VITOCHO DE ACCION POPULAR-FRENTE AMPLIO |
Positivo. 'Vitocho' dice
esperar que el fiscal Carlos Ramos corrija los descuidos y la desidia de su
antecesor, José Peláez.
Víctor Andrés García Belaunde.
Congresista, miembro de la bancada Acción Popular-Frente Amplio.
Enrique Patriau.
Víctor A. García Belaunde es
el congresista que más ha investigado a Rodolfo Orellana y a su organización.
En esta entrevista, advierte que este abogado y empresario ha extendido su
influencia en el Congreso, gracias a la cual ha conseguido evitar que se le
investigue por sus actividades. "Hay muchos nexos por esclarecer",
dice.
¿Cuándo planteó investigar a
Rodolfo Orellana en el Congreso?
Lo planteé en la Comisión de
Fiscalización en los últimos meses del 2011, cuando el presidente era Martín
Belaunde Moreyra. Se invitó al ministro de Justicia, Juan Jiménez Mayor, quien
en sesión reservada explicó las redes del crimen organizado de Orellana. Luego
de escucharlo, la comisión decidió pedir al Pleno facultades extraordinarias
para empezar una investigación formal.
¿Y por qué no se le dio facultades a la comisión?
La solicitud pasó al Pleno
cuando ya estaba por cambiarse la mesa directiva e imagino que a Daniel
Abugattás, entonces presidente del Congreso, no le dio tiempo. Víctor Isla, su
reemplazo, sí debió ponerlo al debate. Presenté hasta tres cartas, la última en
enero, sin respuesta.
Parece que, finalmente, el tema se verá el jueves.
Fredy Otárola me ha prometido
que se formará la comisión y me gustaría integrarla.
Igual, se ha perdido mucho tiempo. ¿Desde la Comisión de Fiscalización
no se pudo presionar?
Cuando asumió la presidencia
de la comisión el señor Gustavo Rondón hablé con él en varias ocasiones para
que insista; sin embargo no demostró ningún interés, no le dio importancia, no
hizo absolutamente nada. Con la actual presidencia de Vicente Zeballos se le
puso más ganas, incluso se hizo alguna gestión, aunque sin éxito.
¿Qué pasó en el Congreso para que no prospere una investigación contra
Orellana?
Quizás ciertos asesores
hicieron caso a los pedidos para que no se investigue. Rondón es parte de la
bancada de Solidaridad Nacional (SN) y recordemos que Heriberto Benítez, que
era parte de SN, tiene vinculaciones con Orellana, aunque ahora las niegue. En
todo caso las tuvo en el pasado. Tal vez por eso no se movió mucho el tema.
¿Dice que el Congreso está infiltrado por Orellana?
Estoy seguro de que hay mucha
gente en el Congreso infiltrada por Orellana. Y esta gente, trabajadores y
asesores, tiene influencia sobre los que deciden.
¿Qué asesores?
Hay una señora (María)
Roncalla, que es una de las que invadieron una casa de la Fundación por los
Niños del Perú, en Surco, y que es asesora en el Parlamento. Además, la
cooperativa Coopex, vinculada con Orellana, tiene un convenio por el cual
otorga préstamos a los trabajadores del Congreso. No me han dicho quiénes se
han acogido a este sistema, a pesar de que ya lo he preguntado. Y hay otros
datos interesantes. Un colaborador de Vox Pópuli, una de las revistas de esa
mafia, es Rodolfo Reyna, asesor de Javier Velásquez Quesquén. Se lo dije y me
respondió que iba a averiguar y tomar medidas. No sé si lo hizo.
¿Cree que la influencia de Orellana alcanza a los congresistas mismos?
Hay congresistas que,
efectivamente, podrían estar vinculados. Orellana es aprista, se hizo aprista
en el 2005, yo tengo la ficha. Con Benedicto Jiménez se han fortalecido y han
hecho crecer a su organización criminal bajo la sombra del APRA. Por eso es que
lograron tantos contactos y ventajas. Han aprovechado su carné.
¿Cómo llegó a interesarse en Orellana?
Por suerte, nunca quiso
quedarse con una propiedad mía. Lo que ocurre es que un día yo estaba
almorzando en un club en Chaclacayo y me fijé en que al lado había un wawa wasi
abandonado. Al tiempo volví y vi que la casa estaba habitada, con una piscina
llena. Cuando pregunté, me dijeron que la propiedad había sido vendida y que la
había comprado Orellana. De arranque me pareció raro porque la Fundación por
los Niños del Perú no puede vender propiedades así nomás. Entonces lo que hice fue mandarle una carta
al ex ministro de Justicia Aurelio Pastor…
¿Le respondió?
No. Quien sí lo hizo fue su
reemplazo, Rosario Fernández, quien me envió los contratos. Ahí me di cuenta de
que se estaban apropiando del local con triquiñuelas.
¿Y ahí es cuando plantea una investigación en el Congreso?
Efectivamente. Pido una
investigación y, a partir de ese momento, empiezan a salir carátulas en la
revista Juez Justo, insultándome y acusándome. Esa publicación es manejada por
este policía malogrado, Benedicto Jiménez.
¿Cuántas denuncias tiene?
Mire, entre archivadas y
vigentes, cerca de 40.
¿En cuánto tiempo?
En dos años y pico. Me han
denunciado Orellana, Jiménez y todos sus testaferros. Han denunciado a mis
hijos, a mi esposa, a mis sobrinos, a mis cuñados, a gente que ya murió. Hace
poco me llegó una denuncia absurda, tramitada por una fiscal que debe ser parte
de esta organización criminal, en la que acusan a mis hijos de formar unas
empresas cuando ni siquiera habían nacido.
La procuradora Julia Príncipe también ha denunciado acoso judicial.
Ese es el modus operandi:
acoso judicial y denuncias en sus medios que quizás tengan poca circulación
pero que llegan a las viviendas de mis parientes, de mis vecinos y que son
repartidas, gratis, en consultorios, notarías, peluquerías. Yo he entrado a
fiscalías, en la avenida Abancay, y Juez Justo está ahí.
Supongo que cuando se vea la posibilidad de investigar a Orellana en el
Congreso, la votación del Pleno será unánime.
Yo supongo que sí. Hay
demasiados nexos para averiguar.
¿Qué le pareció la actuación del ex fiscal de la Nación José Peláez
Bardales en este caso?
Muy mala. Para empezar, tenía
al señor Daniel Ramsay, socio de Orellana, como su asesor principal, algo
fatal.
Cuando la procuradora Julia Príncipe se enteró de eso, se lo hizo saber
a Peláez. Este le aseguró que su asesor no tenía nada que ver con Orellana.
Yo se lo dije también,
personalmente. Y la misma respuesta que le dio a la procuradora me la dio a mí.
Recuerde usted que luego se nombra como fiscal de dedicación exclusiva a Luis
Arellano, quien lejos de investigar a Orellana terminó archivando el caso.
¿Y
cuál cree usted que pueda ser la actuación del nuevo fiscal de la Nación, Ramos
Heredia?
Creo que va a marcar una
distancia.
¿Confía en él?
Confío en que actuará de
manera diferente. Espero que corrija los errores de su antecesor, su descuido y
desidia.
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