jueves, 3 de diciembre de 2015

PERÚ: LA FARSA DE LA CADE

Los empresarios escuchan solo a sus candidatos y el objetivo de estos es buscar exposición mediática. La historia tiene mentiras de antología.
CADE 2015 Escribe: Henry Cotos Campeán
Los empresarios que organizan la CADE no son democráticos, solo invitan a exponer a los candidatos con programas neoliberales.
La edición 53 de la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE), tiene como atractivo la presentación de los candidatos presidenciales que van primeros en las encuestas (Keiko Fujimori, Pedro Pablo Kuczynski, César Acuña, Alan García y Alejandro Toledo), quienes mañana expondrán algunas de sus propuestas económicas.
Coincidentemente, todos esos candidatos tienen casi el mismo programa basado en la economía neoliberal, y en el que solo se diferencian en matices por algunas propuestas de corte socialista que pretenden incluir en sus propuestas, con la clara intención de captar el interés del electorado.
Sin embargo, este evento en realidad es una escenografía montada para que los aspirantes a conducir el país se presenten con su mejor gala ante un auditorio de empresarios, que dicen esperar propuestas que permitan mejoras en la economía, cuando justamente el sector empresarial, con todo su poder, es el que ha venido manejando la economía desde el régimen fujimorista a la fecha.
Después de 1984, cuando los empresarios se vieron sorprendidos por un joven (pero siempre mentiroso) Alan García, los grupos de poder económico decidieron tomar el control de la economía del país. García asistió a la CADE con 40.1% de intención de voto, Alfonso Barrantes con 24.7%, Luis Bedoya Reyes 12.9%, Javier Alva Orlandini 4.1% y Francisco Morales Bermúdez 1.6%.
EL MENTIROSO
En aquella oportunidad el presidente de la Asociación de Bancos Francisco Pardo Mesones, preguntó al candidato García: “¿Estatizaría usted los bancos y las compañías de seguros?”. La respuesta fue un categórico NO del entonces joven diputado aprista.
En 1987, tres años después, Alan García olvidó sus palabras y anunció la estatización de los bancos. Pardo Mesones, quien antes lo aplaudió y le dio su respaldo, tuvo que instalar una cama en su despacho del Banco Mercantil, para evitar ser desalojado. Desde entonces, los grupos de poder económico decidieron manejar la economía del país y así lo han hecho.
Los empresarios más que creer en los candidatos, los analizan para ver con cuál de ellos sienten más confianza para los negocios. En contrapartida, los candidatos saben que su participación en la CADE no decide su suerte en las elecciones, pues ha sucedido que los que han tenido una brillante participación luego cayeron en las encuestas y los que tuvieron una performance para el olvido terminaron ganando las elecciones.
Haciendo un recuento de las CADE preelectorales, tenemos que en 1989 los invitados fueron Mario Vargas Llosa (42%), Alfonso Barrantes (12%), Luis Alva Castro (7%) y Henry Pease (4.1%). El candidato Alberto Fujimori fue dejado de lado, sin embargo fue el que ganó las elecciones. Desde entonces el dictador Fujimori sabía que en ese foro no se decidía nada y en el ejercicio de su mandato no quería ir a ese evento por considerarlo sin importancia, aunque al final iba por una cuestión protocolar.
JPC DIRECTO
En 1994 en Ica, Javier Pérez de Cuéllar (22%) fue directo con los empresarios: “Ustedes serán unas setecientas personas y con el voto de todos los presentes no ganaré las elecciones”, lo que no cayó nada bien, más aún si por entonces el mimado era Alberto Fujimori (quien tenía el respaldo del 44%). Junto a ellos se presentó Alejandro Toledo (9%).
Luego hubo jornadas de la CADE los años 2000 (cuando Fujimori con Montesinos se empeñaban en mantenerse en el poder) y en el 2001, ante la convocatoria de elecciones planteada por el gobierno de transición de Valentín Paniagua después que Fujimori renunció para refugiarse en Japón. En esa oportunidad creció la figura de Toledo tras la marcha de los Cuatro Suyos, quien finalmente derrotó a García y fue elegido presidente.
El siguiente CADE fue el 2005 en El Pueblo, en el que Lourdes Flores tuvo la más destacada participación y asistió con el más alto porcentaje de respaldo (28%), aunque en las elecciones sacó (23.8), quedando por debajo de Ollanta Humala (30.6%) y Alan García (24.3%), quienes definieron en segunda con el triunfo de García Pérez con 52.6% contra 48.1% de Humala.
HUMALA DESAFIANTE
En el 2010 en la CADE del Cusco, Ollanta Humala tuvo una presentación desafiante. “¿Han tomado su antiácido?”, les preguntó a los empresarios y después les puso los pelos de punta al manifestarse a favor de la reforma del capítulo del régimen económico de la Constitución y la revisión del TLC con Estados Unidos.
 Para los empresarios la presentación de Ollanta Humala fue la peor en esa versión de CADE, sin embargo pasó a la segunda vuelta con Keiko Fujimori y finalmente ganó las elecciones después de la recordada transición de La Gran Transformación a La Hoja de Ruta, que en otras palabras fue la abdicación de su programa inicial para gobernar bajo los designios de los sectores empresariales que son los que nombran a los ministros de Economía desde 1990 a la fecha.
ADEMÁS
La CADE de este año tiene como lema “El Perú necesita cambios para seguir creciendo”. En esta suerte de hipocresía acorbatada, los empresarios escuchan a los candidatos pero no les creen nada, y los políticos solo quieren hablar bien para ver si suben algunos puntos en las encuestas.
http://diariouno.pe/2015/12/03/la-farsa-de-la-cade/

No hay comentarios:

Publicar un comentario