jueves, 14 de agosto de 2014

LOS DESAFÍOS DE LA IZQUIERDA PERUANA

Escribe: Milciades Ruiz
Uno de los problemas a superar es, tomar consciencia de nuestra realidad. Es innegable que el impacto político de la caída del bloque soviético ha causado daño en nuestras filas. Hay desorientación y el desaliento ha mermado la fe en los ideales socialistas.
¿Qué significa tomar consciencia de nuestra realidad?
Es reconocer que nuestra opción política ha perdido fuerza y ha quedado huérfana de apoyo.
Pero la doctrina sigue viva porque es un teorema producto de la ciencia social. La tecnología de su aplicación puede tener fallas pero no puede desmentir una verdad científica.
La revolución bolchevique, fue la más importante experiencia socialista cuyo proceso degeneró en un modelo que le causó la muerte. Mientras los líderes iniciales de esta revolución estuvieron dirigiendo el proceso, el desarrollo fue espectacular. La contrarrevolución no pudo con ella porque hubo mano firme y mística. No tenían ni industria y en apenas veinte años pasaron de ser una sociedad rural atrasada a ser una potencia industrial que salvó a la humanidad del nazismo.
Los sucesores cambiaron el rumbo. Ya no mano firme sino coexistencia pacífica y los que siguieron después, la llevaron a una apertura mortal con la Perestroika y el Glásnost que minaron lo edificado hasta que se produjo el derrumbe cumpliéndose así la ley de la fisiología universal. La mano firme ha salvado hasta ahora a la Revolución Cubana pero no se sabe lo que sucederá cuando los líderes iniciales desaparezcan.
Lo que se pudo salvar del derrumbe socialista, caso China, Corea del Norte, Vietnam, sobreviven a costa de no bajar la guardia pero tampoco dan esperanzas para recuperar el terreno perdido ni enarbolan ya las banderas de la revolución socialista como lo hacían en épocas pasadas. Las estrategias han cambiado. Pero aun así, el peligro está latente para estas experiencias socialistas porque la fisiología de la predominancia juega en contra.
La correlación de fuerzas en el ámbito mundial se ha modificado y tiene otras características. La solidaridad internacional ha perdido importancia en los países sobrevivientes de dicho derrumbe. Por consiguiente, las condiciones en que los socialistas del mundo se desempeñan son ahora distintas.
Como bien sabemos, la vida nacional está condicionada por los procesos globales. La caída del bloque socialista europeo ha impactado en el desarrollo orgánico e ideológico de la izquierda nacional como ha sucedido en países hermanos de Latinoamérica. Ello ha deteriorado la institucionalidad de las fuerzas populares con el consiguiente descenso de las actividades políticas, desorientación ideológica, dispersión y atomización orgánica.
Este debilitamiento ha erosionado la moral de la militancia y las flaquezas han envilecido nuestra conducta política. Pocos son los que han evitado contaminarse, guardando las distancias en espera de una luz al final del túnel. Entre tanto, hemos perdido nuestra vinculación con las masas, nuestras consignas no responden a la problemática de nuestro pueblo ni a sus demandas. Hemos perdido confianza popular.
Esta situación ha favorecido a los adversarios que han capturado el terreno perdido por nosotros en el mapa político. Reducidos a la mínima expresión nuestra capacidad de lucha es insignificante. Impotentes frente a los abusos de poder sobre nuestro pueblo y sobre nosotros, solo alcanzamos indignarnos pero nada más. Pero de nada vale las voces aisladas sino tienen el respaldo de la fuerza de las masas.
En el milenio pasado los intelectuales populares en Sudamérica se nutrían de las corrientes intelectuales europeas. Hoy, la situación allá ha cambiado mucho. Los obreros han alcanzado niveles de vida muy distantes de lo que fue el harapiento proletario del siglo XVIII. Cuanto menos es el sufrimiento menor es la protesta y menor los deseos de luchar contra las injusticias. Así es la ley de la fisiología universal.
El rol de la Europa revolucionaria ya no es como el siglo pasado ni menos como en el siglo XIX. Lo que ha hecho el presidente socialista de Francia contra Evo Morales por mandato norteamericano (al sospechar que viajaba con un fugitivo ex agente de la CIA) nos demuestra que el socialismo europeo se comporta de manera distinta a nuestra lógica.
Los sindicatos europeos tienen una conducta extraña para nosotros. La clase obrera europea ya no es internacionalista sino nacionalista y hasta xenofóbico, sin tener consciencia de que su estándar de vida, se debe a las relaciones de intercambio sin equidad con nosotros. Podríamos decir que la clase obrera europea ha perdido la consciencia de su rol en la transformación de la sociedad para superar el capitalismo mediante el socialismo. Pero la verdad es que nunca tuvo ese rol que se le atribuyó románticamente.
