lunes, 16 de marzo de 2015

LA AMENAZA CONTRA LA AMÉRICA


IRRACIONAL CAPITALISMO IMPERIAL


Si no se comprende la esencia del imperialismo es imposible interpretar y predecir la tendencia política fascista del mismo. Por su esencia económica es capaz de adaptarse y aprovechar para sus fines cualquier forma política de los estados. Las administraciones de los estados unidos de Norteamérica, a partir y tras cruentas luchas contra el colonialismo de Inglaterra, conformada la nación como república, "las trece colonias", aprendieron la lección de la historia, de que la fuerza en última instancia decide cuando se trata de luchar por derechos iguales.
Las clases dominantes norteamericanas, al igual que la sociedad griega clásica, plantearon una democracia, igualdad de los seres humanos, basados en la esclavitud, todos sus principales líderes eran esclavistas, dueños de esclavos negros. La esclavitud, en papel abolida por Linconl, perduró hasta bien avanzado el S XX; los negros eran considerados objetos, alomorfos sin derecho a la igualdad. El racismo se mantiene incluso en este SXXI. La primacía blanca, incluso marginaba a los nativos irlandeses, al igual que la superioridad británica sobre este pueblo; ese mismo complejo racial producto de la enajenación social, los llevó históricamente a considerar a los pueblos originarios y a los mestizos de América latina como inferiores.
Una nación asentada sobre extensos territorios (casi diez millones de Km cuadrados), que no pasó por el estadio feudal, ni por formas absolutistas de gobierno (salvo mientras fue colonia), se apropió de tierras indígenas y prácticamente aniquiló a la población indígena nativa. El componente religioso cristiano, pacato, católico y no católico, con el pragmatismo calvinista, con el fanatismo de otras sectas cristianas, es la escuela en que se formaron y forman las clases dirigentes, los líderes de esa nación.
Tan temprano como 1820, enuncian la teoría "América para los americanos", en claro desafío al poder remanente de Inglaterra y Francia, y con la vista puesta, en las guerras de independencia Bolivarianas-San Martinistas-, de sudamérica, para sabotearlas, para retrasarlas. Es un enunciado teórico al inicio, luego se concreta con la apropiación de la mitad aproximadamente del territorio mexicano y se continúa después con la guerra de secesión.
La guerra de secesión muestra el triunfo de las formas de producción capitalistas sobre las súper vivencias del modo de producción esclavista, "el rey trigo vence sobre el rey algodón". Ya para los años 1870, el PIB de las antiguas trece colonias supera al de Inglaterra. La expansión imperialista norteamericana, se objetiva en la guerra contra España, cuando esta nación imperialista estaba ya vencida por los Manbises cubanos. Se objetiva el cinismo y atentados con bandera falsa para justificar su invasión a Cuba, a la cual convierte en estado semicolonial, se apropia de Puerto Rico y
Filipinas y otros territorios del archipiélago malayo. La fuerza militar, su poderío económico y comercial, la expansión de sus capitales, determina a partir de allí la intervención militar abierta contra las naciones de américa latina. Luego de la segunda guerra mundial queda como única potencia hegemónica, contrarrestada en alguna medida por el bloque soviético. Inventan "el canto de las Américas, Un canto de amistad, un canto de igualdad, de buena vecindad que juntos vivirán eternamente"
Las naciones latino americanas consideradas despectivamente como patio trasero de Norteamérica. La diplomacia del dólar, "un cañonazo de medio millón de dólares ningún dirigente o gobernante de esas naciones puede resistirlo"; la diplomacia del "garrote"; la diplomacia de "la zanahoria y el garrote", de "la alianza para el progreso", son en esencia manifestaciones de la diplomacia de la fuerza.
La prevalencia en el pensamiento político de la clase dominante Norteamericana, de la fuerza bruta y de la condición de nación predestinada y del "poder blanco", del comportamiento social pacato, fariseo, son condiciones atávicas que, incapacita el ejercicio democrático y la diplomacia humanista, aquella que busca la justicia, la equidad, que respeta la igualdad entre naciones, que busca la armonía de la familia humana. Al contrario, justifican el poder monopólico, tratan de velar la desaparición de la libre competencia en el mundo mercantil, la imposición alevosa de las magnitudes de capital, expresadas en última instancia en el poder militar y su aplicación, a conveniencia de estos intereses económicos.
Y esa es la historia de los monopolios en general, del capital financiero como jefe de es pandilla de bandidos mundiales, que aplican la diplomacia de los bandidos, de los más fuertes, que no persigue la búsqueda de la verdad, de la igualdad, de la equidad, que no respeta a los estados nacionales, tal como lo hace el capital financiero.
La lucha de clases ha determinado que las naciones latino americanas, busquen y prueben modelos para lograr su segunda independencia, han encontrado en la unión, la fuerza necesaria, aún no suficiente, para lograrla.
Y por eso, la administración imperial de los estados unidos de Norteamérica, en esta etapa de Barak Obama, al igual que sus antecesores, basamenta todos sus actos en política y diplomacia hacia el exterior (Y también en el interior) en la fuerza económica y extra económica.
Es evidente que, el dominio cultural implantado a escala global por el imperialismo decae. Y esto se sustantiva en la soledad, en la orfandad, del estado imperialista Norteamericano frente a américa latina. De supuesto líder de la democracia, de supuesto defensor de los derechos humanos, de supuesto defensor de las causas justas, ese disfraz ha quedado al descubierto. Toda esta careta montada se ha caído, se ha evidenciado como estado imperialista.
