jueves, 15 de abril de 2010

DIEZ RAZONES PARA CUESTIONAR EL LENTOPOLITANO

Que el transporte limeño necesita soluciones a gritos es cierto. Que las obras viales y de infraestuctura son indispensables, también es correcto. Que un sistema de transporte urbano ordenado es necesario, lo mismo. Y que toda obra genera molestias temporales, es otra verdad de perogrullo.
Sin embargo, el Corredor Segregado de Alta Capacidad (COSAC) conocido como Metropolitano ha traido hartos problemas y cuestionamientos que hacen que esta obra sea cuestionada por un sector de ciudadanos. He aquí un resumen de las críticas.
1. Se trata de una obra sin planificación. La obra debía llegar a Comas y Carabayllo, pero fue recortada y ahora solo llega a Los Olivos. ¿Por qué? Nadie sabe. Hay desde hace años los planes para ampliar la Vía Expresa con un trazo ya aprobado, lo que está incluso en la cartera de proyectos de la Municipalidad de Lima. ¿Se hizo? No y se hizo daño a un distrito entero. ¿Por qué? Nadie sabe.
2. La obra no tiene plazo de conclusión: Basta revisar el video del programa de Jaime Bayly del último domingo que resume todas las veces que han prometido inaugurar el Metropolitano (2007, 2008 y 2009). Ahora dicen que hoy comenzarán las pruebas sin pasajeros y que en mayo comenzarán las pruebas con pasajeros “sin costo”. ¿Por qué postergaron tantas veces la obra y por qué no explicaron lo de las pruebas? Nadie sabe.
3. La obra se hizo sin estudio de impacto ambiental aprobado: Esto es gravísimo. Según consta en documentos del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, el Metropolitano arrancó sus obras sin que la autoridad competente le aprobara los estudios de impacto ambiental. De hecho, nunca levantó las observaciones que se le hicieron a Protransporte sobre este tema. En cualquier parte del mundo, esto hubiera llevado a paralizar la obra pero no pasó nada. ¿Por qué? Nadie sabe.
4. La obra no tiene un costo final: La elevación en el costo ha sido grosera. Ya para el 2008, el Metropolitano tenía el precio por kilómetro más caro en América Latina en obras de este tipo. Para hoy, la obra emblema de Castañeda cuesta el doble de lo que originalmente se había presupuestado. Pero como aún no se termina, no sabemos el costo final. ¿Por qué? Nadie sabe.
5. La obra ha destrozado Barranco: El daño a este distrito es evidente: Barranco no estaba preparado para aguantar tanto tráfico, la zona monumental corre el riesgo de deteriorarse, el distrito ha sido dividido en dos, los vecinos nunca fueron consultados y sus propuestas de diálogo - que tenían alternativas de solución, ojo - han sido menospreciadas por la Municipalidad de Lima. ¿Por qué? Nadie sabe.
6. La obra también propició un arbolicidio: Hace pocos meses, los vecinos de Prolongación Paseo de la República se vieron sorprendidos por el derribo de 150 árboles que tenían 20 años en la zona para ponerles un terminal de bus que solo Dios sabe cuando estará operativo. ¿Por qué? Nadie sabe.
7. La obra tiene severos problemas técnicos: Hay problemas de diseño que solo Dios y Castañeda saben si han sido corregidos, además de beneficiar solo al 10% de la ciudad, debido a que no se contemplaron más Corredores de este tipo. Además, no se han previsto el tema de las rutas paralelas y la integración física con las troncales. ¿Por qué no se nos explica nada sobre esto? Nadie sabe.
8. La obra viene con cherry: Gracias a Efraín Aguilar, productor del programa más visto del país y también regidor por el partido de Castañeda. Este ha sido más efectivo que el blindaje que la novísima bancada del alcalde le ha podido dar. Aquí es ocioso hacer la pregunta de porque se produjo esto.
9. Obras similares implican otro tipo de trabajo que no ha hecho Castañeda: El hoy postulante a la presidencia de Colombia y ex alcalde de Bogotá, Antanas Mockus, complementó el Transmilenio con obras complementarias: ciclovías, puentes peatonales, recuperación de espacios públicos y, además, transmitir al ciudadano una nueva cultura acerca del transporte público. Todo ello parece fuera del alcance mental de Castañeda. ¿Por qué? Nadie sabe.
10. Luis Castañeda Lossio ha menospreciado al vecino: Si ya los 9 factores anteriores no te convencieron de que te han estado toqueando, recordar que, en una de sus pocas declaraciones sobre este tema, el alcalde - candidato dijo que los críticos de la obra tenían “mentalidad de bodeguero”. ¿Por qué? Esto sí lo sabemos: porque mientras menos cuestionen sus obras, mejores opciones para la carrera presidencial tendrá.
Por eso, varios ciudadanos han dicho basta y han presentado tres tipos de mecanismos de protesta y fiscalización.
a) A las 12 m, en Twitter usaremos el hashtag #lentopolitano para llamar la atención por la demora y falta de transparencia en la obra emblemática de esta gestión.
b) Durante el día, cualquier ciudadano puede tomar fotografías y videos de como (no) avanza el Metropolitano en cada uno de los paraderos del mismo. La iniciativa se llama Chapa tu Paradero. La idea es que vayamos colgando las fotos y videos que dejan en evidencia la burla a la ciudad. Más detalles en el blog de la campaña.
c) Un ejercicio ciudadano saludable: pedir información pública. Los amigos del Grupo de Trabajo contra la Corrupcion han colgado un formato de solicitud de información pública para que le pidamos a la Municipalidad de Lima que nos de las cuentas claras de toda su gestión, incluyendo, claro está, todos los incrementos presupuestales del Metropolitano.
Si hemos llegado a este punto es porque lo hemos permitido. Castañeda no solo es responsable, sino también ciudadanos que nos hemos olvidado de fiscalizar a un alcalde harto cuestionable. Que no nos pase de nuevo.

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