Por ese camino van los obreros peruanos a los que más les interesa el aumento de sueldo, la estabilidad laboral, la negociación con las empresas y la prosperidad del negocio de sus empleadores aunque aparenten otra cosa. Luchan por un mejor nivel de vida pero no son agentes de cambio estructural. Aunque acostumbra ponerse la camiseta del proletariado, el sindicalismo peruano también ha cambiado respecto de lo que fue cuando nuestra clase obrera era la más sufrida. Ahora ya no lo es.
Para poder desarrollar nuestra lucha con la eficiencia que requiere es preciso ubicarnos certeramente en el escenario mundial y en el engranaje del sistema opresor. Tenemos que ser realistas sobre lo que somos y lo que tenemos. Tomar consciencia de nuestro stock político, analizar y evaluar nuestras fortalezas y debilidades dejándose de ridículas posturas demagógicas.
Una y otra vez, durante años, se ha persistido en querer reagrupar y concentrar fuerzas que conduzcan a la unidad política pero todos los esfuerzos han sido estériles. Si no hay condiciones para la unidad ni como frente político, esta vía tiene alta entropía y persistir en ella traba nuevas iniciativas. Es necesario entonces, trabajar una alternativa de mayor eficacia.
No podemos contar con las organizaciones y líderes que han demostrado su inconsecuencia, ni con quienes han obstaculizado la unidad. Hacer un ropaje con tela nueva es mejor que hacerlo con parches envejecidos. Tenemos que depurar nuestras filas podando ramas para que los rebrotes desarrollen su frondosidad. Tenemos que hacer una revolución en propias filas para lograr el cambio cualitativo que anhelamos. Ese es el desafío básico. Nuevos métodos, nuevos mensajes, nuevos planteamientos, nuevos protagonistas.
El horizonte ideológico no ha cambiado y las tesis de los precursores del comunismo que inspiraron las revoluciones socialistas del siglo XX, mantienen su vigencia y certeza como los procesos matemáticos. En ello reside la fuerza de convicción de nuestra opción y porque tenemos de nuestro lado la historia y las leyes de la fisiología universal. Pero si las condiciones objetivas y subjetivas han cambiado no podemos seguir con el mismo discurso del pasado.
Aunque el objetivo a derribar sigue siendo el mismo, es preciso conocer el nuevo escenario mundial en que el sistema capitalista se ha globalizado llegando a su tope máximo. Su hegemonía tropieza ahora con serias dificultades de dominio que su mismo desarrollo engendra necesariamente. Como todo proceso, el desarrollo capitalista llegará a su fin cuando sus incompatibilidades con el desarrollo social lo hagan insostenible, como sucedió con los sistemas que lo precedieron.
La experiencia de la ex Unión Soviética nos queda como lección. La ley de predominancia en la fisiología universal se cumple inexorablemente y esta es una enseñanza que los revolucionarios tenemos que aprender a manejar. Asumir el reto planteado no es fácil, hay mucho por trabajar pero gran parte de este camino ya ha sido desbrozado por los heroicos revolucionarios socialistas que nos han precedido. Los procesos fisiológicos son irreversibles pero hay opciones factibles corrigiendo errores.
Nos corresponde reanudar la lucha sabiendo que hoy estamos en mejores condiciones que los proletarios del siglo XIX y con mayores ventajas que los revolucionarios del siglo XX. El proceso histórico y el devenir están de nuestro lado pero no esperemos con los brazos cruzados que el triunfo venga por si solo. Tenemos que ir a su encuentro para ahorrar sacrificios sociales a nuestro pueblo y a la humanidad entera.
La mejor arma para emprender una lucha es el conocimiento de la fisiología universal y dentro de ella, analizar la fisiología económica y, la fisiología sociopolítica. Aunque esta temática es muy amplia, transcribo a continuación algunos párrafos del libro “TRAZOS PARA UNA REPÚBLICA EQUITATIVA” el mismo que tiene una sección al respecto.
“Como he venido señalando, todo en la vida es proceso. Nada es estático porque no hay acción sin reacción. No hay acción que no sea provocada por otra. Por consiguiente, hay movimiento en cada interacción. Pero movimiento es tiempo y es espacio. No puede haber movimiento sin tiempo y sin espacio. Dicho de otro modo, toda acción genera su propio tiempo y espacio.
Un átomo, una molécula, un organismo, una vivienda, un grupo social, un país, un planeta y el universo entero están en movimiento permanente generando su tiempo y espacio, pues estos son cualidades intrínsecas del movimiento. Nos movemos junto con el planeta, con nuestra galaxia y con el universo entero.
Por ello, no podemos decir que todo surgió de la nada porque al no haber acción no podría haber tiempo ni espacio. Sería como decir que hubo un tiempo en que no había tiempo, o que el espacio fue creado desde fuera del espacio.