La defensa de la revolución bolivariana, cuenta ahora- (con lo que no contó la revolución cubana), con la solidaridad continental de los países y gobiernos de américa latina y del caribe, que en una sola voz han declarado alto y firme, su apoyo al gobierno bolivariano de Maduro en Venezuela.
Próximamente se instalará "La Cumbre de las Américas", y no sería sorpresa si el gobierno de Obama no asista, o envíe un representante como Kerry su ministro del exterior, o de categoría inferior, con lo cual, daría otro paso de ofensa torpe hacia América latina y del
Caribe..
La no asistencia del presidente Obama a esta cumbre, sería un error garrafal, sería la declaración de bancarrota total de la diplomacia de entendimiento con los países del continente, posición de entendimiento que cuenta con minoría en el interior de la administración norteamericana; LAS VOCES DE LOS HALCONES GUERRERISTAS SON MAYORÍA. Si asiste estará aislado, acusado, desenmascarado. ¿Pesará más el efecto sobre la opinión de la sociedad Norteamericana, que la cobardía de Obama?
Si no asiste a la cumbre, necesitaría explicar lo inexplicable ante la sociedad norteamericana.
Es predecible que la opción de cambio violento de la sociedad latino americana, quede desechada por largo rato. A no ser que la vía pacífica del modelo chavista sea derrotado, con lo cual, la no resolución de las necesidades de estos pueblos, incluyendo los del pueblo norteamericano, queden sin horizonte y se vislumbre como única posibilidad la lucha armada contra las estructuras del estado burgués imperialista central y sus "sucursales" lacayas. Cuba para subsistir, tendrá que acogerse al capitalismo de estado.
Es lógico, que politólogos, pensadores políticos y filósofos, se planteen dudas sobre la cohesión monolítica de Unasur, de Celac. La base está en el desarrollo desigual del capitalismo en cada uno de esos países, con lo cual es desigual el desarrollo político en ellos, tanto de la clase dominante como de los trabajadores y de los más avanzados: los obreros. El rábano está cogido por las hojas, ya que son las burguesías y la pequeño burguesía en esos países, los que conducen el proyecto de cambio social.
La aprobación unánime por parte de Unasur reunida en Quito, en su apoyo a Venezuela, instando a Obama a suspender el decreto que señala a Venezuela y su gobierno como amenaza a la seguridad del estado imperilista, tiene sustento en la idea de que a través de los pequeños productores, del crecimiento numérico de los "emprendedores", del crecimiento de la pequeño burguesía, se eternizará el capitalismo.
Venezuela (y en menor medida Bolivia) es el único país, en que la población trabajadora, se moviliza y forma parte creciente de la administración del estado, que se halla armada, que no pretende acabar con los burgueses ni confiscar los medios de producción sin indemnización, es decir, todavía es tolerable para las clases dominantes latino americanas. La pequeño burguesía que gobierna en algunos países, y el bloque de poder burgués latino americano, ve a Venezuela, como frente de combate anti imperialista, lejano a sus terruños, la fiera aparentemente está lejos de ellos; esto se debe a la no comprensión de lo que es el imperialismo por parte de los pequeño burgueses. Las burguesías locales, cada una de ellas, evalúa la condición provocada, como aflojamiento del dogal y aprovechamiento para lograr mayores niveles de acumulación de capital, quedarse con una tajada mayor (en realidad mínima) de la explotación de la fuerza de trabajo: la súper ganancia es exclusiva para los monopolios y el capital financiero global.
Es lógico, que politólogos, pensadores políticos y filósofos, se planteen dudas sobre la cohesión monolítica de Unasur, de Celac, debido a que estos procesos de unidad regional, fundamentan dicha unión, en el desarrollo del capitalismo y no su extinción. La vía pacífica para el cambio y el socialismo sólo es posible con la participación de las masas trabajadoras, de la juventud, de hombres y mujeres de toda condición social, lo cual no ha conseguido el proyecto chavista: lo demuestran la votación en las últimas participaciones electorales.
La desesperación del imperialismo por acabar con el proceso bolivariano en Venezuela, es causante del desprestigio de la derecha venezolana, no tienen planteamientos positivos, de proyectos de desarrollo independiente, es decir, endógenos.
La desesperación del imperialismo obedece a su concepción atávica de hegemonía y prepotencia, a la falta de pensadores que le den un direccionamiento flexible a su política, a su diplomacia, a la falta de una opinión y ejercicio democrático en el interior de Norteamérica, a la utilización política errada que se divorcia objetivamente de la substancia, de la esencia económica del capitalismo imperialista.
El imperialismo Norteamericano actúa como una fiera herida, y las fieras son irracionales, por lo que se las encierra o se las evita.
Hasta una "caricia" de una fiera puede desgarrar la piel y las carnes, de cualquier nación. Por eso se impone una política y diplomacia flexible, inteligente, audaz, que apoye al proceso bolivariano en Venezuela.
Pero la condición básica, es que el proceso bolivariano se preparen para la guerra para que el pueblo pueda seguir viviendo en paz. Dice un proverbio chino muy antiguo No se debe forjar las espadas cuando ya ha estallado la guerra sino mucho tiempo antes.
Enviado por: Gabriel Abad < gabriel.abad13@gmail.com >

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