláez, miró a los presentes acentuando con mayor énfasis el ángulo de sus cejas, al estilo Pedro Armendáriz cuando pone su Cold 45 sobre la mesa para definir una jugada de póker. Peláez dijo en tono muy seco ¡Ramos! le siguió Nora Miraval Gambini, Zoraida Ávalos Rodríguez y el propio candidato.
Al otro lado de la orilla, Pablo Sánchez, que era el más calificado de los presentes, votaba por él mismo. Ya todo estaba consumado.
La estrella del Apra no brilla, solo echa humo de basura calcinada sobre el Poder Judicial
Ramos Heredia y Peláez son dos puntuales del aprismo en el Ministerio Público, han cumplido a cabalidad el trabajito encargado por los “compañeros”, limpiando a toda costa a políticos corruptos y de sucia trayectoria como Alan García, Jorge del Castillo, Castañeda Lossio, etcétera) todos lo saben: todos lo comentan en los pasillos del Ministerio Público. El principal cargo que se hace a estos personajes es el de haber establecido una red de corrupción y control en todo el Ministerio Público, que difícilmente será desterrado ya que cuenta con el aval de congresistas (apristas y fujimoristas), policías, jueces, fiscales, miembros de la Magistratura y de los principales medios de comunicación, que previamente habían lanzado un distractor muy bien calculado: “primo de la primera dama”.
En ese marco, la elección como Fiscal de la Nación de Carlos Ramos Heredia, no es más que el continuismo de Peláez y el reforzamiento del control del APRA y de los fujimoristas en el Ministerio Público.
LA FISCALÍA DE LA NACIÓN REPELE A LOS JUECES IDÓNEOS
El juez Pablo Sánchez, “era de lejos el más calificado”, como sostienen algunos conocedores de cómo se imparte la justicia en el Perú. Pero es esa cualidad la que lo descalifica para asumir un cargo tan importante donde la imparcialidad que debe tener la justicia, hace mucho hubiera llevado a la cárcel a Castañeda, Del Castillo, Álvarez, Alan García entre una larga lista de políticos que insisten en seguir gobernando el Perú como si se tratara de un botín.
Nunca en la historia de la elección del fiscal se hubo elegido a un sujeto tan cuestionado, como Ramos Heredia, cuyas denuncias en contra se encuentran actualmente en manos del Congreso y del Consejo Nacional de la Magistratura. Si Ramos tuviera un ápice de decencia debió haberse retirado. Si los jueces que votaron por él, comenzando por Peláez Bardales, tuvieran un mínimo de vergüenza y dignidad no hubieran votado por aquel.
LAS DISCULPAS DE PELÁEZ EN ANCASH SE LAS LLEVÓ EL VIENTO
Dónde quedaron los compromisos y el mea culpa de Peláez, asumidos con la población de Áncash que, en base a denuncias concretas de diversas personas, exigían un cambio de rumbo en la Fiscalía y sobre todo demandaban una ejemplar sanción contra Ramos Heredia, por avalador de César Álvarez, amigo de Alan García, cuyo paso por la presidencia regional de Ancash está sembrada de asesinatos. Una vez más se demuestra que el Apra, en tanto que representación política de la burguesía más corrupta del Perú parapetada en la Confiep, no siente respeto por el dolor de un pueblo que llora a sus muertos. Para esa gentuza encaramada en el poder, el pueblo peruano es ajeno a ellos la mayoría de peruanos no somos sus semejantes.
EL MENSAJE ES CLARO
El Presidente Regional, Álvarez, empoderado por Alan García es directa o indirectamente responsable de las muertes de los principales opositores políticos que él ha tenido en su región. Por el solo hecho de criticar su gestión, dichos opositores aparecían muertos o enjuiciados y hasta sancionados por un Poder Judicial y un Ministerio Público genuflexo, vendido por pasantías, becas, condecoraciones, construcción de edificios, cócteles, almuerzos, puestos para familiares, etcétera.
Recordemos la intervención de la “Centralita” que operaba como centro de chuponeo y lugar de reuniones de los asesinos. Ante la intervención de correctos fiscales, luego de enterarse de que ese local de Álvarez sería intervenido, el fiscal superior Dante Farro se dirigió al fiscal César Jiménez (coordinador de la diligencia), diciéndole: "tenga cuidado porque César Álvarez y Heriberto Benítez son muy allegados al fiscal de la Nación, Peláez Bardales, y al fiscal supremo Ramos Heredia".  Esto todo el pueblo de Ancash lo sabe.