El tiempo es universal y no es el mismo que el tiempo creado por el hombre para su uso tomando como referencia la rotación y traslación de nuestro planeta alrededor del sol. Nuestra noción de tiempo y de espacio es pues relativa, referencial solamente.
Los procesos son cadenas de interacciones múltiples que están entrelazadas con otros procesos. En tal virtud, los procesos se pierden en el infinito, en todas direcciones. Por eso no hay consecuencia sin causa, pero también la consecuencia se convierte en causa que trae otras consecuencias, y así sucesivamente. La sucesión de procesos no termina nunca porque las acciones y reacciones generan un movimiento infinito, un tiempo infinito, un espacio infinito.
Por consiguiente, el proceso histórico es una secuencia en un tiempo dado y en un espacio determinado, Todo cambia a cada instante. Nada es igual en cada instante. Todo es movimiento y no hay nada absolutamente estático. Hay procesos que podemos ver a simple vista, pero otros son complejos, cuya visualización y comprensión requieren de estudios profundos. Y sin embargo se rigen por la misma fisiología.
El hecho de que nuestra vida misma sea el resultado de un proceso lleno de interacciones que no cesan ni con la muerte que pone fin a nuestro ciclo vital, nos dice que nuestra conducta, salud, modo de vida, desarrollo intelectual y más, tienen mucho que ver con la influencia de las interacciones genéticas, educativas, laborales, culturales, etc.
Así como las interacciones están presentes en cada individualidad, también están presentes en los conjuntos, desde sociedades microscópicas hasta las sociedades galácticas del infinito universo. Por supuesto que también en las sociedades humanas, de manera material e intelectual. Toda esta dinámica puede ser estudiada, comprendida y catalogada para extraer enseñanzas de gran utilidad para nuestro desarrollo.
Las culturas prehispánicas desarrollaron muchas enseñanzas extraídas del estudio astronómico, para aplicarlas a la agricultura y la vida cotidiana. Crearon una medida del tiempo, el reloj solar, el calendario lunar y su influencia en la vida vegetal, animal y humana. Gran parte de la dinámica de las culturas andinas estaba regida por la fisiología de la naturaleza (cosmovisión).
2. LA FISIOLOGÍA COMO FUENTE DEL SABER
El conocimiento de la fisiología universal es de vital importancia para toda persona, cualquiera sea su ideología, porque nos ayuda a comprender la vida, los fenómenos de la naturaleza, los fenómenos sociales y las razones fisiológicas de todo cuanto existe.
Sólo a través de ella podremos comprender el funcionamiento de los procesos económicos, políticos, físicos, químicos, biológicos, psicológicos y muchos otros. La conducta social tiene su razón de ser, como lo tienen los fenómenos de la naturaleza. Nada ocurre al azar y el hecho que no podamos percibirlos no significa que no tenga antecedentes, causas internas y externas.
Si aprendemos a evaluar los hechos siguiendo la fisiología universal, toda nuestra concepción tergiversada por los poderes hipnóticos de la dominación puede encontrar el cauce verdadero rectificando nuestra actitud frente a la vida.
Por algo las frutas que consumimos tienen diversa forma y color tras un proceso fisiológico, como lo tienen los peces o las personas de cualquier raza. Nos alimentamos de cadáveres de animales tras un proceso de producción de carne que, al ingerirla, funciona como combustible dentro de nuestro organismo.
No tendremos pleno conocimiento de una máquina si no sabemos cómo funciona y eso es lo más importante. Saber cómo funciona para poder manejarla es conocer su fisiología. Los agricultores saben cómo funciona la tierra con el agua y el sol para obtener los alimentos y pueden manejar los cultivos porque conocen los otros factores para obtener un buen resultado.
Los floricultores saben que la fisiología lumínica del sol sobre la luna llena alarga el fotoperiodo influyendo sobre los órganos sexuales. Por eso, utilizan luz eléctrica nocturna cuando no hay luna llena para así obtener mayor reproducción o cantidad de botones en el proceso de obtención de flores para el mercado.
Lo mismo hace el ganadero cuando quiere evitar crías machos apareando los reproductores en la luna apropiada para obtener ganado hembra. Una tecnología que nos da las probabilidades fisiológicas de tener hijo varón cuando se necesite. Todo tiene una explicación, una razón de ser, una fisiología.
La luz solar es energía que recarga nuestro organismo como se recargan las pilas o baterías eléctricas. Puede alterar el carácter de personas, activar nuestro sistema inmunológico, curar, desinfectar y puede causar daño por exceso. Muchas personas se excitan en luna llena, no solo sexualmente sino también emotivamente, se tornan hostiles e impacientes.
