lunes, 19 de enero de 2015

LA COMUNIDAD DE INTELIGENCIA


¿TRADUCTORES FRANELEROS?
Johnny Montalvo
En plena época fujimorista existía un poder paralelo manejado desde el Servicio Nacional de Inteligencia (SIN) por su Jefe de facto, Vladimiro Montesinos. Este poder paralelo no solo contaba con personal del SIN, sino que también incluía a miembros activos y en retiro de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, así como también a Jueces y Fiscales, Diplomáticos, Congresistas, Funcionarios del más alto nivel del aparato estatal, Abogados, Empresarios de verdad y “ficticios”, Periodistas, Psicólogos, ex futbolistas, ex voleibolistas, presentadoras de televisión, de talk shows, “hombres del Tiempo”, brujos y chamanes. Algunos de estos personajes aparecieron después de la “destrucción del Reino” de Montesinos en una lista de 3,500 personajes que publicó el diario “La República” a la caída del Fujimorato. De hecho, Montesinos y todo su sequito se autodenominaron durante gran parte de los años noventa con el ostentoso nombre de “La Comunidad de Inteligencia”. Esta Comunidad nunca fue proscrita y es probable que siga teniendo una gran presencia en el aparato estatal. Sobrevivió a la caída del Fujimorato y convivió con los gobiernos democráticos en lo que va de la Transición porque al igual que muchos funcionarios del Ministerio de Economía y Finanzas, su perfil era más bien “técnico”…
Durante los gobiernos de Valentín Paniagua y de Alejandro Toledo, algunos de los miembros del SIN lograron reciclarse y seguir trabajando en las posteriores Agencias de Inteligencia que se crearon. Muy pocos de ellos estuvieron en la cárcel por su participación en acciones de “inteligencia” durante los noventa y casi ninguno ha sido “proscrito” para trabajar posteriormente en el Estado. Todos ellos, como bien ha señalado Fernando Rospigliosi, fueron formados, entrenados y/o utilizados por Vladimiro Montesinos durante toda la década del Fujimorato. Ninguno de ellos ha tenido reparos en negar cualquier vínculo con su ex mentor Vladimiro Montesinos. Dos de ellos han tenido participación en las campañas electorales de nuestro actual Presidente de la República y han cumplido funciones de asesor en Palacio de Gobierno (Adrián Villafuerte) y hasta de Jefe de Prevención en el Congreso (Estuardo Loyola). Muchos de los militares que formaron parte de la Comunidad llegaron “premiados” a General durante el mandato de su “promo” Ollanta Humala. Un militar de “Comunicaciones” durante los noventa es el actual Ministro del Interior. Y por supuesto: “nunca tuvo que ver nada con Montesinos”, a pesar de que casi todos los uniformados firmaron el acta de sujeción…
Con la “destrucción del Reino” muchos aparatos de inteligencia (de interceptación de comunicaciones) se perdieron y los oficiales especialistas en rastrillaje o seguimiento de personalidades adquirieron cierta relevancia puesto que en Democracia estas prácticas vedadas sirven para el control del crimen organizado y para el combate al terrorismo y al narcotráfico. En este sentido, cualquier servicio de inteligencia es “operativo” para preservar el orden democrático (también un orden autoritario). Digamos que un buen servicio de inteligencia sirve para sostener el Estado Democrático de Derecho. Pero para esto “La Comunidad de Inteligencia” debe estar imbuida de una Cultura Democrática, de un conocimiento pleno de cuáles son los límites del Poder. Un servicio de inteligencia que vigile a la clase política (oficialista y/o de oposición) es propio de un gobierno autoritario. Fernando Rospigliosi acusó a este gobierno de prácticas montesinistas hace dos años. El Gobierno negó esas actividades ilícitas por entonces y prometió una investigación a fondo que no llegó nunca a nada. Por entonces el Premier, el Ministro del Interior y el hasta hoy Ministro de Defensa, Pedro Cateriano, salieron a negar cualquier práctica de reglaje a periodistas (la misma práctica de los noventa!).
La prensa libre denuncia por estos días el  reglaje a congresistas de oposición, ex congresistas oficialistas y hasta a la Vicepresidenta de la República, Marisol Espinoza. Como antaño, durante el Reino de Montesinos, un congresista (cuando no, el inefable Abugattas) señala que puede tratarse de un “autorreglaje”, y un Ministro del Interior (que permitió el escape del “hombre más buscado” del país) acusa al principal líder de la oposición de hacer un montaje “burdo”. Y seguramente el Presidente y todos los demás miembros del Gobierno saldrán a negar todo lo mostrado por la prensa libre y a prometer una nueva investigación. Se prometerá que se formará una Comisión Investigadora en el Congreso, que se dará toda la información de las operaciones respectivas de la DINI al Congreso y a la Fiscalía, pero todo para no hacer absolutamente nada de nada al respecto, porque como bien dice Fernando Rospigliosi, es el mismo Presidente de la República el que quiere estar bien informado de que están haciendo sus opositores y de que pie cojean sus propios “compatriotas”. Ahora bien, todo esto (que no pudo haber salido a la luz sin un Topo dentro de la DINI) podría ser un “montaje” como ha dicho Urresti, pero para ocultar la vergüenza por la fuga de Martín Belaunde Lossio, y por el fracaso de la imposición de la Ley Antijuvenil. En cualquier caso, estamos advertidos. La Comunidad de Inteligencia está vivita y coleando. Nos espían… Y a propósito que será de la vida del “Doc”???
Lima, 19 de enero de 2015.
http://www.larepublica.pe/19-01-2015/ollanta-humala-se-pronuncia-por-supuesto-reglaje http://www.larepublica.pe/19-01-2015/marisol-espinoza-sobre-reglaje-me-rehuso-a-pensar-que-el-gobierno-este-detras-de-esto

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