Días después del allanamiento, Jiménez y los fiscales Francisco Estrada, Miguel Vilca y Cristian Aceijas, copartícipes en las diligencias, fueron separados del Ministerio Público. Álvarez mostraba su poder una vez más, mientras en Ministerio Público, por orden de Alan García, se exhibía en Ancash como una pieza de ajedrez en el juego macabro del presidente regional.
Por ello, la ciudadanía  no confía en el Ministerio Público y con la elección de Ramos Heredia, no cambiará en nada esa percepción.
NO NOS ENGAÑEMOS, NI NOS HAGAMOS LOS CIEGOS
El Fiscal de la Nación José Antonio Peláez, fue decisivo en la protección de Álvarez, y por ello está investigado en el Consejo Nacional de la Magistratura. Su continuador, Carlos Ramos Heredia, actuó de la siguiente manera: por un lado, persiguió a fiscales que querían investigar al presidente regional y por otro, permitió que la actuación institucional en Áncash fuera displicente o cómplice de los crímenes que hasta hoy permanecen impunes.
En el caso de Peláez, es conocida la decisión que tomó para despedir a los fiscales César Jiménez y Javier Estrada, que con orden judicial allanaron en 2012 la Centralita, el centro de operaciones políticas del presidente regional, donde se realizaban pagos ilícitos y se coordinaban los asesinatos. Peláez públicamente se comprometió a recibir al valiente fiscal Jiménez, cesado por su gestión. Lo recibió tan sólo 10 minutos.
Paralelamente a esa acción, Peláez también encarpetaba una solicitud de Octubre de 2012, elevada por la Fiscalía Anticorrupción del Santa para investigar a César Álvarez por enriquecimiento ilícito
Carlos Ramos Heredia, también tiene sus protegidos: el alcalde de Surquillo, José Luis Huamaní, otro más de quienes han caído en actos de corrupción entre otros delitos.
MÁS PERLAS
A Peláez Bardales y Ramos Heredia también se les acusa  de estar íntimamente ligados al grupo Orellana, a quienes la Procuraduría, les viene haciendo pesquisas por Lavado de Activos.
Un compinche de ellos, Daniel Ramsay Romero (operador aprista), asesor del fiscal de la Nación, y del Ministerio Público, figura como socio de Orellana en la Cooperativa de Crédito para Empresas Exportadoras (Coopex), una financiera acusada de fraude masivo.
No hace mucho él formuló a los medios esta declaración: “Recibo a mucha gente que, por cuestión de tiempo, el fiscal (Peláez) no puede recibir. Gente estafada, a la que le usurpan propiedades”.
Declaración que, coincide con los spots publicitarios de la “Fundación Orellana” en la radio y publicaciones como Juez Justo y Poder: “Somos empresa líder en el saneamiento físico legal de propiedades e inmuebles. Convertimos su problema en un negocio rentable”. Lo dicen a los cuatro vientos.
El alcalde de La Victoria, Alberto Sánches Aizcorbe, uno de los afectados señala: “Es indignante ver esta publicidad. Un hombre investigado por la ley que nos toma el pelo a todos”. ¿Por qué la SUNAT ¿no interviene esta campaña millonaria?
El desmantelamiento de la poderosa red criminal enquistada en Áncash recién comienza. El procurador anticorrupción Christian Salas viene elaborando un detallado organigrama sobre los nexos de una vasta organización delictiva en la que estarían involucradas autoridades de la región, personas naturales e, incluso, empresas que habrían participado en procesos de contratación en la región.
Urge crear un sistema nacional anticorrupción en nuestro país. ¿Será posible eso en un sistema que navega en la corrupción como pez en el agua?
Ancash, en el quechua de nuestros antepasados significa azul, como el color del cielo. Hoy Ancash, por acción de quienes gobiernan el Perú que a la vez son quienes administran la Justicia está manchada con el color excremento del excremento de la corrupción. Habrá que cambiar el sistema capitalista para recuperar en Ancash y en todo el Perú el azul del cielo.

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