Cuál es la "vara de medir" en el Perú:
¿Vale más una casa que un
país?
"Si tienes 75 años y
quieres vender tu propiedad, el sistema te pone un freno: el notario te exige
un certificado de salud mental.
¿El motivo?
Asegurarse de que eres plenamente consciente de lo que haces con tu patrimonio
y evitar que el contrato sea anulado. Es una medida de protección legal.
Sin embargo, para ejercer
el cargo de jefe de Estado y de gobierno en el Perú, no existe una edad máxima
establecida por ley, para postular solo se exige la edad mínima de 35 años. El
cargo de mayor responsabilidad, que representa a la Nación dentro y fuera del país,
administra el presupuesto de 33 millones de peruanos y toma decisiones de
seguridad nacional, no tiene el filtro básico que sí le piden a un abuelo para
vender su cochera.
¿Por qué somos tan
rigurosos con el patrimonio privado y tan descuidados con la aptitud de quien
dirige el Estado?
Es momento de que la
salud mental presidencial deje de ser un tabú político y pase a ser un
requisito riguroso de transparencia ciudadana.
“Si la lucidez, es
obligatoria para firmar una escritura, con mayor razón debería serlo para
dirigir un país."
¿𝙎𝙊𝙈𝙊𝙎 𝙐𝙉 𝙋𝘼𝙄́𝙎 𝙋𝙊𝘽𝙍𝙀…
𝙊 𝙐𝙉 𝙋𝘼𝙄́𝙎 𝙎𝙄𝙉 𝙑𝙀𝙍𝙂𝙐̈𝙀𝙉𝙕𝘼?
En Japón, cuando un
político roba, no solo pierde el cargo.
Pierde el honor.
Pierde la reputación.
Pierde su dignidad.
Pierde su vida pública
para siempre. “muerte civil”.
𝗘𝗻 𝗲𝗹 𝗣𝗲𝗿𝘂́
𝗽𝗮𝘀𝗮 𝗹𝗼 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗿𝗮𝗿𝗶𝗼:
El político que:
Ø Robó…
vuelve a postular.
Ø Mintió…
lo entrevistan como experto.
Ø Traicionó…
lo reciclan como “opción política”.
𝐘 𝐥𝐮𝐞𝐠𝐨 𝐧𝐨𝐬 𝐩𝐫𝐞𝐠𝐮𝐧𝐭𝐚𝐦𝐨𝐬
¿𝐩𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞́
𝐬𝐞𝐠𝐮𝐢𝐦𝐨𝐬 𝐩𝐨𝐛𝐫𝐞𝐬?
Seamos honestos:
El Perú no es pobre:
Es uno de los países con
más recursos del planeta.
Tenemos, minerales como oro,
plata, cobre, petróleo, gas, pesca, agricultura, turismo, biodiversidad,
ubicación estratégica.
Lo que nos falta no es
plata.
Lo que nos falta es
vergüenza.
𝐉𝐚𝐩𝐨́𝐧 𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐫𝐢𝐜𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐜𝐚𝐬𝐮𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝
Después de la Segunda
Guerra Mundial, Japón estaba en ruinas.
No tenía petróleo.
No tenía minas.
No tenía tierras
agrícolas abundantes.
¿𝐄𝐧𝐭𝐨𝐧𝐜𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞́
𝐭𝐞𝐧𝐢́a?
Tenía una cosa que aquí
nos cuesta aceptar:
vergüenza social.
Un político japonés que
roba no sobrevive políticamente.
Su familia queda marcada.
Su nombre queda manchado.
Nadie lo contrata.
Nadie lo invita.
Nadie lo defiende.
No porque la ley sea más
dura… sino porque la sociedad lo desprecia.
𝐄𝐧 𝐞𝐥 𝐏𝐞𝐫𝐮́
𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐫𝐫𝐮𝐩𝐭𝐨 𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐫𝐞𝐜𝐡𝐚𝐳𝐚𝐝𝐨…
𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐟𝐞𝐧𝐝𝐢𝐝𝐨
El corrupto tiene
hinchada.
Tiene abogados.
Tiene periodistas.
Tiene trolls que lo blinda.
Tiene votantes.
Y lo peor:
Tiene gente pobre que lo
defiende.
·
“Robó, pero hizo obra.”
·
“Todos roban.”
·
“Peor era el otro.”
·
“Es persecución política.”
𝐄𝐬𝐚 𝐦𝐞𝐧𝐭𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐬 𝐥𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨𝐬 𝐦𝐚𝐧𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐩𝐨𝐛𝐫𝐞𝐬.
No nos roban solo dinero.
Nos roban futuro.
Nos roban hospitales.
Nos roban escuelas.
Nos roban carreteras.
Nos roban seguridad.
Nos roban
oportunidades...
Y aun así, los
aplaudimos.
𝐋𝐚 𝐯𝐞𝐫𝐝𝐚𝐝𝐞𝐫𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐠𝐞𝐝𝐢𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐏𝐞𝐫𝐮́,
No es que tengamos
políticos corruptos.
Eso existe en todos los
países.
La tragedia es que aquí
la corrupción no da vergüenza:
ü Da
votos.
ü Da
poder.
ü Da
posibilidades
ü Da
oportunidades
Mientras el corrupto siga
teniendo futuro político, el país no lo tendrá.
𝐄𝐧𝐭𝐨𝐧𝐜𝐞𝐬,
¿𝐪𝐮𝐞́
𝐧𝐨𝐬 𝐟𝐚𝐥𝐭𝐚?
No nos falta plata.
No nos faltan recursos.
No nos falta talento.
Nos falta algo más
básico:
Vergüenza.
Memoria.
Empatía.
Dignidad.
Virtud.
Un país empieza a cambiar
el día que el corrupto ya no puede volver.
𝐀𝐡𝐨𝐫𝐚 𝐝𝐢𝐦𝐞 𝐭𝐮́:
¿𝐃𝐞 𝐯𝐞𝐫𝐝𝐚𝐝 𝐬𝐨𝐦𝐨𝐬 𝐮𝐧 𝐩𝐚𝐢́𝐬 𝐩𝐨𝐛𝐫𝐞…𝐨 𝐬𝐨𝐦𝐨𝐬 𝐮𝐧 𝐩𝐚𝐢́𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐞𝐫𝐝𝐢𝐨́
𝐥𝐚 𝐯𝐞𝐫𝐠𝐮̈𝐞𝐧𝐳𝐚?
A manera de reflexión,
espero tu comentario:
Con aprecio te pido lo
divulgues.

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