miércoles, 23 de febrero de 2011

Comprobado, Rospigliosi es un agente encubierto de inteligencia al servicio de la potencia extranjera neocolonialista estadounidense

Como máximo titular del Consejo de Nacional de Inteligencia,
como ex-ministro del Interior del Gobierno de Toledo, el lacayo
Fernando Rospigliosi se convirtió en agente encubierto de
operaciones de inteligencia de EE UU.

 De JESUS SUASNABAR <jsuasnabarf@hotmail.com>
 Crl. EP “R” Jesús A. Suasnabar Faustor 
A consecuencia de las últimas declaraciones de Fernando Rospigliosi Capurro, respecto a los “wikileaks”, que lo involucran descaradamente en la campaña antidemocrática que se desarrolló en el proceso electoral presidencial del 2006 contra la candidatura de Ollanta Humala a fin de evitar su elección presidencial, conjuntamente con Rubén Vargas, ex Director de Defensa Nacional, violando abiertamente la soberanía del pueblo peruano y de su derecho a elegir a sus representantes sin injerencia alguna, este apátrida en defensa de su actuación, argumentó ex profesamente algo más grave que el asunto principal de su escandaloso accionar conocido por todos los peruanos y que la ciudadanía y los medios de prensa monocordes del sistema imperante han soslayado: Rospigliosi a confesado con otras palabras, que es un agente encubierto de las operaciones de inteligencia de la potencia extranjera estadounidense y por consiguiente, podría ser acusado de traición a la patria por que atentó contra la Defensa Nacional. 
Recordemos que fue funcionario de confianza de primer nivel y entorno  incuestionable del gobierno de Alejandro Toledo, primero lo nombró máximo titular del Concejo Nacional de Inteligencia (CNI), designación de directa responsabilidad del Presidente de la República y posteriormente fue su Ministro del Interior, significa que existió una secuencia lógica en el manejo operativo de los mecanismos oficiales abiertos para autoridades gubernamentales y dignatarios de Estado, cuando se quieren cumplir de manera cómplice con acciones encubiertas de inteligencia, de modo que Alejandro Toledo y en esto también es responsable, tenía un conocimiento claro y preciso en el acatamiento de tareas específicas geoestratégicas, norteamericófilas proimperialistas, una de ellas: la vigilancia y acciones preventivas, permanentes y extrema a liderazgos y proyectos políticos emergentes, supuestamente contrarios a los intereses de EEUU de Norteamérica y que para estas misiones, los gobierno de turno, serviles y antidemocráticos del sistema se han prestado siempre, empezando por el nombramiento apropiado de sus autoridades para fines subalternos antipatrióticos.        
Es fácil inferir que Rospigliosi cumplió a cabalidad estas tareas cuando estuvo en funciones desde nuestro punto de vista. Seguramente que lo hizo tan bien, que cuando dejó los cargos mencionados, supuestamente se alejó del gobierno (nunca sucedió esto por más que lo afirme), vía “asesoría” de manera particular y con el conocimiento  cabal de Alejandro Toledo, todavía Presidente de la República, trabajó para la embajada norteamericana. Suponemos que esto le fue rentable económicamente y por su puesto, políticamente también, un aval positivo norteamericano no está demás para sus faenas encubiertas, ahora ya delatadas por si mismo. La desfachatez de Rospigliosi no tiene límites, él es lo que se conoce como “un colaborador de inteligencia” y eso lo sabe perfectamente, al servicio de una potencia extranjera, que gracias a los wikeleaks están desnudando a los personajes y proyectos políticos de la antipatria que siempre existieron en el Perú.             
Rospigliosi, podrá decir muchas cosas en su defensa, que la embajada norteamericana lo llamó, afirmar que fue para cumplir tareas antinarcóticos y contrasubversivas como una contribución patriótica al país, cuando incluso para estos asuntos tampoco se justifica su actuación. El narcotráfico y la subversión es de exclusiva incumbencia de los peruanos y no se debe permitir y menos promover la injerencia extranjera para buscar su eliminación, claro que desde su óptica antinacional y procolonialista, esto no es posible. Sin embargo, no hay justificación ni argumento válido alguno para comprobar la felonía antidemocratica y atentatoria contra la soberanía nacional de este sujeto, promoviendo la intrusión extranjera para asuntos internos y propios del Perú, no encontrándose calificativo extremo para esta sinvergüencería.   
Responda señor Rospigliosi, ¿Cuánto percibió por sus servicios?, ¿Desde cuándo presta “asesoría” a potencias extranjeras?, ¿Sólo a realizado “asesorías” a la embajada norteamericana?, ¿Estuvo detrás de los petroaudios e interceptaciones telefónicas cuando fue Ministro del Interior?, ¿Sabe usted que podría estar incurso en la comisión del delito de traición a la patria habiendo ejercido cargos gubernamentales de extrema responsabilidad con estas “asesorías”?, ¿Sabe usted que no es nada ético realizar estas tareas que lindan con el espionaje? ¿Recuerda usted su época juvenil, siendo militante de Vanguardia Revolucionaria, en la promoción de recursos económicos de fuentes extranjeras? Los peruanos bien nacidos merecemos respuestas a estas preguntas, su catadura moral cuestionada al lado de la campaña electoral de Alejandro Toledo, lo califica como un “converso político” peligroso y violador de la soberanía e independencia nacional.    
Señor Rospigliosi, es necesario recordarle que el Tribunal Constitucional ha señalado respecto a la Defensa Nacional que es un “bien jurídico“, sosteniendo que de acuerdo al artículo 163º de la Constitución, “… ésta es integral y permanente; por tanto, involucra al conjunto de  acciones y previsiones que permiten la subsistencia y permanencia del Estado, incluyendo su integridad, unidad y facultad de actuar con autonomía en lo interno y libre de subordinación en lo externo, posibilitando que el proceso de desarrollo se realice en las mejores condiciones…”. Es “integral porque abarca diversos campos, como el económico, político, social, cultural, militar y permanente debido a que se trata de una actividad constante que se relaciona con sus sentidos preventivo y represivo” (*). 

No hay comentarios:

Publicar un comentario