viernes, 21 de noviembre de 2014

EL SECRETO DE CALI

Rodolfo Orellana detenido
Actualidad La verdadera historia de la captura de Rodolfo Orellana en Cali y los artífices de la inteligencia que condujo a quien fuera el hombre más buscado del país.
Esta es la historia secreta de la captura de Rodolfo Orellana, en Cali, Colombia. Una operación que arrancó en Lima a manos de un grupo especial de inteligencia antidrogas, que trabajó en secreto debido a que la mafia de Orellana había infiltrado otras unidades de la Policía, como la División de Investigación de Lavado de Activos. La llamada “Operación Orión” culminó el jueves 13, cuando la Policía de Colombia encontró a Orellana en pijamas en la casa de su cuñada. Los verdaderos artífices de la captura aparecen retratados por primera vez en esta historia que arrancó el 9 de agosto pasado.
Escribe: AMÉRICO ZAMBRANO
Sentado en la sala de embarques del aeropuerto internacional Alfonso Bonilla de la ciudad de Cali, junto a los dos policías peruanos artífices de su captura, el abogado Rodolfo Orellana Rengifo (50) habría de evocar por primera vez sus épocas de poder.
Rodolfo Orellana en la Dirección de Criminalística de Colombia.
Orellana en la Dirección de Criminalística de Colombia.
“Pensar que hasta hace poco fui poderoso. Mírenme ahora” dijo, observando sus muñecas enmarrocadas. “Di muchos, muchos cocteles, tuve muchos amigos. Ahora estoy solo.”
Eran las 2 y 30 de la tarde del jueves 13 de noviembre pasado. Orellana, acusado de dirigir una gigantesca organización criminal dedicada al tráfico de terrenos y al lavado de dinero, había sido capturado a las 6 y 50 de la mañana de ese mismo día en una vivienda del Conjunto Residencial Ciudadela Paso Ancho, en Cali.
El operativo fue ejecutado por la Unidad Especial de Investigación de la Policía de Inteligencia de Colombia (Dijin) que siguió las pistas que le proporcionó la Policía peruana.
Los 130 días que permaneció en calidad de prófugo habían acabado a 1,700 kilómetros de Lima, en la capital del departamento del Valle del Cauca.
Mientras aguarda la llegada de la avioneta de la Drug Enforcement Administration (DEA) que lo llevaría a Bogotá para desde allí embarcarse a Lima, Orellana soltó la lengua.
- “¿Cómo me ubicaron?,” preguntó. Sin esperar la respuesta volvió a la carga: “¿De qué unidad son?”
- “De la Dirandro (Dirección Antidrogas),” le respondieron los policías peruanos.
- “Yo no soy narcotraficante.”
- “Usted está investigado por lavado de dinero del narcotráfico.”
- “Se equivocan,” interrumpió Orellana. “Soy uno de los mejores abogados del Perú. Podía ganar hasta un millón de dólares en una sola operación.”
- “Se apoderó de un albergue de la Fundación por los Niños del Perú,” le respondieron los efectivos de la Dirandro.
-“Fue una operación totalmente legal.”
-“También se apropió de un área protegida en Tumbes, y de varios otros bienes inmuebles en todo el país mediante estafas,” insistieron los efectivos.
-“Todo fue legal, reiteró Orellana. Lo puedo demostrar.”
La avioneta de la DEA arribó a Cali a eso de las tres de la tarde. Orellana fue conducido en silencio y al abordar la aeronave se volvió hacia sus captores: “Yo solo cometí un error, y no explicó más.”
El significado de esta aceptación se conocería cuando Orellana empezara a hablar en Lima.
EL GRUPO ORIÓN
El 9 de agosto pasado, el comandante de la PNP Walter Lozano Pajuelo fue convocado de manera urgente al despacho del director de la Policía, general Jorge Flores, en Córpac.
Aquel día, Flores le informó que por disposición del ministro del Interior, Daniel Urresti, y a pedido de la fiscal Marita Barreto Rivera, Lozano se abocaría a la captura de Rodolfo Orellana.
Comandante Walter Lozano, ‘Bica’, jefe de Orión, el artífice de la captura.
Comandante Walter Lozano, ‘Bica’, jefe de Orión, el artífice de la captura.
Lozano, cuyo apelativo policial es ‘Bica’, como el ex delantero brasileño del Sporting Cristal, conocía a Barreto porque ambos habían trabajado juntos en la captura de la ex congresista cocalera Nancy Obregón, acusada de narcotráfico, en julio del 2013.
Por ese entonces ‘Bica’ integraba la División de Investigaciones Especiales (Divinesp) de la Dirandro. Ahora estaba al mando de otro equipo de inteligencia antinarcóticos: el Grupo Orión.
Barreto se había reunido con Urresti para confiarle que algo andaba mal con la investigación policial del caso Orellana. Tenía sospechas de fuga de información desde la División de Investigación de Lavado de Activos (Divinlac).