Cada cual puede conocer los procesos que maneja, sean estos laborales, económicos, jurídicos, fabriles y otros, pero todos estos se desarrollan dentro procesos de mayor ámbito, como pueden ser los procesos empresariales, institucionales, políticos, gubernamentales y mundiales, aunque no lo percibamos. La fisiología universal nos ayuda a comprender esos procesos de manera integral.
El desarrollo de la inconmensurable naturaleza universal tiene su razón de ser en esa infinita secuencia de las interacciones que se producen en su seno a cada instante. Todo cuanto existe dentro de ella se origina, desarrolla y fenece al influjo de dichas interacciones.
No estamos acostumbrados a pensar siguiendo la dinámica de la fisiología universal porque la cultura de la dominación no lo permite, pues no le conviene. Esta falencia limita metodológicamente nuestra concepción de la realidad, pues nuestros hábitos intelectuales son producto de reflejos condicionados que nos inducen a ver la realidad a conveniencia del sistema vigente. De lo contrario, podría ser una amenaza para su estabilidad.
En un gobierno que solamente pone en marcha programas sociales asistencialistas pero sin cambiar la naturaleza del régimen opresor, puede haber un cambio de forma pero no de fondo. Sólo son cambios cuantitativos que sirven de maquillaje pero no cambian la calidad del régimen cuya fisiología genera necesariamente pobreza. Un programa social resulta siendo por ello un elemento contrarrevolucionario porque apacigua los ánimos de cambio buscando conservar las inequidades estructurales.
Esta metodología nos enseña a ver que todo hecho tiene también su lado contrario que lo niega. La subversión, por ejemplo, es la negación del régimen establecido o “estado de derecho”, como se dice ahora para santificar el sistema. El Virreinato fue preponderante como “estado de derecho” por siglos, pero su lado contrario, la subversión anti colonialista, creció hasta quitarle esa preponderancia. La creación de la República significó un cambio cualitativo.
Lo mismo podemos decir de otros hechos. Toda revolución lleva consigo la contrarrevolución como su negación. Puede triunfar el lado contrario o puede ser anulado según el manejo de las circunstancias. Bolívar tuvo que ser drástico para controlar la contrarrevolución de la aristocracia virreinal que puso en peligro la revolución republicana gestada por los subversivos independentistas.
Toda revolución para afianzarse se ve obligada inicialmente a ser drástica para sobrevivir. De lo contrario el embrión de cambio puede perecer y el proceso se frustra. Así sucedió en la revolución norteamericana para lograr consolidarse como República, como también ocurrió con la Revolución Francesa y la revolución independentista del Perú. Muchos españoles peninsulares fueron deportados, expropiados y hasta fusilados.
En nuestro país, la revolución emprendida por el gobierno del general Velasco tuvo su contrarrevolución, la misma que se impuso, volviendo el país al viejo régimen en el cual estamos.
El vigente sistema de dominación mundial tiene su negación en la lucha de los pueblos por sacudirse de esta opresión. Si estos se rebelan, entonces los países dominantes, actuando en alianza, utilizan todas las formas para controlar las rebeldías, llegando hasta la invasión militar para evitar que crezca esa amenaza, que es su lado contrario.
El alza del precio del petróleo y el miedo de los países dominantes a quedar desabastecidos del principal insumo de su poderío industrial en caso de que los países árabes recurran a esta estrategia mortal para ocasionar el desplome de las economías de los países dominantes fue la causa de las invasiones a los países petroleros, aunque los pretextos hayan sido otros”. […]
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La temática es amplia pero en esta vía, los mensajes deben ser cortos. No obstante, a los interesados les puedo decir que la tercera sección del libro “TRAZOS PARA UNA REPÚBLICA EQUITATIVA” comprende lo siguiente:
1. LOS PROCESOS INFINITOS
2. LA FISIOLOGÍA COMO FUENTE DEL SABER
3. PRINCIPIOS DE LA FISIOLOGÍA UNIVERSAL
4. LA FISIOLOGÍA SOCIAL
4.1 El proceso de predominancia en la sociedad
4.2. La predominancia de las sociedades de capital
4.3. El deterioro de la república anacrónica
5. LA FISIOLOGÍA ECONÓMICA 
5.1 El culto a la inversión extranjera
5.2 Viviendo de nuestros depredadores
5.3 La gestión apátrida de nuestra economía
5.4 La responsabilidad de gobierno
5.5 Las distorsiones ocasionadas por el narcotráfico
6. LA FISIOLOGÍA POLÍTICA
7. FISIOLOGÍA DE GOBIERNO PLANETARIO
8. FISIOLOGÍA DE GOBIERNO NACIONAL 
8.1. Las fuerzas en conflicto 8.2 intereses de clase e ideologías
9. LA LUCHA REVOLUCIONARIA
Pongo fin a este envío comprometiéndome a continuar con los siguientes desafíos en próximas entregas.

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