La orden de captura contra Orellana, Benedicto Jiménez y otros miembros de esa telaraña criminal se dictó el lunes 30 de junio pasado. Al día siguiente, la Policía capturó a Jiménez a la salida del local de ´Juez Justo´, en San Borja, pero Orellana ya había puesto pies en polvorosa (CARETAS 2341 – Le Cayó la Noche).
Desde entonces no había noticias sobre su paradero. El jefe de la Divinlac, coronel Neyre Rodríguez Moreno, pidió a Barreto realizar algunas diligencias importantes, como el allanamiento de uno de los departamentos de Orellana en Monterrico, pero ella desconfiaba de su labor.
Es por eso que la fiscal solicitó al Ministro Urresti que sea ‘Bica’, un oficial a quien conocía y en quien confiaba, el que se encargue de buscar a Orellana.
Urresti aprobó la operación y esta fue clasificada como secreta. Ni siquiera el jefe de la División de Lavado de Activos de la Policía fue informado al respecto.
Urresti se comunicaría con ‘Bica’ a través de su edecán, el comandante Harvey Colchado Huamaní, ‘René’.
‘Bica’ y ‘René’ fueron los artífices de la captura del terrorista ‘Artemio’ en el 2012. Ahora, desde distintas posiciones, ambos volvían juntos al ruedo.
CASO ‘LA TRIBU’
Una de las primeras sorpresas que se llevó ‘Bica’ fue descubrir que, desde que Orellana escapó, el 1 de julio, no se habían intervenido los teléfonos de los familiares de Orellana.
´Bica´ y sus sabuesos estudiaron la gigantesca telaraña de parientes, testaferros y allegados de Orellana, y empezaron a seleccionar a potenciales colaboradores e informantes. El caso fue denominado “La Tribu”.
El criterio era encontrar a personas que conocieran a Orellana desde hace varios años y que estuvieran dispuestos a traicionarlo a cambio de beneficios. No fue una tarea difícil.
Fue por este argumento que la fiscal Barreto desistió de pedir prisión preventiva contra 12 testaferros importantes de la red: algunos de ellos ya habían ofrecido información relevante sobre el paradero del prófugo abogado.
Esta situación provocó los reclamos de la procuradora de lavado de activos, Julia Príncipe, pero ahora queda claro que la fiscal no podía comprometer el secreto de la operación.
Uno de estos informantes contó que Orellana tenía un hermano en Suecia y otro reveló un detalle fundamental: Orellana tenía como actual pareja sentimental a Ester Morales Schaus, pero nunca se desvinculó de su primer compromiso: Elina Zunilda Ramos Gallegos.
Orellana y Elina Zunilda mantenían algunos negocios juntos y, según el informante, “si alguien protege a Orellana, esa persona tiene que ser Zunilda”.
En el avión de regreso de Colombia
Ministro Urresti; fiscal Marita Barreto, y jefe de Dirandro, general Vicente Romero, en el avión que los trajo de Bogotá. Foto: GILMAR PÉREZ
Al realizar las verificaciones en el RENIEC el grupo Orión descubrió que Elina Zunilda tenía una hermana, Alvia Venil Ramos Gallegos, quien vivía en Cali.
‘Bica’ informó a la oficina de la DEA, en Cartagena, Colombia, y la agencia norteamericana confirmó que Alvia estaba casada con el colombiano German Pizarro Melgarejo. Ambos consignaban como dirección la Carrera 81, No 13 – 125, Casa No. 43, ciudadela Paso Ancho, Sector II, en Cali.
Un equipo encubierto de Orión siguió a Ester Morales Shaus y descubrió que periódicamente ingresaba a un local de Claro, en San Isidro, para comprar chips de teléfono celular pre-pago. Los detectives esperaban que ella se fuera para ingresar a la tienda y averiguar los números telefónicos que adquiría.
Esos números fueron interceptados por el “Sistema Constelación” y se logró ‘chuponear’ varias conversaciones entre ella y Orellana. En dichos diálogos Orellana le preguntaba por la hija de ambos y le recomendaba que busque al jefe del RENIEC de Huánuco que la ayudaría brindándole nuevas identidades para escapar del país.
Ella cortaba y luego llamaba a parientes suyos para decirles que “el Gordo quiere que me reúna con él, pero tengo miedo porque me pega. A veces es malo”.
En una de esas conversaciones pinchadas, Orellana dijo: “donde estoy las leyes son muy parecidas al Perú”, pero se cuidaba de revelar su ubicación.
El número del que llamaba era larguísimo, imposible de rastrear. La DEA suponía que se comunicaba desde una cuenta en Skype.
LA LLAMADA CLAVE
A inicios de este mes, Ester Morales cometería un error grave. Llamó a un familiar y le dijo: “Estoy preocupada. No tengo noticias de Santiago”.
‘Bica’ se jaló los pelos. ¿Cabía la posibilidad de que Orellana no se encontrara en Colombia sino en Santiago de Chile?
Una corazonada hizo que ‘Bica’ llamara a la teniente “Luisa”, enlace de la Dijin, en Colombia. Le preguntó si en Cali existía algún barrio “Santiago”. Ella se echó a reír: “Claro que sí”, le dijo. “El nombre oficial de Cali es Santiago de Cali”.
Poco después, uno de los informantes de la telaraña le contó a ‘Bica’ que había escuchado que Orellana había escapado del país por Tumbes escondido en la maletera del automóvil del coronel de la Policía (r) Jorge Reyes Mattos.
Este oficial es miembro de la promoción de Benedicto Jiménez y es señalado como el policía que había infiltrado a la División de Lavado de Activos de la PNP.
La fuga de Orellana se habría producido los primeros días de octubre.
El viernes 7 pasado, ‘Bica’, la fiscal Barreto y un miembro de Orión, el suboficial Ysrael Ego Aguirre, el agente ‘Pedro’, se embarcaron rumbo a Colombia.
La fiscal se quedó en Bogotá, mientras ´Bica´ y ´Pedro´ se desplazaron a Cali.
El martes 11, ‘Pedro’ logró ingresar al condominio residencial Paso Ancho y encontró la puerta de la Casa No 43 entreabierta.
Se quedó observando y vio a Orellana de espaldas, mucho más flaco de lo que se le conocía, pero era él.
Al día siguiente los policías le mostraron al vigilante del condominio varias fotos de Orellana y éste lo reconoció como uno de los ocupantes de la casa 43.
Aquel miércoles 12, Orellana cometería el error definitivo. Llamó por primera vez desde un teléfono celular a Ester Morales Shaus.
Ella no contestó la llamada, pero el número fue interceptado en Lima. ‘Bica’ proporcionó la información a la teniente de la Dijin. Ella llamó al celular inmediatamente y dijo: “¡Fernando, soy yo!”. “Número equivocado”, respondió Orellana y colgó.
Fue suficiente.
En la filial de la Dijin, en Barranquilla, se hicieron las comparaciones de voz respectivas y se estableció que el hombre que había contestado el teléfono era el prófugo que tanto buscaba la Policía peruana.
La madrugada del jueves 13, el fiscal colombiano Mario Peñate Mercado autorizó el allanamiento del inmueble y fue así como un equipo de la Dijin irrumpió en la propiedad a las 6 y 50 de la mañana. Orellana se encontraba durmiendo en el segundo piso de la casa. Lucía demacrado y con los ojos rojos.
TODOS LOS CONTACTOS
La mañana del mismo jueves 13 fue capturada en Huaral Ludith Orellana Rengifo, hermana del abogado. Ella estaba acompañada del coronel en retiro Jorge Reyes Mattos, el mismo que ayudó a fugar del país a Orellana.
El propio ministro del Interior, Daniel Urresti, viajo a Colombia para reunirse con la fiscal Barreto y traer a Orellana.
“En el Perú es la primera banda superorganizada que ha hecho una fortuna de más de 500 millones de dólares, perjudicando al gobierno, así como a diferentes organizaciones, a personas naturales y a empresarios,” declaró Urresti en Bogotá. “Cuando (Orellana) empiece a declarar habrán muchísimas sorpresas. Van a caer políticos.”
Era un mensaje directo para el APRA. En el 2006, Orellana fue candidato a regidor de la Municipalidad de Lima por el partido de la estrella. Jiménez era el candidato aprista para el sillón edil.
Orellana, por cierto, tenía muchos amigos más en otras tiendas políticas, en la Fiscalía, en el Poder Judicial, en la Policía, y en varios medios de comunicación.
Hasta hace poquito nomás, las propagandas de su ‘Fundación Orellana’eran promocionadas por todo lo alto en RPP y Canal N, mientras sus órganos de propaganda difamaban a la procuradora Julia Príncipe, al congresista Víctor Andrés García Belaúnde, a otras autoridades del Estado y a periodistas de varios medios, entre ellos de CARETAS que investiga el caso desde el 2010.
El rostro de la ‘Fundación Orellana’ era la actriz Pilar Brescia y su esposo, el ex congresista Ernesto Gamarra, conducía junto a Benedicto Jiménez el programa radial de ‘Juez Justo’, en Radio San Borja, desde donde se hostigaba continuamente a quienes investigaban a esta organización criminal.
Orellana veía en la prensa un instrumento de poder y amedrentamiento. No imaginó el día en que sería capturado como un delincuente y recluido en la cárcel.
El sábado último, cuando era llevado al penal de Piedras Gordas, volvería a hablarle a los policías que lo custodian, tratando de explicar su situación.
“No debí atacar a la prensa,” le dijo a los efectivos de la Policía. “Me dejé llevar por Benedicto Jiménez que es un hombre hepático. Ese fue mi error.”
CAPTURA DE RODOLFO ORELLANA RENGIFO EN CALI, COLOMBIA. 14/11/14https://www.youtube.com/watch?v=BAmHXA_Wncg

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